Tres señales de alerta para reconocer los indicios de fraude dentro de las empresas

La ACFE reconoció que la corrupción está aumentando en empresas de todo el mundo. Cuáles son las señales para prevenir el fraude corporativo
Hombre se toma la cabeza con preocupación sentado en su escritorio con gráficos financieros en las pantallas. Imagen de archivo

Según Grant Thornton Argentina, la detección temprana de comportamientos y operaciones inusuales puede contribuir a reducir el impacto económico y reputacional del fraude y a prevenir nuevos casos. Datos de la ACFE, indican que el fraude causa pérdidas multimillonarias en el mundo. En América Latina y el Caribe, la corrupción (61%) y los fraudes no financieros (27%) encabezan la lista.

El último Informe a las Naciones de la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE) reportó 2.402 casos confirmados de fraude en el mundo, generando pérdidas por u$s3.4 billones

Categorías, frecuencia e impacto económico

De acuerdo con la ACFE, existen tres grandes categorías de fraude:

  • Malversación de activos: Representa el 53% de los casos. Incluye desfalco de ingresos, robo de activos físicos o propiedad intelectual, pago por bienes y servicios no recibidos o uso personal de activos. Su pérdida promedio estimada es de u$s100.000.
  • Corrupción: Corresponde al 8% de los casos de manera exclusiva (conflictos de interés, sobornos, gratificaciones ilegales y extorsión económica). Un 33% de las ocurrencias globales implican tanto malversación como corrupción.
  • Fraude de estados financieros: Representa el 1% de los casos. A pesar de ser la modalidad menos frecuente, es la más destructiva, con una pérdida promedio de u$s1.000.000.

En Latinoamérica y el Caribe, la dinámica cambia: la mayor cantidad de casos se da por corrupción (61%) y fraudes de estados financieros (27%). Esta realidad coincide con el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional, el cual advierte que la corrupción está empeorando en todo el mundo, donde la falta de un liderazgo firme afecta la lucha contra la corrupción y amenaza con reducir la presión para impulsar reformas en países de todo el mundo, y que son las generaciones más jóvenes las que lideran públicamente el rechazo a las prácticas de fraude.

El triángulo del fraude e industrias más afectadas

Marcelo Pinto, Socio de Advisory Services de Grant Thornton Argentina
Marcelo Pinto, Socio de Advisory Services de Grant Thornton Argentina

El modelo del "triángulo del fraude" explica que este fenómeno ocurre cuando coinciden tres factores:

  • Presión: motivo, usualmente económico o de necesidad.
  • Oportunidad: posibilidad de cometer el ilícito abusando de la confianza y con baja percepción de riesgo.
  • Racionalización: justificación moral que hace la persona para reconciliar el acto con su autoimagen de honestidad.

Las industrias con mayor número de casos reportados al ACFE son Banca y servicios financieros (439 casos), Gobierno y administración pública (217), Manufactura (193), Salud (140) y Venta minorista (110). Estos datos se alinean con el factor de la "oportunidad" del triángulo del fraude, donde la probabilidad de detección es baja, como en las estafas electrónicas.

Señales de alerta y prevención

Para lograr una detección temprana y reducir el impacto económico y reputacional, se deben atender señales de alerta clave:

  • Señales de alertas financieras: transacciones impropias de la empresa, importes elevados en rendiciones de gastos, pagos exagerados de horas extras, compras vinculadas a empleados, decisiones concentradas en una sola persona o grupo reducido, cambios frecuentes de cuentas bancarias o auditores externos, y sobregiros o disminución imprevista de efectivo.
  • Señales de alerta del personal: estilo de vida discordante con el sueldo, dificultades económicas, relaciones excesivamente cercanas con clientes/proveedores, conducta evasiva o irritabilidad, resistencia a tomar vacaciones o compartir tareas, e inconvenientes familiares o laborales.
  • Señales de alerta de Recursos Humanos: vinculadas al descontento laboral por ascensos o aumentos denegados, recortes de beneficios, o la notificación previa de un despido.

Estas señales no siempre confirman un fraude, pero deben activar esquemas de control e indicadores de fraude (KFI) dentro de una cultura organizacional enfocada en la ética.

*Marcelo Pinto es Socio de Advisory Services de Grant Thornton Argentina

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