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Management

Cuánto debería aportar un monotributista para jubilarse con la mínima, según un estudio

Un estudio del IERAL analizó cuánto aportan las distintas categorías y qué ingreso podrían financiar después de décadas de aportes

28/09/2026
Actualizado 08:41hs

El monotributo es uno de los regimenes impositivos más populares de nuestro país. Esto se debe a su simplicidad, ya que, a través de una única cuota se abona el componente impositivo, obra social y el componente previsional. Sin embargo, uno de los principales problemas a futuro es el de los aportes previsionales.

Un estudio del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de Fundación Mediterránea reveló que los aportes que realizan los monotributistas son muy bajos si se comparan con los que realiza un trabajador en relación de dependencia. Además, la fundación analizó el ingreso que podrían financiar esos aportes si se acumularan durante toda la vida laboral, los cuales quedan muy lejos para abonar una jubilación mínima a futuro.

Cuánto aporta un monotributista para su jubilación

En Argentina hay 4,8 millones de monotributistas. De ese total, cerca de 2,8 millones están activos dentro del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y unos 2,2 millones realizan aportes previsionales.

La mayor parte se concentra en las categorías más bajas. El 55% de los monotributistas activos se encuentran inscriptos en la categoría A, mientras que las categorías A, B y C reúnen en conjunto al 78% del total.

El componente previsional forma parte de la cuota mensual del Monotributo y permite computar períodos de aportes. Sin embargo, su peso sobre los ingresos es considerablemente menor que el de otros trabajadores. Según el IERAL, entre las categorías A y G el aporte previsional representa entre 3,6% y 1% de los ingresos.

Si se compara el aporte personal promedio con el ingreso, la diferencia también es marcada. El estudio estima una relación de alrededor del 11% para un asalariado formal, 5% para un trabajador autónomo y 1,1% para un monotributista.

Cuánto podría financiar el aporte después de 40 años

Para medir el efecto de esa diferencia, el IERAL simuló cuánto capital podría acumular una persona según su categoría y qué renta mensual permitiría financiar al momento del retiro.

En el primer escenario, el estudio supone que los fondos mantienen su poder adquisitivo frente a la inflación, sin obtener un rendimiento real adicional. Bajo ese supuesto, ninguna categoría logra financiar el equivalente a una jubilación mínima después de 40 años.

La distancia cambia de manera considerable según la categoría. Cuanto mayor es el aporte, mayor es también la renta que podría financiarse al final del período. Para la primera categoría, los resultados son desalentadores.

Si se trata de un hombre tan solo cubriría el 9% de una jubilación mínima, mientras que las mujeres desciende a un 6%. En el caso de la categoría K, la más alta, los porcentajes suben al 50% de una jubilación mínima y 75% en el caso de los hombres.

El estudio utiliza como referencia un haber mínimo de $489.776, correspondiente a agosto. Es importante aclarar que el estudio contempla diferencias entre hombres y mujeres porque utiliza distintas edades de retiro y expectativas de vida.

Qué cambia si los aportes generan rendimiento

El resultado es diferente cuando el dinero no se limita a conservar su poder adquisitivo. En un segundo escenario, el IERAL supone que los fondos obtienen un rendimiento anual de 2 puntos porcentuales por encima de la inflación.

Con ese supuesto, el efecto de la capitalización se vuelve mucho más importante. Un hombre de categoría K que acumulara aportes durante 40 años podría financiar una renta equivalente al 138% del haber mínimo.

Este escenario sirve para mostrar el impacto que tiene el rendimiento acumulado durante varias décadas. Sin embargo, es importante aclarar que tan solo se trata de una hipótesis de capitalización individual y no de cómo funciona actualmente el sistema previsional argentino, que se basa en un régimen de reparto.

Cuánto tendría que aportar para financiar el equivalente a una mínima

El IERAL también hizo el ejercicio inverso: cuánto debería aportar una persona de categoría A para alcanzar, después de 40 años, una renta equivalente al haber mínimo bajo el escenario de un rendimiento real del 2% anual.

Para una mujer, el aporte previsional mensual debería pasar de $18.247 a $160.298. La diferencia equivale a un aumento del 778% respecto del aporte utilizado como referencia. En el caso de un hombre que además contempla una pensión para su cónyuge, el aporte necesario subiría de $18.247 a $150.600, un incremento del 725%.

Si bien se trata de cálculos teóricos, permiten dimensionar la dificultad que atraviesan las jubilaciones. Es decir, los números reflejan la distancia entre el aporte previsional actual de las categorías más bajas y el capital que sería necesario acumular durante décadas para financiar un ingreso equivalente al haber mínimo.