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Fiestas de Fin de Año: algunas empresas otorgarán días libres entre los feriados de Navidad y Año Nuevo

Fiestas de Fin de Año: algunas empresas otorgarán días libres entre los feriados de Navidad y Año Nuevo
Por qué incluso en un año de crisis económica, estas organizaciones encuentran que vale la pena hacer el esfuerzo y dar beneficios extra
Por Paula Krizanovic
05.12.2019 06.50hs Management

A diferencia de las épocas en las que abundaban los feriados y los fines de semana XL en la Argentina, el último año no se caracterizó específicamente por ello.

Sumado a esto, en diciembre los feriados por las Fiestas de Fin de año serán particulares: tanto el día 25 como el 1 de enero, que son los que figuran en el calendario oficial, caerán en miércoles. Esto deja a la semana entrecortada entre días hábiles, feriados y fines de semana.

En ese marco, si bien es temprano para dar definiciones "escritas en piedra", algunas compañías están pensando en dar días libre extra para ofrecer un beneficio más a los empleados, mejorar el clima interno y el nivel de satisfacción, y evitar el efecto que esos días laborales "sándwich" tienen en el desempeño.

Por lo pronto, según pudo relevar la consultora Willis Towers Watson (WTW) a principios de noviembre entre 324 grandes empresas consultadas, unas 267 ya tenían planes de liberar a su gente el 24 de diciembre: 81% darán el día entero y 19% lo otorgará parcialmente.

Más aún, casi 100 empresas darán también el lunes 23 de diciembre (35% de ellas piensan trabajar solo media jornada y el resto directamente no operará en esa fecha), de manera que, en muchos casos, el descanso previo a la Navidad iniciaría el sábado anterior.

 

Luego de esta celebración inicia un período más complejo, ya que el jueves 26 y el viernes 27 de diciembre quedan como "sándwich" entre ese lapso de descanso y el fin de semana.

Menos compañías tienen ya confirmado cuál será a determinación en estos casos, pero alrededor de 70 firmas entre las más de 300 consultadas, otorgarán el día libre el 26 –la gran mayoría- o trabajarán en esas fechas solo de manera parcial. Un panorama similar visualiza WTW para la jornada del 27. En esas fechas, más del 80% de las firmas que optaron por dar días libres los otorgarán completos.

Tras el último fin de semana de diciembre, solo hay dos días hábiles antes del feriado de Fin de Año. Alrededor de un tercio de la muestra de WTW, 116 grandes empresas locales o filiales de multinacionales, cederán el día lunes 30 de diciembre a sus empleados; de forma completa (72%) o parcial (28%).

 

El último día del año es el que genera más consenso: 261 compañías confirmaron a la consultora que esa jornada no trabajarán (82%) o solo lo harán media jornada (18%).

Una vez iniciado el año nuevo, la cantidad de permisos disminuye. Solo 23 empresas indicaron que darían alguna flexibilidad de tiempo libre extra a los empleados el jueves 2 de enero, y 17 sumarán también el viernes 3 de diciembre.

Vale la pena el esfuerzo

Para las compañías que otorgan este tipo de beneficios, como días libres más allá del calendario oficial de feriados, esa medida representa un gran esfuerzo económico. Esto sobre todo en un año con un consumo alicaído y la actividad frenada –excepto la exportadora-, cuando el presupuesto no cuenta con tanto margen para ampliar la calidad de los beneficios.

Así y todo, las organizaciones que brindan jornadas completas o parciales libres para las Fiestas no lo hacen por bondad ni como una "gauchada" hacia sus empleados. Suele haber por detrás una estrategia que fue conversada y consensuada.

"Los feriados y fechas puente son una excelente oportunidad para que las empresas y organizaciones de todo tipo implementen lo que se llama el salario emocional: beneficios no remunerativos, que permiten en el tiempo y en forma sostenida aumentar la motivación y el involucramiento de los colaboradores a través de crear e impulsar un mejor clima laboral", dijo a este medio Daniel Colombo, máster coach especializado en CEO y alta gerencia.

Es decir, muchas empresas hacen el esfuerzo económico porque ven el valor de brindar estos días de descanso y de reconexión con la familia, sobre todo cuando esa medida se alinea con sus valores corporativos. No hacerlo implicaría, por el contrario, ir en contra de los principios que la organización dice sostener.

"Si bien esto puede tener un costo adicional para las empresas, tiene que ver con la cultura respecto a la gestión del desempeño en esas organizaciones. Hay compañías que tienen una cultura de cumplimiento de objetivos, y por eso en las posiciones en las que la actividad lo permite, que la gente se tome esos días no implica que haya una caída de performance y por el contrario apalanca fuertemente el compromiso", coincidió Gonzalo Rossi, CEO y gerente general de Whalecom.

"Hoy vivimos en un mundo particularmente estresado y por eso la gente valora mucho más el tiempo. La posibilidad de compartir y hacer planes en familia en días en los que no han de estar del todo conectados, sin dudas le genera un capital relacional a la organización que, si bien no compensa en forma directa esa sobreinversión por pagar un día extra, sí lo hace en términos de compromiso, algo que impacta en la performance durante todo el año. No hay que olvidar que las organizaciones tienen problemas para mantener sobre todo a la gente más talentosa y estos gestos tienen para ello un impacto positivo fundamental", añadió Rossi, quien también es Director Académico del Programa de Neuroliderazgo de la Universidad Torcuato Di tella.

Más que una prueba

Colombo destacó que este tipo de prácticas están en consonancia con lo que ya se considera tendencia en otras partes del mundo. "Es saludable empezar a plantearnos jornadas laborales no tan extensas. En muchos países ya se está trabajando sólo cuatro días a la semana -con alguna hora de más en esos días- y los objetivos han sido altamente superadores", dijo.

Remarcó que en Japón, una unidad de negocios de Microsoft acaba de probar un proyecto de un mes durante el cual 2600 empleados redujeron la jornada laboral a cuatro días para tener fines de semana de tres días. Bajo esa modalidad, aumentaron 40% la productividad al final de la prueba y redujeron, por ejemplo, el consumo de papel y energía en sus oficinas.

"En ese caso hubo una cultura profundamente comprometida con los resultados en lugar de con cuánto tiempo les lleva conseguirlos. Con lo cual, desde mi punto de vista este tipo de medidas pueden ser definitivamente provechosas si se implementan en la cultura adecuada. Pero cuando esa relación en la cultura no ha sido desarrollada y la evaluación del desempeño es exclusivamente transaccional, donde la gente no hace demás si no le dan más, este tipo de medidas no necesariamente profundizarán la relación de compromiso con la empresa", evaluó por su parte Rossi.

"Si bien no es aplicable a todo tipo de industrias, indudablemente necesitamos empezar a trabajar en nuevos esquemas de trabajo para feriados optativos, puentes, días sándwich. Incluso una buena herramienta es aplicar esos días para que en ciertos puestos se pueda hacer home-office y empezar a implementar políticas profesionales al respecto. Esto trae beneficios tanto para los empleados como para las empresas", sentenció Colombo, quien también es conferencista internacional y autor de 30 libros.

¿Podría este tipo de políticas instalarse en el país? "Culturalmente, el empresariado argentino en general es bastante reticente a hacerlo. Además, hay acuerdos de tipo sindical que amenazan estas flexibilizaciones horarias, por lo que deberá ser tema de estudio entre empresarios, gobierno, sindicatos", opinó el máster coach.

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