Conciliación obligatoria en Electrolux: frenan casi 200 despidos hasta octubre
La intervención del Ministerio de Trabajo santafesino abrió un espacio de diálogo entre la firma y la UOM, aplazando cesantías previstas
El gobierno de Santa Fe dictó la conciliación obligatoria este lunes y obligó a Electrolux a retrotraer los despidos de casi 200 trabajadores afectados por el cierre de la planta de producción local en Rosario. La medida surgió tras una audiencia en el Ministerio de Trabajo provincial.
La conciliación regirá hasta el 20 de octubre. Durante ese plazo, las cesantías quedan suspendidas y se abre una instancia de negociación entre la multinacional sueca y el gremio UOM.
La intervención gubernamental se produjo porque Electrolux avanzó con el cierre y los despidos sin realizar previamente un procedimiento preventivo de crisis, el mecanismo legal previsto para este tipo de situaciones.
Cómo llegó la medida del gobierno santafesino
El gremio presentó un escrito de urgencia ante el Ministerio de Trabajo pidiendo la nulidad de las desvinculaciones. El argumento central apuntó a la omisión del procedimiento preventivo por parte de la compañía.
La presentación aceleró la convocatoria del gobierno provincial. Este lunes, mientras trabajadores de la fábrica se movilizaban hasta la sede rosarina de la cartera laboral, representantes de UOM y de Electrolux quedaron frente a frente.
La audiencia terminó con el dictado de la conciliación obligatoria. Los vínculos laborales continúan vigentes durante las próximas semanas.
Esto permite que los trabajadores mantengan acceso a:
- Obras sociales
- Salarios completos
- Derechos pactados por convenio de la industria
- Antigüedad laboral
La estrategia sindical: pelear por continuidad, no por indemnizaciones
El objetivo de UOM para la negociación no pasa por discutir el monto de las indemnizaciones. La apuesta del gremio es intentar que Electrolux revise su decisión de cierre y sostenga la actividad productiva en Rosario.
Los directivos de la multinacional habían comunicado el cierre de la histórica fábrica rosarina después de más de cuatro décadas de producción. La decisión coronó un proceso de reducción de actividad y personal que venía golpeando a la planta.
Actualmente trabajan alrededor de 180 personas en el establecimiento. La multinacional sueca informó que mantendría su presencia comercial en el país con las marcas Electrolux y Gafa.
A partir de ahora, los productos llegarán desde fábricas que el grupo posee en otros mercados. La manufactura local cesará completamente desde el 26 de septiembre.
El achicamiento progresivo de la planta rosarina
La decisión completa un proceso de reducción de la estructura industrial que se aceleró durante el último año. La compañía había discontinuado la fabricación de heladeras meses atrás y mantenía activas algunas líneas de freezers y lavarropas.
En octubre de 2025, Electrolux implementó suspensiones rotativas que alcanzaron a unos 400 trabajadores. El contexto era una caída de las ventas y un aumento de los stocks.
El ajuste continuó este año. En marzo, la compañía abrió un programa de retiros voluntarios para reducir su dotación.
La propuesta incluía:
- Pago del 100% de la indemnización calculada bajo el esquema anterior a la reforma laboral
- Tres salarios adicionales
- Adhesión voluntaria sin presiones
Según fuentes gremiales, más de 130 empleados se anotaron para adherir al programa. Poco después, Electrolux avanzó sobre la producción y dejó de fabricar heladeras, una de las líneas históricas.
Con el cierre definitivo anunciado el viernes pasado, la incertidumbre se trasladó a los alrededor de 180 empleados que todavía formaban parte de la planta. Electrolux no informó cuántas desvinculaciones implicará la decisión en su comunicado oficial.
La empresa aseguró ser "consciente del impacto que esta decisión tiene en las personas involucradas". Sostuvo que llevará adelante el proceso con responsabilidad y cumpliendo con la legislación vigente.
Por qué la multinacional apuesta al abastecimiento desde el exterior
La multinacional enmarcó la salida de la producción argentina dentro de una reorganización más amplia: el objetivo es mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad de sus operaciones a nivel global.
Según explicó la compañía, la medida forma parte de su plan para adaptarse a "la evolución de las dinámicas del mercado global y a la transformación del modelo operativo de la industria".
El giro se produce en un mercado local que viene mostrando cambios importantes. Según NielsenIQ, entre enero y mayo de este año las ventas de electrodomésticos medidas en unidades cayeron 3% interanual.
El desempeño fue dispar: la línea blanca creció 7% en el mismo período. A la evolución del consumo se suma una mayor presencia de productos importados.
El fenómeno alcanzó particularmente al mercado de lavarropas. Las compras al exterior crecieron con fuerza y China ganó participación como proveedor principal.
En septiembre, el Gobierno cerró además la investigación antidumping iniciada por Drean sobre el ingreso de lavarropas chinos. No estableció derechos antidumping definitivos, dejando sin recargos adicionales a buena parte de esos equipos.