MERCADO LABORAL

Reforma laboral: cuál será el impacto de los salarios dinámicos en los trabajadores en 2026

El proyecto del Gobierno busca habilitar los salarios dinámicos y redefinir el rol de los convenios colectivos de trabajo. Los detalles
Por IM
MANAGEMENT - 02 de Enero, 2026

El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional introduce cambios relevantes en la forma en que se estructuran los salarios dentro del empleo registrado. La iniciativa propone modificar la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), agregando una figura denominada "componentes remunerativos dinámicos", la cual se suma a los conceptos "tradicionales" de remuneración establecidos en los convenios colectivos.

La propuesta forma parte de un paquete más amplio de reformas y apunta a redefinir ciertos criterios salariales vigentes. De avanzar, podría modificar considerablemente la forma con la que hoy se negocian y determinan los ingresos de los trabajadores, especialmente aquellos comprendidos en convenios colectivos.

Qué propone la reforma laboral sobre los salarios

El eje central del proyecto quedó plasmado en la incorporación del artículo 104 bis a la Ley de Contrato de Trabajo. Allí se establece que, además del salario y los conceptos de pago obligatorios, los empleadores podrán incorporar componentes retributivos adicionales. Estos podrán ser transitorios, fijos o variables, y estar vinculados tanto al desempeño individual del trabajador como a las necesidades y características de la organización.

Según el texto propuesto, estos componentes remunerativos dinámicos podrán surgir de distintos ámbitos: negociaciones colectivas por actividad, rama, región o empresa; acuerdos individuales entre empleador y trabajador; o incluso por decisión unilateral del empleador.

Un punto central del articulado es que estos adicionales no generarán derechos adquiridos, ya que no se les aplicará la continuidad tácita, la ultraactividad ni la costumbre, sin importar el tiempo durante el cual se mantengan vigentes.

Durante su exposición ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, explicó que la reforma busca adecuar el sistema salarial a una nueva dinámica económica, marcada por una inflación en desaceleración y por la necesidad de mantener el empleo formal.

Dentro de los lineamientos principales de la propuesta se incluyen la habilitación de paritarias regionales o por empresa, además de las negociaciones nacionales por actividad; la redefinición del salario de convenio como un techo y no como un piso, especialmente en empresas ubicadas en zonas desfavorecidas; la incorporación de esquemas de remuneración por desempeño individual, conocidos como salarios dinámicos; y la posibilidad de ajustar los salarios según estacionalidad, productividad u otros factores económicos.

Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es favorecer e incentivar una cultura del trabajo enfocada en la meritocracia, la productividad y facilitar la creación de empleo registrado.

Cómo funcionarían los salarios dinámicos

El concepto de salarios dinámicos implica que una parte de la remuneración dejaría de definirse exclusivamente a través de paritarias y pasaría a ajustarse según la evolución del negocio o el rendimiento del trabajador.

En ese sentido, el esquema no resulta completamente ajeno al mercado laboral argentino, ya que en otros períodos históricos existieron negociaciones salariales atadas a la productividad.

No obstante, el proyecto introduce un cambio relevante en su alcance. De prosperar la reforma, los salarios dinámicos tendrían un rol central en los convenios colectivos por empresa, a diferencia del esquema actual basado mayormente en acuerdos por actividad.

Cabe aclarar que, en la actualidad, muchas compañías ya aplican sistemas de remuneración variable, como bonos, premios por objetivos o incentivos por mérito.

En este sentido, relevamientos privados indican que el año pasado, seis de cada diez grandes empresas pagaron adicionales por desempeño, con un promedio del 5% del salario base.

La diferencia fundamental es que esos bonos suelen consolidarse como prácticas permanentes, mientras que el esquema propuesto permitiría modificar, suspender o eliminar los adicionales sin que se generen derechos adquiridos para el trabajador.

Uno de los argumentos del Gobierno es que este esquema podría favorecer la creación de empleo registrado, en particular en pequeñas y medianas empresas que hoy enfrentan dificultades para hacerle frente a los costos de los convenios sectoriales.

Sin embargo, algunos expertos advierten que una modificación salarial por sí misma no generará un aumento significativo del empleo formal, ya que el problema del mercado laboral argentino es de carácter estructural.

Además, consideran que la baja demanda y la caída del consumo constituyen en la actualidad a los principales límites para la generación de nuevos puestos de trabajo.

Desde el ámbito sindical y del derecho laboral también surgieron cuestionamientos. La posibilidad de que los salarios de convenio funcionen como techos para negociaciones individuales genera preocupación por un eventual debilitamiento de la negociación colectiva y por un aumento de las desigualdades dentro de las empresas.

Además, advierten que al desvincular los salarios de la inflación, el riesgo económico podría trasladarse del empleador al trabajador. Si el proyecto avanza, el sistema de paritarias podría experimentar una transformación profunda, con acuerdos más fragmentados y un mayor peso del rendimiento individual y de las decisiones empresariales.

La discusión sobre los salarios dinámicos se inscribe así en un debate más amplio sobre el futuro del trabajo, la negociación colectiva y el rol del Estado en la regulación del mercado laboral argentino.

Te puede interesar

Secciones