Electrolux, contra las cuerdas por el boom de lavarropas importados desde China
La difícil situación operativa y comercial que atraviesa la producción de tecnología y electrodomésticos acaba de sumar un agravante por demás complicado. Ocurre que el Ministerio de Economía activó una medida que acelera la reconfiguración del negocio de la línea blanca en el país, con impacto directo en la industria nacional.
A través de la Resolución 1544/2026, publicada el lunes 14, el Gobierno dio por cerrada la investigación impulsada por Drean contra el ingreso de lavarropas chinos sin aplicar derechos antidumping definitivos.
Electrolux, en alerta por el boom de importaciones de lavarropas desde China
La decisión oficial desestimó la existencia de daño a la producción doméstica, lo cual abre de par en par la puerta al producto importado. En la práctica, el fallo representa un golpe directo para un gigante como Electrolux, que arrastra un severo proceso de achique y deja bajo máxima incertidumbre los puestos de trabajo que aún resisten en su planta en Rosario.
El dictamen desactiva cualquier recargo arancelario para los equipos chinos de hasta 13 kilos —salvo los modelos con secado por calor—. Al eliminar la posibilidad de tarifas punitivas, el Gobierno despejó las dudas de los importadores y fijó nuevas condiciones en el negocio.
En el sector de la producción local reconocen que esta previsibilidad comenzará a jugar fuerte en las negociaciones de compras externas y en el rearmado de las cadenas de abastecimiento. Su impacto final en las góndolas quedará atado a la evolución del tipo de cambio, los costos de flete, la liquidez y el margen de las cadenas comerciales.
El expediente oficial deja al descubierto la zona de mayor impacto: casi el 90% del volumen importado que analizó el Gobierno corresponde a equipos básicos de hasta 10 kilos. La ola de productos que ingresa desde China apunta directo al corazón del consumo masivo, un segmento donde la financiación y el precio final definen el volumen de venta.
La presión sobre la producción nacional no es nueva, pero el flujo importador venía dando señales de aceleración previas a este fallo. Datos del sector muestran que las compras al exterior de lavarropas automáticos pasaron de unas 90.000 unidades en todo 2024 a la marca de 916.000 equipos en apenas diez meses de 2025.
La escala del salto reconfiguró el mercado local, donde jugadores tradicionales como Drean —controlada por el grupo mexicano Mabe y con base productiva en Luque, Córdoba— buscaron frenar la avanzada sin éxito en las oficinas nacionales.
¿Por qué Rosario es uno de los epicentros del achique industrial?
En la provincia de Santa Fe, el impacto de la resolución se lee en clave de empleo y continuidad comercial. La planta de Frimetal, ligada operativamente a Electrolux y la marca Gafa, representa la cara más visible de la crisis que atraviesa la industria nacional.
El predio ubicado en el barrio Las Delicias, que supo albergar a 750 operarios, sufrió una sangría constante: en los últimos dos años y medio, el plantel general cayó de 900 a 400 trabajadores. Hoy las instalaciones operan por debajo del 50% de su capacidad instalada, acorraladas por la merma de las ventas y el avance del producto importado.
La secuencia de reestructuración no dio tregua en el último año. Entre octubre y noviembre de 2025, la empresa aplicó un esquema de suspensiones rotativas que alcanzó a 400 trabajadores para frenar la acumulación de stock en depósitos. Hacia marzo de 2026, la firma abrió un programa de retiros voluntarios con la oferta de abonar el 100% de la indemnización y tres sueldos extra. Aunque el plan preveía 100 salidas de base, el número de inscriptos superó las 130 personas.
Pocos meses después, entre abril y mayo de 2026, la compañía confirmó el fin de la fabricación de heladeras en Rosario, sumándose a la previa discontinuación de las líneas de cocinas.
Con ese movimiento, el plantel cayó a 250 empleados, bajo la proyección explícita de reducirlo a unos 150 operarios concentrados únicamente en las líneas de freezers y lavarropas.
Desde el entorno gremial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) señalan que la adhesión masiva a las salidas voluntarias respondió al nivel de endeudamiento que enfrentan los hogares de los operarios. Cobrar el paquete indemnizatorio completo se convirtió en la vía rápida para cancelar compromisos con tarjetas de crédito y préstamos personales antes de un eventual despido sin plus.
El futuro de Electrolux, por demás incierto
La luz verde a los equipos chinos reaviva el interrogante central sobre el futuro de Electrolux en la Argentina. Para una multinacional con infraestructura productiva en nuestro país, la apertura habilita la opción directa de apagar las líneas locales e importar unidades terminadas.
En el sector industrial no descartan la hipótesis de una transición hacia fin de año: agotar el stock de componentes disponible en la planta rosarina para armar las últimas tandas y migrar a un modelo de abastecimiento 100% importado a partir de 2027. La pérdida de escala de la fábrica vuelve cada vez más costoso el mantenimiento de la estructura fija y frena cualquier plan de inversión tecnológica.
El cuadro de la firma se inserta en un escenario de derrumbe generalizado del rubro de electrodomésticos. El freno de la demanda interna y la facilitación del ingreso importado golpean en paralelo a firmas como Aires del Sur (Electra y Fedders), Neba y Goldmund (Peabody), que acumulan concursos, quiebras y suspensiones.
Las decisiones que adopte la cúpula de Electrolux para el cierre de 2026 determinarán si la marca conserva su huella industrial en Rosario o si se transforma definitivamente en una distribuidora de producto terminado.