Hospital Italiano deberá pagar $97 millones por el abuso de un anestesiólogo a paciente

La justicia dictó indemnización millonaria tras acreditarse responsabilidad institucional por los daños sufridos durante una intervención quirúrgica
frente del hospital italiano

La Justicia condenó al Hospital Italiano a indemnizar con $97 millones a una paciente que denunció haber sufrido un abuso sexual por parte de un anestesiólogo antes de una operación de rodilla. El hecho ocurrió el 19 de octubre de 2021, cuando la mujer tenía 72 años y se encontraba en un box de la sala prequirúrgica del centro asistencial.

El fallo fue dictado por el Juzgado Nacional en lo Civil N°34 y estableció la responsabilidad de las autoridades del hospital por lo ocurrido durante la instancia previa a la cirugía. La resolución fijó la indemnización en concepto de daños y perjuicios derivados del episodio.

La causa también tuvo un recorrido en la Justicia Penal. El anestesiólogo fue condenado por el abuso denunciado por la paciente y recibió una pena de prisión, además de la inhabilitación perpetua para ejercer la medicina. La defensa apeló la sentencia y el expediente continuó en instancias superiores.

El caso, además, derivó en una investigación sobre otros dos posibles episodios que habrían involucrado al mismo profesional. Esas situaciones surgieron a partir de los testimonios de enfermeros que habían trabajado con el anestesiólogo y que declararon haber advertido previamente conductas que consideraban sospechosas con pacientes mujeres.

Cómo ocurrió el abuso en el Hospital Italiano

La paciente había ingresado al Hospital Italiano para someterse a una intervención quirúrgica en la rodilla derecha. El 19 de octubre de 2021 permanecía en un box de la sala prequirúrgica mientras se preparaba para la operación.

De acuerdo con su declaración judicial, ya había recibido medicación y se encontraba bajo los efectos de la sedación cuando el anestesiólogo se acercó para realizar las preguntas habituales antes del procedimiento.

Según relató la mujer, durante ese momento el médico le dijo: "que linda piel que tenés". Después, siempre de acuerdo con su testimonio, comenzó a tocarle las piernas y llevó una de sus manos hacia la zona vaginal.

"Me manoseó y me introdujo los dedos en la vagina", declaró la paciente ante la Justicia al describir lo sucedido dentro del box.

La mujer explicó que, aunque se encontraba adormecida por la medicación, intentó alejarse del profesional y pedir ayuda. Según su relato, realizó varios intentos para llamar la atención de las personas que se encontraban en las inmediaciones.

"Recién a la tercera vez, alguien me escuchó", afirmó. También explicó que en ese momento no tenía colocada su prótesis dental, por lo que la enfermera que acudió inicialmente no lograba comprender con precisión lo que intentaba comunicarle.

Cuando la enfermera ingresó al lugar, el anestesiólogo ya no se encontraba allí. La trabajadora informó posteriormente al cirujano sobre lo que la paciente había denunciado.

La operación finalmente no se realizó

Después del episodio, la intervención quirúrgica prevista para ese día no pudo concretarse. Según la información incorporada al expediente, la paciente se encontraba en estado de shock tras lo ocurrido y, además, se produjeron inconvenientes en el quirófano que generaron demoras en las operaciones programadas.

La mujer decidió realizar la denuncia esa misma noche.

El episodio dio lugar posteriormente a una investigación penal contra el anestesiólogo. Durante el proceso se analizaron el relato de la paciente y los distintos testimonios incorporados a la causa.

La defensa del profesional cuestionó la acusación y sostuvo que el anestesiólogo no se encontraba en ese lugar durante el horario señalado por la mujer, sino que estaba participando de otra cirugía.

También planteó que la paciente se encontraba bajo los efectos de la anestesia y que esa situación podía haber afectado su percepción de lo ocurrido.

La primera condena fue de ocho años de prisión

En octubre de 2023, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°9 condenó al anestesiólogo a ocho años de prisión y dispuso su inhabilitación especial perpetua para ejercer la medicina.

