• 30/6/2026
ALERTA

El BCRA salió a ponerle un freno al dólar, tras la inyección de pesos del Tesoro en el mercado

Otra vez se notó una intervención en futuros, con una compresión en el costo de la cobertura cambiaria. El discurso del gobierno: "chau dólar alto"
29/06/2026 - 20:30hs
El BCRA salió a ponerle un freno al dólar, tras la inyección de pesos del Tesoro en el mercado

El Gobierno está dando señales de que, pese a que en el discurso defienda la flotación cambiaria, no le gusta la aceleración que tomó el dólar y está dispuesto a intervenir para frenarlo.

El dólar mayorista llegó este lunes hasta los $1.481, el valor más alto en ocho meses. Esto, además, supone un quiebre de tendencia: al término de junio, por primera vez en el año, la tasa devaluatoria será mucho más alta que la inflación del mes, dado que el dólar subió un 5,2%, y los analistas esperan un IPC inferior al 2%.

Y todo indica que hay una demanda sostenida como para que continúe en esa senda. Por lo pronto, este es el momento del año en el que se produce el "efecto aguinaldo", por el cual hay una transferencia masiva de capital desde la caja de las empresas a los bolsillos de los asalariados. Tradicionalmente, suele ser un momento de suba estacional en la compra de billetes en los bancos.

La expectativa es que el balance de junio arroje una compra de dólares superior a la de mayo –unos u$s2.667 millones, de los cuales lo que se compró en efectivo con finalidad de ahorro fue u$s1.804 millones.

Y, también coincidiendo con esa necesidad de mayor liquidez en el mercado, Toto Caputo hizo el viernes pasado algo que no había hecho en todo el año: apagó la "aspiradora de pesos" que venía aplicando en cada licitación del Tesoro, canceló parte de la deuda en vez de "rollearla" y, en definitiva, inyectó $3 billones con los que expandió la base monetaria.

En los bancos había una queja por la falta de liquidez, algo que se venía evidenciando en las subas de las tasas de operaciones interbancarias o en los préstamos de cortísimo plazo.

Pero se está produciendo un contraste entre los dos jugadores principales de la política económica, porque mientras el Tesoro expande pesos, el Banco Central asumió, como tantas veces, la tarea de cuidar que ese dinero no vaya a presionar el precio del dólar. Para ello, está utilizando las herramientas de vender bonos ajustables por dólar -conocidos en el mercado como Lelinks-.

La mano del BCRA para contener al dólar

Y, además, el BCRA sigue interviniendo en el mercado de futuros, con posturas que no sólo tiraron abajo las cotizaciones de los contratos, sino que hicieron mucho más barata la toma de los "seguros contra devaluación".

Este lunes se llegó a un volumen de 3,9 millones de contratos en interés abierto del mercado A3 -ex Rofex-, y los analistas ven una clara intención, por parte de Santiago Bausili, presidente del Central, de ponerle un freno al dólar.

El síntoma que llamó la atención es la gran compresión en la tasa implícita de los contratos futuros. Esa tasa es el costo de la cobertura que toma el inversor para estar a resguardo de una devaluación imprevista.

Ya la semana pasada había llamado la atención que, en las posiciones más cortas, la tasa había caído a 12% nominal anual. Es una tasa menor que la que se consigue por hacer una colocación en pesos, que puede superar el 24% en bonos de renta fija.

Con el correr de los días, esa tasa de corto plazo cayó a 9,88% y este lunes pasó directamente a terreno negativo. Es decir, la cobertura en futuros no sólo no cuesta dinero sino que tiene una ganancia y, de esa manera, estimula a quienes tienen liquidez a mantenerse en activos pesificados.

El contrato que vence a fines de julio también vio una reducción de la tasa, que quedó en 17,3% nominal anual, mientras que la cobertura de agosto quedó en 19,9%.

Si bien es típico que todos los fines de mes haya un volumen haya un aumento en la operatoria de los futuros, por un manejo de caja de las empresas, en esta ocasión hay un condimento particular: los analistas del mercado financiero habían previsto que, una vez pasada la fecha de vencimiento del bono "dólar linked" -algo que ocurrió el jueves-, el BCRA ya no tendría tantos motivos para intervenir.

El argumento era que el Central estaba "pulseando" contra los bonistas, que querían hacer subir al tipo de cambio, porque les permitía cobrar más pesos al vencimiento de las Lelinks -el volumen que vencía, en pesos, era equivalente a u$s2.000 millones. Sin embargo, después de pasado ese momento, el BCRA no sólo no se retiró, sino que intensificó su intervención.

"Chau dólar alto"

Lo que está llamando la atención de economistas y empresarios es el hecho de que, pese a esta intervención oficial, y sobre todo pese a la abundancia de dólares en un momento de boom exportador, el tipo de cambio continúa su tendencia alcista.

Para quienes se quejaban del atraso cambiario y de las dificultades competitivas de la industria, lo que está ocurriendo es una buena noticia. Pero en el gobierno sienten que lo que ocurre va en contra de su discurso.

Sin ir más lejos, este mismo lunes, ante un auditorio de empresarios pyme, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, dijo que la nueva etapa de la economía argentina le iba a decir "adiós al dólar alto y a los salarios bajos", y que los empresarios debían esperar la mejora de competitividad no a través de devaluaciones sino de mejoras en la eficiencia.

El funcionario instó a los empresarios a "cambiar el chip", en el sentido de no continuar con la estrategia de acumular stock y trabajar con márgenes altos. La nueva etapa implicará, desde su punto de vista, menores márgenes y más apalancamiento crediticio, para aprovechar la tendencia al abaratamiento de las tasas de interés.

El auditorio lo aplaudió al término del discurso, pero las encuestas entre directivos pyme siguen mostrando que hay una queja generalizada por el elevado costo de la financiación, así como por las condiciones más exigentes que plantean los bancos. Ese punto se agravó tras la crisis de morosidad, que en los hechos llevó a un desplazamiento del crédito hacia el sector de mejor calidad.

Un segundo semestre en verde

Pero la frase de Furiase que dejó más en claro la resistencia a convalidar una aceleración del dólar fue la que describió la situación de fines del año pasado. El funcionario dijo que si el gobierno hubiese hecho caso a quienes pedían la devaluación, se habría producido un contagio inflacionario, con el agravante de que el BCRA igualmente no habría podido comprar dólares.

Además, recordó que la expectativa oficial es que este año termine con un superávit comercial de más de u$s23.000 millones y que, quebrando una saga de varios años en rojo, la cuenta corriente -que incluye también la salida de capital por turismo y servicios- terminaría con saldo positivo.

Es una forma indirecta de contradecir el argumento de que en el segundo semestre, ya pasado el mejor momento de la exportación agrícola, haya condiciones para que el dólar vuelva a tomar impulso.

La cifra en sí no es preocupante, porque el nivel actual del dólar todavía está un 18% por debajo del techo de la banda cambiaria -$1.805 al fin de junio-. Sin embargo, las acciones del gobierno demuestran que el gobierno no quiere correr riesgos.

Temas relacionados