Gigante extranjero planea una inversión de u$s6.000 millones en Vaca Muerta y busca entrar al RIGI
La operadora Phoenix Global Resources proyecta un crecimiento masivo en Vaca Muerta mediante un plan de inversión de u$s6.000 millones. Bajo la conducción de Pablo Bizzotto, la firma apuesta a una plataforma de desarrollo a gran escala para potenciar sus activos no convencionales, y la decisión reposiciona a la empresa en la nueva etapa del desarrollo de no convencional.
Este anuncio posiciona a la firma como uno de los actores más dinámicos del sector tras la salida de otros capitales internacionales, en este caso con el respaldo financiero de Mercuria, el grupo fundado en Ginebra en 2004 que es considerada una de las cinco mayores comercializadoras de activos energéticos independientes del mundo, con una fuerte presencia global en petróleo, gas, electricidad y metales. .
El eje central de la estrategia es la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), de acuerdo a lo informado por la Agencia Bloomberg y citado por medios internacionales. Para la cúpula de Phoenix, este marco normativo impulsado por la administración de Javier Milei funciona como un reaseguro jurídico indispensable para comprometer capital de largo plazo.
Al blindar las condiciones impositivas y cambiarias, el RIGI permite que proyectos de perforación de alta intensidad técnica compitan en igualdad de condiciones con activos globales, mitigando el histórico riesgo de volatilidad macroeconómica del país.
Un salto de escala en Vaca Muerta
En términos productivos, la meta de Phoenix es pasar de los actuales 22.000 barriles diarios a un horizonte de 80.000 barriles por día para el cierre de la década. Este salto del 260% en la extracción de crudo liviano se concentrará en el bloque central de sus activos, donde la curva de aprendizaje ya ha demostrado eficiencias operativas comparables a las de la cuenca del Permian en Estados Unidos.
La empresa planea una campaña de perforación continua que asegure un flujo constante de producción para el mercado de exportación, aunque un aspecto diferencial de este plan es la diversificación geográfica dentro de la Cuenca Neuquina. Phoenix pusol el foco en la zona oriental de la formación, explorando fronteras que antes se consideraban marginales y que hoy, gracias a la tecnología de fractura hidráulica de última generación, muestran una productividad sobresaliente.
Esta expansión territorial se complementa con la negociación avanzada para adquirir nuevos bloques, consolidando una superficie operativa que garantiza inventario de perforación por los próximos quince años.
La infraestructura logística también juega un rol crítico en la viabilidad de la inversión. A diferencia de otros competidores que volcaron sus esfuerzos en el nuevo oleoduto Vaca Muerta Oil Sur, Phoenix mantendrá su apuesta por la red de Oldelval. La expansión de la capacidad de transporte hacia Puerto Rosales es la pieza del rompecabezas que permitirá evacuar el excedente de crudo hacia los mercados internacionales.
El aporte financiero de Mercuria Energy
Desde una perspectiva financiera, el respaldo de Mercuria Energy Group es el motor que sustenta la operación. El gigante suizo, que controla el 90% de Phoenix, ve en la Argentina una oportunidad estratégica entre el costo de extracción local y los precios internacionales del Brent. La capacidad de financiar internamente gran parte del Capex necesario otorga a la operadora una agilidad de respuesta ante cambios en el mercado global de commodities.
La industria petrolera argentina observa con atención si la implementación del RIGI logra efectivamente atraer el flujo de divisas prometido y si la administración nacional mantiene la paridad de exportación sin intervenciones. Para Phoenix, el éxito de su plan de negocios depende tanto de la geología privilegiada de Neuquén como de la persistencia de las reglas de juego que hoy incentivan la inversión externa.
Finalmente, este desembolso millonario refuerza el concepto de la Argentina como un proveedor energético en un contexto de tensiones geopolíticas globales. El desarrollo del shale ya no es solo una cuestión de autoabastecimiento interno, sino una plataforma de generación de divisas genuinas a través del canal exportador.