DERECHO LABORAL

Jubilados que quieren seguir trabajando junio 2026: requisitos, derechos y obligaciones

Muchos adultos mayores mantienen empleo formal tras su retiro y deben adaptarse a normas que redefinen derechos laborales históricos
Por S.A.
LEGALES - 04 de Junio, 2026

Cada vez más personas deciden seguir trabajando después de jubilarse en Argentina. La combinación de pérdida de poder adquisitivo, necesidad de complementar ingresos y mejores condiciones de salud impulsó una tendencia que no deja de crecer. Según datos de la Seguridad Social, más de 453.000 jubilados continúan desarrollando alguna actividad laboral formal mientras cobran su haber previsional.

Sin embargo, trabajar después de la jubilación implica una serie de reglas específicas que modifican la relación laboral, los aportes previsionales y algunos derechos adquiridos durante la etapa activa.

¿Se puede seguir trabajando después de jubilarse?

Sí. La legislación argentina permite que una persona continúe trabajando una vez que obtiene la jubilación. Incluso puede seguir desempeñándose en la misma empresa donde trabajaba antes de acceder al beneficio previsional.

No obstante, la normativa establece que la relación laboral original se extingue con la jubilación y que, en caso de continuar trabajando para el mismo empleador, comienza una nueva relación laboral.

Esto significa que la antigüedad acumulada durante los años previos no se mantiene y que el vínculo laboral inicia desde cero a partir de la fecha de jubilación.

Qué pasa con la antigüedad laboral

Uno de los aspectos más importantes para quienes continúan trabajando luego de jubilarse es el tratamiento de la antigüedad.

La ley establece que:

  • La antigüedad previa queda extinguida
  • Se inicia una nueva relación laboral
  • La antigüedad comienza a computarse desde la fecha de jubilación
  • Las eventuales indemnizaciones se calculan únicamente sobre el período trabajado después de jubilarse

Especialistas en derecho laboral señalan que, una vez otorgada la jubilación, el trabajador pasa a tener "antigüedad cero" respecto del nuevo vínculo laboral, independientemente de los años que haya trabajado anteriormente para la empresa.

Por este motivo, si el contrato finaliza posteriormente, la indemnización se calculará tomando como referencia la fecha de inicio de la nueva etapa laboral y no la de ingreso original.

El empleador no está obligado a mantener al trabajador

Otro punto clave es que la continuidad laboral no es automática.

Una vez que el trabajador obtiene la jubilación, la empresa no tiene obligación legal de conservarlo en su puesto. La continuidad depende de un acuerdo entre ambas partes.

Si el empleador decide no renovar la relación laboral tras la jubilación, puede finalizar el vínculo sin que exista obligación de mantener al trabajador en funciones.

Qué aportes realiza un jubilado que sigue trabajando

Los jubilados que continúan desempeñándose en relación de dependencia deben seguir realizando aportes sobre su salario.

Actualmente se descuenta el 11% del sueldo, aunque este aporte presenta una particularidad importante: no genera un aumento futuro del haber jubilatorio.

El dinero se destina al Fondo Nacional de Empleo y su finalidad es distinta a la de los aportes realizados durante la etapa previa a la jubilación.

Por lo tanto, el trabajador cobra simultáneamente su jubilación y su salario, pero los nuevos aportes no mejoran el monto de la prestación previsional que ya percibe.

Cómo queda la cobertura médica

Cuando una persona se jubila, la cobertura médica deja de depender del régimen de trabajador activo.

En general, pasa a estar cubierta por el PAMI o por la obra social correspondiente al sistema jubilatorio.

La empresa puede ofrecer una cobertura complementaria si así lo decide, pero ya no tiene la misma obligación que tenía cuando el empleado se encontraba en actividad antes de jubilarse.

Quiénes no pueden volver a trabajar después de jubilarse

La posibilidad de continuar trabajando no alcanza a todos los beneficiarios previsionales.

Existen restricciones para quienes perciben:

  • Jubilaciones por invalidez
  • Beneficios otorgados bajo regímenes especiales vinculados a tareas riesgosas, penosas o insalubres
  • Prestaciones con subsidios complementarios asociados

En estos casos, retomar una actividad laboral formal puede provocar la pérdida del beneficio previsional.

Sin embargo, dependiendo de la situación particular, algunas personas podrían desarrollar actividades autónomas bajo determinadas condiciones.

Edad jubilatoria y obligación de iniciar el trámite

Actualmente, la edad jubilatoria general en Argentina es de:

  • 60 años para las mujeres
  • 65 años para los hombres

En ambos casos se requieren 30 años de aportes para acceder al beneficio.

Además, cuando un trabajador cumple 70 años, el empleador puede intimarlo a iniciar el trámite jubilatorio.

Una vez realizada la intimación, la empresa debe mantener la relación laboral hasta que la jubilación sea otorgada o por un plazo máximo de un año.

Cómo hacer el trámite para seguir trabajando

Quienes desean continuar en actividad después de jubilarse deben informar formalmente la situación ante la ANSES.

El procedimiento requiere:

La gestión permite registrar correctamente la continuidad laboral dentro del sistema previsional.

Más de 453.000 jubilados siguen trabajando en Argentina

La cantidad de jubilados activos creció de manera sostenida durante los últimos años.

Los registros oficiales muestran que en diciembre de 2025 había 453.186 personas en edad jubilatoria que continuaban trabajando formalmente mientras cobraban su jubilación.

La distribución por modalidad laboral fue la siguiente:

  • 229.833 monotributistas
  • 95.603 trabajadores en relación de dependencia
  • 91.563 autónomos
  • 36.188 empleados de casas particulares

El monotributo se consolidó como la modalidad predominante entre quienes continúan trabajando después de jubilarse.

El crecimiento de los jubilados activos en la última década

La evolución de los últimos años refleja un crecimiento constante:

  • 176.153 jubilados activos en 2010
  • 275.431 en 2015
  • 368.458 en 2023
  • 453.186 en 2025

Esto representa un aumento del 65% en la última década y un crecimiento del 23% solamente en los últimos dos años.

Entre los monotributistas, el incremento fue aún más marcado: pasaron de 122.356 en 2015 a 229.833 en 2025, prácticamente el doble.

El trabajo informal también crece entre los jubilados

Más allá de los registros formales, las estimaciones indican que más de 600.000 jubilados trabajan de manera informal.

Si se suman quienes desarrollan actividades registradas y no registradas, cerca de un millón de adultos mayores continúa trabajando en Argentina, lo que equivale aproximadamente al 18% de la población en edad jubilatoria.

Los especialistas vinculan este fenómeno con la pérdida del poder adquisitivo de los haberes previsionales y la necesidad de complementar ingresos para afrontar el costo de vida.

Diferencias entre hombres y mujeres

Los datos también muestran una marcada brecha de género.

Según estadísticas oficiales, los hombres jubilados perciben ingresos laborales con una frecuencia significativamente mayor que las mujeres durante la etapa posterior al retiro.

Asimismo, los jubilados de menores ingresos son quienes presentan mayores niveles de actividad laboral, muchas veces en ocupaciones precarias, informales o de baja calificación.

De esta manera, la posibilidad de seguir trabajando después de jubilarse se consolida como una realidad cada vez más extendida en Argentina. Aunque la legislación lo permite, quienes optan por continuar en actividad deben tener en cuenta que se trata de una nueva relación laboral, con reglas diferentes respecto de la antigüedad, los aportes y la cobertura de salud.

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