Más artículos

Para reactivar la economía: esta importante multinacional comenzó a aplicar la semana laboral de cuatro días sin recorte salarial

Para reactivar la economía: esta importante multinacional comenzó a aplicar la semana laboral de cuatro días sin recorte salarial
Será sin recorte salarial para 81 empleados de la empresa en ese país. El gobierno propuso incentivar el gasto mediante este incremento de días libres
Por iProfesional
01.12.2020 08.32hs Management

La filial neozelandesa del gigante de alimentos y cosméticos Unilever anunció este martes que experimentará la semana laboral de cuatro días, sin recortes salariales para los empleados, siguiendo una propuesta en este sentido del gobierno neozelandés de centro-izquierda para reactivar la economía.

El grupo precisa que sus 81 empleados podrán formar parte de este experimento que previsiblemente comenzará en diciembre y durará un año.

Dependiendo de los resultados en Nueva Zelanda, Unilever podría introducir la semana de cuatro días en otros países.

"Nuestro objetivo es medir el rendimiento en función de la producción, no del tiempo. Creemos que la antigua forma de trabajar está desactualizada y ya no es adecuada", declaró el director general de Unilever Nueva Zelanda, Nick Bangs.

Más descanso para mover la economía

La primera ministra Jacinda Ardern propuso la semana de 4 días para reactivar el gasto y la economía, golpeada por el coronavirus
La primera ministra Jacinda Ardern propuso la semana de 4 días para reactivar el gasto y la economía, golpeada por el coronavirus

La primera ministra Jacinda Ardern presentó en mayo la posibilidad de cambiar a la semana de cuatro días para ayudar a reactivar una economía lastrada por las restricciones impuestas por el coronavirus, incluido un confinamiento de siete semanas. E incentivó las ideas creativas que favorezcan la flexibilidad en la empresa.

Bangs destacó un aumento del interés por una semana de trabajo más corta, después de que la pandemia alterara la cultura laboral en la oficina.

"Este es un momento emocionante para nuestro equipo, una forma de validar el papel de catalizador que el covid-19 ha desempeñado en la transformación de las prácticas en el mundo laboral", dijo.

La empresa espera que sus empleados ganen en productividad si les permite una mayor flexibilidad. Los resultados de este experimento serán analizados por la Universidad de Tecnologías de Sídney.

"Estamos ansiosos por compartir las lecciones de este experimento con otras empresas de Nueva Zelanda, con la esperanza de incitar a otros a reflexionar sobre la forma en la que trabajan", agregó Bangs.

El experimento chileno

En Chile, previo a la pandemia, se discutieron proyectos de ley para acortar la jornada laboral.
En Chile, previo a la pandemia, se discutieron proyectos de ley para acortar la jornada laboral.

Recortar la semana laboral para permitir mayor tiempo de descanso, de formación y de compartir con la familia no es una idea nueva ni es exclusiva de países anglosajones.

El tema ya asoma con fuerza en estas latitudes. Sin ir más lejos, Chile anunció la apertura una mesa de trabajo en la que el Gobierno expondrá los objetivos de su plan para reducir y aggionar la jornada laboral.

El presidente Sebastián Piñera apoyó en su momento esta iniciativa, y contaba además con el aval del empresariado chileno que lo apoyaría para evitar la sanción de un proyecto presentado por la oposición. 

Hoy día, la jornada laboral de los empleados chilenos es de 45 horas semanales. La propuesta opositora busca achicarla a 40. Por su parte, el "plan Piñera" consiste en llevarla a 41 y aminorar lo más que se pueda el impacto en las empresas.

Primeras experiencias

Una jornada laboral más corta tiene beneficios para la salud, disminuye el estrés y aumenta la satisfacción y el compromiso
Una jornada laboral más corta tiene beneficios para la salud, disminuye el estrés y aumenta la satisfacción y el compromiso

La idea de la jornada laboral de 8 horas fue una conquista muy importante de los trabajadores que se organizaron en la era de la Revolución Industrial. Y fue en Uruguay, el 17 de noviembre de 1915, donde se estableció oficialmente por primera vez.

Muchas de las modalidades y formas de trabajo, así como las tareas y tipos de producción, cambiaron radicalmente desde aquel entonces. Y sin embargo, el modelo de las 8 horas permanece con pocas variaciones.

Pruebas recientes están mostrando los beneficios que tendría contar con un horario más reducido que ese. Investigadores de la Universidad de Columbia utilizaron rastreadores de actividad para monitorear a 8.000 trabajadores mayores de 45 años. Su período promedio de inactividad durante cada día de vigilia fue de 12,3 horas. Los empleados que eran sedentarios por más de 13 horas al día tenían el doble de probabilidades de morir prematuramente que los que estuvieron inactivos durante 11,5 horas.

Los autores concluyeron que sentarse en una oficina por períodos prolongados tiene un efecto similar al fumar y debería incluir una advertencia de salud.

En otro estudio, científicos del University College London observaron a 85.000 trabajadores de mediana edad, y encontraron una correlación entre exceso de trabajo y problemas cardiovasculares, especialmente un latido cardíaco irregular o fibrilación auricular, lo que aumenta las posibilidades de sufrir un derrame cerebral hasta cinco veces.

Recientemente casi 250 empleados de Perpetual Guardian, una compañía de Nueva Zelanda, probaron una semana laboral de cuatro días entre marzo y abril, trabajando cuatro días de ocho horas pero cobrando lo mismo que anteriormente con cinco días. Los académicos que estudiaron el ensayo encontraron que el personal de las oficinas de la firma en todo el país informó niveles más bajos de estrés, mayores niveles de satisfacción en el trabajo y una mejor sensación de equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

El CEO de Perpetual Guardian, Andrew Barnes, dijo a Gizmodo que el experimento fue todo un éxito. No hubo caída en la calidad del trabajo, pero tampoco hubo una mejora. Lejos de sus escritorios, el personal respondió muy bien al tiempo libre extra, con la excepción de las personas que disfrutaban del aspecto social del trabajo, o les resultaba difícil permanecer ocupado sin el día adicional en la oficina.

El ensayo se estudió en la Universidad de Auckland, y los resultados fueron alentadores: el trabajo se mantuvo al nivel estándar mientras que el trabajo en equipo y el compromiso laboral aumentaron y el estrés disminuyó.