Maduro y Cilia Flores enfrentan nuevas acusaciones en EE.UU. por presunta tortura
La Justicia de Estados Unidos amplió las acusaciones contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en ese país desde enero. El nuevo expediente incorpora presuntos hechos de tortura y otros mecanismos de represión que, según la acusación, habrían sido utilizados contra personas consideradas opositoras al gobierno venezolano.
En el caso del exmandatario, las autoridades estadounidenses sostienen que habría autorizado "el uso de la tortura contra personas específicas". La imputación también señala que Maduro habría estado al frente de "un sistema diseñado para emplear la tortura, la detención arbitraria y la violencia como medios de represión contra la oposición política".
Los investigadores describen un esquema en el que personas señaladas como adversarias del gobierno habrían sufrido distintos tipos de persecución. La acusación menciona casos de "acosados, amenazados, arrestados, procesados, agredidos, torturados o asesinados", además de prácticas como descargas eléctricas, golpes y asfixia.
Qué cargos enfrentan Maduro y Cilia Flores
La nueva imputación se suma a la causa que ya llevaba adelante Estados Unidos contra la pareja por delitos relacionados con el narcotráfico. Ambos rechazan las acusaciones y se declaran inocentes.
Flores, quien también fue detenida durante la operación estadounidense en Venezuela, quedó incluida en el nuevo expediente por hechos vinculados con la presunta persecución política desarrollada durante el gobierno de su esposo.
Maduro y Flores permanecen alojados en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York. La detención se produjo en enero, después de la incursión de fuerzas estadounidenses en Venezuela. Ambos fueron capturados mientras tropas de Estados Unidos bombardeaban Caracas.
El exmandatario sostiene que la causa carece de legitimidad y se define como un "prisionero de guerra". Su defensa argumenta además que, por haber sido jefe de Estado, Maduro cuenta con inmunidad y que los tribunales estadounidenses no tienen competencia para juzgarlo.
La situación de salud de Cilia Flores
Los abogados de Flores, de 69 años, buscan que pueda continuar el proceso judicial fuera de prisión. Para eso solicitaron arresto domiciliario en una vivienda de Nueva York, bajo un esquema de vigilancia permanente y controles durante las 24 horas.
El pedido se apoya en el deterioro de su estado físico durante la detención. La defensa sostiene que las condiciones actuales requieren una atención médica que no puede garantizarse de manera adecuada dentro del establecimiento penitenciario.
"Sus abogados afirman que ha perdido 25 libras [11 kilos] durante su reclusión en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn y que le han dicho que podría necesitar una cirugía cardíaca. También señalaron que sufre de "aturdimiento persistente, mareos y dificultad para respirar" y que posiblemente sufrió un infarto leve en julio", recoge la agencia.
La defensa también atribuye a la detención lesiones que Flores conservaría hasta el presente. Sus abogados mencionan cicatrices permanentes que, según su versión, se produjeron cuando fue "arrojada contra una pared o una cómoda" durante el operativo de captura.
Qué pasó cuando Maduro declaró ante la Justicia de EE.UU.
El 5 de enero de 2026, Nicolás Maduro compareció por primera vez ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, luego de su captura y traslado a Estados Unidos. Durante esa audiencia, el exmandatario venezolano rechazó los cargos que enfrenta y afirmó: "Soy inocente, no soy culpable".
Frente al juez Alvin Hellerstein, el exmandatario venezolano rechazó los cargos presentados por los fiscales y afirmó: "Soy inocente, no soy culpable". La acusación incluía cuatro delitos federales, entre ellos narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y cargos relacionados con la posesión de armas de guerra y otros dispositivos.
Durante la audiencia, Maduro también cuestionó el proceso judicial y sostuvo que se consideraba un "prisionero de guerra". Su defensa, además, planteó objeciones vinculadas con la jurisdicción de los tribunales estadounidenses y con la condición que tenía como jefe de Estado de Venezuela.
Cilia Flores también participó de la primera presentación judicial y se declaró no culpable de los cargos en su contra. La audiencia permitió conocer la posición inicial de ambos acusados frente a una causa que, en ese momento, estaba centrada en delitos vinculados con narcotráfico y armas.
La comparecencia del 5 de enero fue, de esta manera, el primer capítulo público del proceso judicial que comenzó a tramitarse en Nueva York y que posteriormente incorporó nuevas acusaciones contra la pareja.