REFORMA CONSTITUCIONAL

Brasil quedó a un paso de aprobar la reducción de la jornada laboral: cómo se aplicará

El proyecto impulsado por Lula da Silva permitirá modificar la duración de la semana laboral y prevé etapas de transición diferenciadas
Por iProfesional
LEGALES - 29 de Mayo, 2026

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó una reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales. La iniciativa, impulsada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, ahora deberá pasar por el Senado para convertirse en ley.

El proyecto logró el respaldo tras dos votaciones consecutivas en la Cámara baja. Casi todos los bloques políticos votaron a favor, incluso la mayoría de los diputados del Partido Liberal (PL) de Jair Bolsonaro, que inicialmente rechazaba la medida pero cambió su postura ante la cercanía de las elecciones presidenciales y legislativas de octubre.

Hugo Motta, presidente de la Cámara de Diputados, defendió la reforma tras la primera votación. Sostuvo que busca proteger el "derecho de vivir, no de sobrevivir" y mejorar el bienestar de los empleados brasileños.

"La historia nos muestra que los avances civilizatorios siempre enfrentan resistencias", declaró Motta. "Fue así cuando se creó la cartilla de trabajo, fue así cuando se abolió la esclavitud. Los contrarios decían que el país no lo soportaría, pero Brasil avanzó", agregó.

Por tratarse de una enmienda constitucional, el texto necesitará ratificación con mayoría calificada en el Senado. Allí también pasará por dos instancias de votación antes de quedar promulgado.

Cómo será la implementación gradual de la reducción horaria

La reforma, acordada entre Lula da Silva y Motta, elimina la jornada laboral de los sábados. Baja el tope semanal de 44 a 40 horas de manera escalonada para que las empresas puedan adaptarse.

A los 60 días de su entrada en vigencia, la carga horaria semanal caerá a un máximo de 42 horas, garantizando por ley dos días de descanso consecutivos y remunerados, con sugerencia de que uno sea el domingo.

Al cumplirse un año desde la promulgación oficial, el tiempo de trabajo por semana bajará de forma definitiva a las 40 horas máximas establecidas por la reforma.

Esta implementación gradual busca dar tiempo a distintas ramas de la economía para reorganizar turnos, horarios y estructura de personal sin afectar la producción.

Qué sectores estratégicos quedan exceptuados de la norma

La norma respeta la vigencia de convenios colectivos específicos en rubros considerados clave o esenciales. Los sectores de salud, seguridad, transporte y recolección de residuos podrán diseñar esquemas de turnos propios.

En esas actividades se permitirá organizar jornadas con criterios especiales. La única condición: no superar las ocho horas diarias de labor y mantener las dos jornadas de descanso semanales.

Además, se prevé la redacción de una ley complementaria con pautas diferenciadas. Apuntará a los monotributistas locales (microemprendedores individuales) y las pequeñas empresas, con el objetivo de proteger fuentes de trabajo.

Por qué Lula convirtió esta reforma en su bandera electoral

El avance de la reforma se da en medio de una fuerte campaña de Lula da Silva. Convirtió este reclamo en una bandera central de su plan de Gobierno para este año de elecciones, donde peleará por su cuarto mandato.

La reducción de la jornada horaria es un reclamo histórico de las centrales sindicales brasileñas. También de los sectores de menores recursos, que ven en esta medida una mejora concreta en su calidad de vida.

Sin embargo, la propuesta todavía genera fuerte rechazo entre los empresarios. Desde la Confederación Nacional de la Industria (CNI) salieron a advertir sobre el impacto económico del cambio.

La CNI sostiene que la reducción horaria incrementaría los costos laborales registrados hasta un 7% por año, un golpe significativo para la competitividad de las empresas brasileñas en el mercado global.

Cómo se compara Brasil con el resto del mundo en productividad

De acuerdo con las cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los empleados en Brasil promedian actualmente 38,9 horas semanales de labor efectiva.

A pesar de esas jornadas ya relativamente bajas, la productividad del país es modesta. Los trabajadores brasileños generan apenas u$s21,2 por hora trabajada.

Esa combinación de jornadas moderadas y baja productividad ubica a la economía brasileña en el puesto 94 del ranking global de eficiencia laboral.

Los promotores de la reforma sostienen que reducir las horas no afectará la producción. Argumentan que jornadas más cortas mejoran la concentración y el rendimiento de los empleados.

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