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Blue Monday 2026: ¿por qué las empresas deben prestar atención al "día más triste del año"?

El tercer lunes de enero es la escena de una leyenda laboral. ¿Pero es todo un mito o hay valor significativo para las empresas en el Blue Monday?
Por Z.L.L
19/01/2026 - 08:40hs
blue monday

Cada tercer lunes de enero, el término "Blue Monday" (lunes azul o lunes triste) inunda las redes sociales y los portales de noticias. Este 19 de enero no es la excepción. Sin embargo, para los líderes de equipo y profesionales de recursos humanos, la fecha trasciende el hashtag para convertirse en un disparador de análisis sobre la salud mental y el clima organizacional en el inicio del año corporativo.

El origen: ¿ciencia o estrategia de marketing?

A diferencia de otros hitos del calendario global, el Blue Monday no tiene una raíz histórica ni científica sólida. Su origen se remonta a 2005, cuando una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky Travel utilizó una supuesta fórmula matemática para determinar el día más deprimente del año.

La ecuación, atribuida al psicólogo Cliff Arnall, intentaba combinar variables como:

  • El clima (específicamente el invierno del hemisferio norte).
  • Las deudas acumuladas tras las fiestas.
  • El tiempo transcurrido desde los propósitos de año nuevo incumplidos.
  • Los bajos niveles de motivación.

A pesar de su apariencia académica, la comunidad científica ha sido unánime: el Blue Monday es un mito. No existe evidencia de que un día específico pueda concentrar la tristeza colectiva de la humanidad. No obstante, su persistencia en la agenda pública lo ha convertido en un fenómeno sociológico que las empresas no pueden ignorar.

Blue Monday en Argentina

Esto último es más evidente en un país como Argentina; mientras que en Europa y Estados Unidos el Blue Monday ocurre en la oscuridad del invierno, en el Cono Sur coincide con el pico del verano y las vacaciones.

Sin embargo, el "efecto lunes" de enero en el entorno laboral local tiene sus propias complejidades:

  • Cierre de ciclo e incertidumbre: Enero suele ser un mes de planificación presupuestaria y proyecciones económicas, lo que genera una carga de ansiedad estratégica.
  • Síndrome de la silla vacía: La operatividad reducida por las licencias estivales suele recargar a quienes quedan en la oficina, impactando en el humor y la eficiencia.
  • El factor macro: En contextos de volatilidad financiera, la cuesta de enero no es solo emocional, sino una realidad de flujos de caja y paritarias.

Un informe dado a conocer esta semana por WeWork en Argentina reza que este año el Blue Monday pone de relieve un un malestar más profundo y persistente que puede vincularse al agotamiento que producen modelos de trabajo que ya no dialogan con la realidad actual, marcada por la inteligencia artificial, el retorno progresivo a la presencialidad y las nuevas expectativas de los colaboradores en torno al sentido del trabajo.

Con esto en mente, conceptos como burnout (o estrés laboral crónico) y boreout (ese estado de desmotivación causado por la falta de desafíos) dejan de ser problemáticas individuales para convertirse en síntomas claros de una misma causa: la "fatiga organizacional". No se trata de personas cansadas de trabajar, sino de estructuras que siguen operando con lógicas del pasado en un entorno completamente transformado.

De acuerdo con el informe "IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral" elaborado por WeWork junto a la consultora Michael Page, en Latinoamérica, el 48% de los colaboradores encuestados se encuentra trabajando bajo un esquema 100% presencial, un 35% asegura que acude con mayor frecuencia a la oficina que hace un año y 1 de cada 3 considera que la vuelta a la oficina no se ha realizado de manera organizada y acorde a las necesidades de sus equipos. Sin embargo, a nivel local, casi la mitad de los encuestados trabaja bajo un modelo híbrido con una política clara de presencialidad y casi dos de cada cinco trabajadores no aceptaría un esquema de trabajo que no fuera remoto, lo que da cuenta de la importancia de la flexibilidad en la decisión de carrera.

"Este escenario pone el foco en el rol que hoy ocupan las oficinas dentro de las organizaciones. Lejos de ser únicamente un espacio físico al que volver, las oficinas se transforman en un componente clave para redefinir la experiencia laboral en un contexto atravesado por la inteligencia artificial. Su valor ya no reside en concentrar horas de trabajo individual, sino en facilitar el encuentro entre equipos, potenciar la colaboración, la creatividad y el intercambio de ideas que difícilmente se replican en entornos remotos," Señaló Diego Kexel, Gerente General de WeWork Latinoamérica.

"Cuando estos espacios no están pensados para acompañar los nuevos modos de trabajo y se limitan a reproducir esquemas tradicionales, el regreso presencial pierde sentido y contribuye a profundizar la fatiga organizacional que hoy impacta en los colaboradores", añadió.

Por qué el management debe prestar atención

Más allá de la veracidad de la fórmula, el Blue Monday funciona como un recordatorio crítico para el liderazgo moderno. La salud mental en el trabajo ya no es un beneficio opcional, sino un pilar de la sostenibilidad del negocio.

Este mito surgido del marketing puede convertirse en una oportunidad. Claves para capitalizar la fecha en las organizaciones:

  • Fomentar la seguridad psicológica: Utilizar la conversación sobre el Blue Monday para normalizar las pausas y el diálogo sobre el agotamiento (burnout).
  • Revisión de objetivos: Es el momento ideal para ajustar las metas de Q1. Si las expectativas de inicio de año son poco realistas, la desmotivación será real, independientemente del calendario.
  • Cultura de bienestar: Pasar de la reacción (un posteo en redes) a la acción (políticas de flexibilidad y apoyo emocional constantes).

En definitiva, el 19 de enero no es el día más triste por decreto matemático, sino una oportunidad para que el management reflexione sobre la empatía, para que preste atención sobre cómo la falta de motivación puede estar haciendo mella en su fuerza de trabajo, y consecuentemente en su negocio. Las empresas que logran navegar la "tristeza estacional" con estructuras de apoyo sólidas son las que, a largo plazo, retienen el talento más resiliente.