La sentencia consideró acreditada su responsabilidad en el abuso sexual denunciado por la paciente y estableció una pena de ocho años de prisión, además de la inhabilitación perpetua para ejercer la medicina.

La defensa apeló esa decisión y el expediente llegó posteriormente a la Cámara de Casación Penal. En esa instancia se revisó la condena y se modificó la pena impuesta inicialmente.

La resolución posterior estableció una pena de tres años y medio de prisión, además de la inhabilitación perpetua para ejercer la medicina. La calificación mencionada en la resolución corresponde al delito de abuso sexual simple.

De acuerdo con la información del caso, la sentencia penal todavía no se encuentra firme.

La situación del anestesiólogo y la responsabilidad civil del hospital corresponden a procesos diferentes. Mientras la causa penal analiza la conducta atribuida al profesional, el expediente civil determina las consecuencias económicas derivadas del hecho y la eventual responsabilidad de la institución donde ocurrió.

Por qué el Hospital Italiano deberá pagar $97 millones

El nuevo fallo de la Justicia Civil analizó la responsabilidad del centro asistencial por lo sucedido con la paciente durante la etapa prequirúrgica.

El Juzgado Nacional en lo Civil N°34 consideró que existía responsabilidad atribuible a las autoridades del Hospital Italiano por el episodio ocurrido dentro de sus instalaciones y estableció una indemnización de $97 millones para la mujer.

El monto fue fijado en concepto de daños y perjuicios y se vincula con las consecuencias que el hecho produjo sobre la paciente.

La resolución se conoce después del avance de la causa penal contra el anestesiólogo y de las decisiones adoptadas en las distintas instancias judiciales.

La discusión sobre la responsabilidad del hospital se concentró en las condiciones en las que ocurrió el episodio y en las obligaciones que correspondían al establecimiento respecto de la paciente durante el proceso previo a la cirugía.

Otros dos casos bajo investigación

La investigación judicial también incorporó testimonios relacionados con otros posibles episodios protagonizados por el mismo anestesiólogo.

Según surge de las declaraciones de enfermeros que habían trabajado junto al profesional, existían antecedentes de comportamientos que habían generado sospechas cuando atendía a pacientes mujeres. Los trabajadores señalaron ante la Justicia que habían comunicado esas situaciones a autoridades del centro asistencial.

Esos testimonios forman parte de una investigación que busca determinar si existieron otros casos y cuáles fueron las circunstancias en las que se produjeron.

Por el momento, esos episodios son materia de investigación y no equivalen a condenas judiciales.

El análisis de esos testimonios también forma parte de la discusión sobre el conocimiento que podían tener las autoridades del establecimiento respecto de las conductas atribuidas al anestesiólogo antes del episodio ocurrido en octubre de 2021.

Qué resolvió la Justicia en los dos procesos

El caso tiene dos dimensiones judiciales. En el ámbito penal, el anestesiólogo fue condenado por el abuso denunciado por la paciente. La primera sentencia estableció una pena de ocho años de prisión, que luego fue reducida a tres años y medio tras la revisión de la causa, manteniéndose la inhabilitación perpetua para ejercer la medicina.

Esa decisión penal aún no está firme.

En paralelo, la Justicia Civil estableció la responsabilidad del Hospital Italiano y ordenó el pago de $97 millones a la mujer de 72 años por los daños y perjuicios derivados del episodio.

La resolución civil se produjo luego del proceso iniciado por la paciente y tomó en consideración las circunstancias en las que ocurrió el hecho dentro del establecimiento sanitario.

La investigación sobre los otros dos posibles casos continúa por separado. Los testimonios de los trabajadores que dijeron haber advertido conductas sospechosas del profesional podrían ser analizados para establecer si existieron hechos similares y si las autoridades habían recibido información previa sobre esas situaciones.

El episodio ocurrió mientras la paciente se encontraba internada para una cirugía de rodilla y recibió atención en el área prequirúrgica. Desde aquella noche, el caso avanzó por distintas instancias judiciales y derivó tanto en una condena contra el anestesiólogo como en una resolución civil que responsabilizó al hospital por el hecho.

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