El empleo registrado no repunta y hay 29.000 empresas empleadoras menos en dos años
La recuperación de la actividad económica todavía no se refleja en el empleo registrado. Entre el cuarto trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026, el Producto Bruto Interno (PBI) real acumuló una suba del 5,8%, mientras que el empleo registrado total y el empleo privado registrado retrocedieron cerca de un 4%.
Los datos surgen del primer Informe Trimestral de Empleo del Centro de Empresa y Crecimiento (CEC) del IAE Business School, de la Universidad Austral.
El relevamiento, dirigido por Roberto Vassolo, también muestra una contracción del entramado empresarial. Entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la cantidad de empresas empleadoras pasó de aproximadamente 569.000 a 540.000.
En paralelo, el empleo asalariado privado registrado perdió 186.000 puestos. La evolución expone una brecha entre la mejora de la actividad económica y la generación de trabajo formal.
El monotributo crece, pero el empleo asalariado sigue en retroceso
La composición del empleo registrado ayuda a entender por qué la recuperación no alcanza a todas las formas de trabajo. Según el informe del CEC, el monotributo aumentó un 7,9% respecto del cuarto trimestre de 2023.
En cambio, el empleo asalariado privado, el empleo público y el trabajo en casas particulares permanecieron por debajo de los niveles de ese período. De hecho, el crecimiento del trabajo independiente no alcanza a cubrir la caída en los otros sectores.
La evolución también cambia según la actividad económica. Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, el agro mostró una suba del 2,4% en el empleo registrado. En el mismo período, el comercio retrocedió un 1,3% y los servicios, un 2,7%. La industria perdió un 7,3% de sus puestos registrados y la construcción registró la caída más pronunciada, con una baja del 11,5%.
Las diferencias sectoriales también aparecen en la comparación de largo plazo. Entre 2009 y junio de 2026, el empleo registrado en el comercio acumuló un crecimiento del 21,3% y el de los servicios, del 14,8%.
En cambio, la industria y la construcción se ubicaron cerca de un 6% por debajo de sus niveles de 2009. De esta forma, la caída reciente de esas dos actividades se suma a una trayectoria de más largo plazo con resultados distintos entre sectores.
Hay 29.000 empresas empleadoras menos y las aperturas no compensan los cierres
La reducción del número de empleadores acompaña la caída del empleo asalariado privado registrado. Según los datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) citados en el informe, la cantidad de empresas empleadoras pasó de unas 569.000 en el cuarto trimestre de 2023 a 540.000 en el mismo período de 2025.
La diferencia representa una reducción neta cercana a las 29.000 firmas. En el cuarto trimestre de 2023 se registraron alrededor de 18.000 aperturas y 20.000 cierres de empresas empleadoras.
En el mismo trimestre de 2025, las aperturas bajaron a poco más de 14.000, mientras que los cierres se mantuvieron cerca de las 20.000 firmas. La diferencia entre ambos movimientos contribuyó a la reducción del número total de empleadores.
De esta forma, el informe del CEC plantea un desafío para la evolución del empleo formal: la recuperación de la actividad económica todavía convive con diferencias marcadas entre sectores, un crecimiento del trabajo independiente registrado y una menor cantidad de empresas empleadoras. La evolución de esas variables permitirá determinar si la mejora del PBI se traduce en una recuperación más amplia del mercado laboral.