MERCADO LABORAL

Salarios: qué pasó con el poder de compra y por qué el consumo no despega

Los salarios privados registrados recuperan terreno frente a la inflación, pero el aumento de las tarifas limita la mejora del ingreso disponible
Por IM
MANAGEMENT - 06 de Julio, 2026

La desaceleración de la inflación comenzó a reflejarse en una mejora del salario real de los trabajadores registrados. De acuerdo con el último Informe Económico Semanal de la Fundación Capital, los ingresos del sector privado formal volvieron a crecer por encima del índice de precios durante el segundo trimestre de 2026, marcando un cambio respecto de la pérdida de poder adquisitivo observada en meses anteriores.

Sin embargo, el informe advierte que esta recuperación todavía es parcial. Aunque los salarios dejaron de perder frente a la inflación, el incremento de las tarifas de servicios públicos y un mercado laboral que continúa mostrando debilidad limitan el impacto positivo sobre el consumo de los hogares.

Salarios e inflación: cómo evolucionó el poder de compra en 2026

Según el relevamiento, los salarios privados registrados aumentaron un 4% mensual en abril, lo que representó una mejora real de 1,4% una vez descontada la inflación. Además, durante el segundo trimestre del año los acuerdos paritarios permitieron un incremento promedio del 2,4% mensual, levemente superior a la inflación estimada del 2,2% para ese período.

Entre las actividades que obtuvieron las mayores actualizaciones salariales se destacaron los trabajadores químicos, con un aumento del 9,4%, y el gremio automotriz SMATA, con una suba del 5%.

Pese a estos avances, la consultora remarca que el salario real aún permanece 3% por debajo de los niveles registrados a fines de 2025, por lo que la recomposición del poder adquisitivo todavía no logró compensar completamente las pérdidas acumuladas.

Salarios, tarifas y empleo: por qué el consumo todavía no logra despegar

El informe sostiene que el verdadero desafío no pasa únicamente por el crecimiento de los salarios, sino por el ingreso disponible que finalmente queda en manos de las familias.

Mientras los salarios crecieron 29,7% interanual hasta mayo, las tarifas avanzaron a un ritmo considerablemente mayor. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el gas y la electricidad registraron incrementos del 55%, mientras que el transporte aumentó 49% respecto del mismo período del año anterior.

Como consecuencia, el peso de los servicios públicos dentro del presupuesto familiar aumentó de manera significativa. Para un hogar con ingresos equivalentes a dos salarios mínimos, los servicios representan actualmente el 22% de los ingresos mensuales, mientras que para los sectores de mayores ingresos ese porcentaje desciende al 3%.

A este escenario se suma un mercado laboral que continúa mostrando señales de fragilidad. El estudio señala que desde el cambio de gestión se perdieron 216.000 puestos de trabajo registrados en el sector privado, al tiempo que la informalidad alcanza al 44,2% de los trabajadores ocupados.

De cara a los próximos meses, Fundación Capital estima que las negociaciones salariales de julio y agosto rondarán aumentos del 2,3% mensual. Si la inflación continúa desacelerándose, los salarios reales podrían seguir recuperándose durante el resto del año, aunque las proyecciones indican que cerrarían 2026 todavía 2% por debajo de los niveles registrados en diciembre del año anterior.

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