Con endeudamientos al límite, así buscan proteger salarios, jubilaciones y viviendas
Un nuevo proyecto ingresó al Congreso para crear un régimen especial de protección para consumidores endeudados y sobreendeudados. La iniciativa busca dar respuesta a una situación crítica: 6 de cada 10 familias argentinas tienen deudas y la morosidad alcanzó niveles históricos.
La senadora rionegrina Ana Marks, del bloque Justicialista, presentó la propuesta. El objetivo es establecer mecanismos administrativos y judiciales para asistir a personas que no logran afrontar sus obligaciones financieras, reestructurando pagos sin hundir a las familias en la indigencia.
El texto contempla herramientas concretas para frenar el deterioro económico de hogares endeudados. Entre las más destacadas: suspender embargos, detener descuentos sobre salarios y jubilaciones, y congelar intereses considerados abusivos.
También garantiza un ingreso mínimo que permita cubrir gastos esenciales. Alimentación, salud, vivienda y educación quedan protegidos durante el proceso de reorganización de deuda.
Qué protecciones concretas ofrece el proyecto para familias endeudadas
La iniciativa prevé dos vías de actuación. Un procedimiento administrativo gratuito para consumidores endeudados con dificultades de pago, y un proceso judicial especial para casos de sobreendeudamiento severo.
El proceso judicial funcionaría bajo supervisión de la Justicia. Allí se analizaría la situación patrimonial completa del consumidor para diseñar un plan de pagos viable.
Otro punto clave: protege la vivienda única familiar. Ningún acreedor podría ejecutar la casa habitación mientras dure el proceso de reestructuración.
Los servicios esenciales también quedan a resguardo. Luz, agua, gas e internet no podrían cortarse durante la tramitación del régimen.
Marks defendió la iniciativa con fuertes críticas al modelo económico del Gobierno nacional. "El endeudamiento dejó de ser una herramienta para progresar y pasó a convertirse en una estrategia desesperada de supervivencia", sostuvo la legisladora.
Y agregó: "Hoy millones de argentinos se endeudan para comprar comida, pagar medicamentos o llegar a fin de mes".
Revisión judicial de tasas abusivas y prácticas de cobranza agresiva
La senadora también apuntó contra entidades financieras y fintech. El proyecto habilita revisar judicialmente tasas de interés abusivas, prácticas de crédito irresponsable y mecanismos de cobranza agresivos.
Esa revisión alcanzaría a bancos, financieras y plataformas digitales como Mercado Pago o Ualá. Cualquier tasa o práctica considerada desproporcionada podría ser ajustada por un juez.
El trasfondo del proyecto aparece reflejado en los números del endeudamiento familiar. Las deudas de los hogares argentinos ya superan los $39 billones y afectan a seis de cada diez familias.
De ese total, más de $32 billones corresponden a deuda bancaria. Los restantes $7 billones pertenecen a deuda no bancaria: tarjetas, préstamos de billeteras virtuales, financieras de consumo o financiamiento informal.
El promedio de deuda bancaria por hogar ronda actualmente los $5,7 millones. Una cifra que hace apenas tres años parecía impensada para la mayoría de las familias.
Cómo cambió el mapa del endeudamiento familiar en Argentina
Un informe de Focus Market, elaborado sobre 2.670 hogares junto con estadísticas del Banco Central y la Encuesta Permanente de Hogares, muestra un cambio estructural en la forma en que las familias se financian.
Mientras en 2023 predominaba ampliamente el endeudamiento informal o no bancario, durante 2025 y comienzos de 2026 creció de manera sostenida el acceso al crédito formal bancario.
Actualmente, el 55,1% de los hogares tiene deuda bancaria y el 59% mantiene deuda no bancaria, una diferencia mucho menor a la que existía hace apenas tres años cuando la brecha superaba los 30 puntos porcentuales.
Según el relevamiento, el stock de préstamos al sector privado alcanzó el 13,6% del PBI en enero de 2026. Más del doble del registrado a fines de 2023.
Focus Market atribuyó parte de ese crecimiento a una mayor disponibilidad de crédito del sistema financiero. También a la desaceleración de la inflación, factores que facilitaron el acceso al financiamiento formal.
La morosidad se cuadruplicó en un año y alcanzó niveles récord
El crecimiento del crédito vino acompañado de un fuerte aumento de la morosidad. El ratio de irregularidad pasó del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026, cuadruplicándose en apenas un año.
Los préstamos personales fueron los más afectados. La mora subió del 3,5% al 13,2%, mientras que en tarjetas de crédito pasó del 2% al 11%.
En los llamados "otros préstamos", vinculados a productos de menor monto y mayor informalidad, la irregularidad alcanzó el 31,9%. Es decir, casi uno de cada tres pesos prestados en ese segmento presenta problemas de pago.
El relevamiento también detectó un incremento de las deudas asociadas a gastos básicos. Las expensas impagas, cuotas educativas atrasadas y servicios sin pagar mostraron subas durante el inicio de 2026.
Esos datos reflejan las dificultades de muchos hogares para afrontar costos cotidianos. Ya no solo se trata de consumo discrecional, sino de cubrir necesidades elementales.
Antecedentes internacionales y críticas al sistema financiero argentino
La iniciativa impulsada por Marks toma antecedentes de sistemas aplicados en países como España y Brasil. Esas legislaciones incorporan herramientas de "segunda oportunidad" para consumidores de buena fe.
El concepto es darle una salida legal a personas que quedaron atrapadas en un ciclo de deuda imposible de sostener. Sin que eso implique la quiebra civil ni el estigma permanente.
"El Estado no puede mirar para otro lado mientras bancos y fintech hacen negocios con la desesperación de la gente", afirmó la legisladora.
Y cerró con otra crítica al Gobierno nacional: "Frente a un modelo que protege a los mercados y castiga a las familias trabajadoras, nosotros proponemos un Estado que defienda a quienes quedaron atrapados por un sistema financiero cada vez más cruel y deshumanizado".