Milei quiere que el juez Daniel Rafecas pase a Casación y envió su pliego al Senado

La iniciativa oficial sobre el pliego de Rafecas pone en foco nuevas disputas institucionales por puestos clave y tensiones en Comodoro Py
El juez Daniel Rafecas sentado adente de un micrófono con la mane en la barbilla y la bandera argentina detrás

El Poder Ejecutivo envió este martes 3 de noviembre al Senado el pliego para que Daniel Rafecas pase a la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires. El expediente lleva la firma del presidente Javier Milei y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

El documento ingresó por Mesa de Entradas del Senado y propone que el actual titular del Juzgado Federal N° 3 de Comodoro Py ocupe la Vocalía N° 7 de Casación. Se trata de un ascenso que Rafecas buscó desde 2018, cuando se presentó para ese cargo y obtuvo la mejor calificación entre los postulantes, pero el trámite quedó paralizado durante años por vaivenes políticos.

El viernes pasado, el Gobierno había enviado otra tanda numerosa de pliegos judiciales. Todos deberán tomar estado parlamentario en la próxima sesión ordinaria.

Quién es Daniel Rafecas y qué causas manejó

Rafecas está a cargo del Juzgado Federal N° 3 desde 2004. Durante casi dos décadas, tuvo bajo su instrucción causas de altísimo impacto público.

La más emblemática: los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. También procesó y ordenó el juicio en ausencia de ocho exfuncionarios iraníes y miembros de Hezbollah acusados de planificar y ejecutar el atentado a la AMIA.

En esa causa, el juez procesó a siete iraníes y un libanés utilizando la ley de Juicio en Ausencia. Los acusó de delitos de lesa humanidad y genocidio por el ataque a la sede judía que ocurrió el 18 de julio de 1994.

Rafecas también maneja actualmente la causa por enriquecimiento ilícito del hermano del vocero presidencial Manuel Adorni. Y tiene en su escritorio la denuncia por violencia de género de Fabiola Yañez contra el expresidente Alberto Fernández.

Además, subroga el juzgado N° 6 tras la renuncia de Rodolfo Canicoba Corral. Hasta la semana próxima reemplaza también al juez Marcelo Martínez Giorgi, que investiga la causa Libra, lo que da cuenta de la sobrecarga de trabajo que tienen los magistrados federales ante la multiplicación de vacantes en Comodoro Py.

Qué impacto tendrá el ascenso en la Justicia federal

Si el Senado aprueba el pliego, el ascenso de Rafecas dejará cinco vacantes en 12 juzgados federales de Comodoro Py. Las otras cuatro se produjeron por las jubilaciones de Rodolfo Canicoba Corral y Luis Rodríguez, el fallecimiento de Claudio Bonadio, y la designación de Sergio Torres en la Corte Suprema bonaerense.

Estos juzgados vacantes son subrogados por los jueces en actividad. Eso implica que los magistrados que continúan deben multiplicar su carga de trabajo y repartirse las causas que quedaron huérfanas.

El ascenso de Rafecas impactará especialmente en la causa AMIA. Deberá transferir el expediente a otro magistrado en un momento clave: tras años de investigación, el caso avanzó con procesamientos históricos que podrían derivar en juicios en ausencia.

También quedará en el aire el destino de las denuncias contra el círculo presidencial, como la del hermano de Adorni, y la causa por violencia de género contra Alberto Fernández.

La traba política en el Senado que podría demorar todo

El pliego deberá ser comunicado en el recinto para su posterior debate en audiencia pública de la Comisión de Acuerdos. Pero esa comisión clave está acéfala tras el fallecimiento de Juan Carlos Pagotto.

La Libertad Avanza propuso a la neuquina Nadia Márquez, alineada con Karina Milei, para presidir la comisión. Sin embargo, no logró consenso en la última reunión. Los reparos vinieron de la oposición dialoguista, que no dio quórum reglamentario porque considera que Márquez no reúne los consensos necesarios para manejar un organismo tan sensible para el Poder Judicial.

Mientras no se destrabe la autoridad de la comisión, el encargado de moderar las audiencias públicas será el radical Maximiliano Abad, vicepresidente primero del organismo.

El proceso legislativo prevé varios pasos obligatorios. Primero, el pliego debe tomar estado parlamentario en la primera sesión. Luego se publican los antecedentes de Rafecas en el Boletín Oficial y en las redes sociales del Senado.

Después viene la audiencia pública, donde el juez deberá defender su postulación ante los senadores. El último paso es la firma del despacho: se necesitan nueve firmas para convertirlo en dictamen de mayoría y poder tratarlo en el recinto.

Finalmente, la designación se aprueba con mayoría simple. El trámite completo se extiende entre un mes y 45 días, con lo cual posiblemente se pueda aprobar en extraordinarias y en 2027.

Vale recordar un antecedente: en 2020, el expresidente Alberto Fernández propuso a Rafecas como Procurador General de la Nación. Esa postulación nunca se trató en el Senado y quedó cajoneada por falta de consenso político.