El Palomar no va más: el Gobierno deja los vuelos militares y propone "mudar" a JetSmart y Flybondi al Aeroparque
Con el foco puesto en terminar con la discusión, el Gobierno finalmente eludió los rodeos y dio a conocer su posición respecto del aeropuerto de El Palomar (EPA) y qué ocurrirá con la terminal en los próximos meses. En concreto, "blanqueó" el fin de las operaciones comerciales en el área y definió como "irracional" la decisión del ex ministro de Transporte Guillermo Dietrich de hacer de ese espacio la base de su trunca "revolución de los cielos".
Mediante un comunicado rubricado por la cartera de Transporte y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) al que accedió iProfesional, el oficialismo informó retomará su actividad sólo como base militar. Y que volver a activar la pista y sus instalaciones aledañas como terminal civil implicaría inversiones adicionales del orden de los 4.000 millones de pesos que el Gobierno no está en condiciones de cumplir.
En detalle, el oficialismo señaló que EPA requiere de " una importante inversión de reconstrucción de la pista de aterrizaje, construida de losas de hormigón y que presentan un altísimo nivel de deterioro con una vida útil actual remanente de 0 años".
"Este deterioro incluye además a rodajes y plataformas. Hoy las aeronaves para ser reubicadas deben ser remolcadas, este se debe al riesgo de ingesta en caso de autopropulsión producto del desgrane de piedras de las losas de hormigón que componen estas superficies", se especificó.
Tanto Transporte como el ORSNA tildaron a la decisión del macrismo de habilitar a EPA como terminal comercial de "solución precaria" además de prestar a los usuarios un "servicio deficiente" por la poca infraestructura desarrollada durante el gobierno anterior.
El texto describe al aeropuerto como un área "sin parkings habilitados para pasajeros, con un solo local gastronómico complementado con foodtrucks al aire libre sin resguardo climático para los pasajeros. Conservar las distancias sociales recomendadas por las autoridades sanitarias resulta imposible".
Para el Gobierno, sostener tres aeropuertos operativos en el área de Buenos Aires lejos representa un dolor de cabeza financiero. Expone que en el AMBA -Área Metropolitana de Buenos Aires- el volumen anual de pasajeros promedia los 20 millones.
"No resulta económicamente sustentable mantener tres aeropuertos operativos para una misma zona de influencia con ese volumen de pasajeros, las ciudades que en el mundo cuentan con dos o más aeropuertos movilizan volúmenes no inferiores a los 50 millones de pasajeros", se argumentó.
¿Qué pasará con las "low cost"?
A la par de la decisión de poner fin a las operaciones comerciales en El Palomar, ORSNA y Transporte anticiparon que tanto JetSmart como Flybondi podrían comenzar a volar desde el Aeroparque porteño cuando la terminal vuelva a estar operativa en 2021.
"En el contexto de la peor crisis mundial en la industria aerocomercial, las empresas "low-cost" que sobrevivieron al macrismo y a la pandemia acordaron que operarán, al igual que Aerolíneas Argentinas, desde el Aeropuerto de Ezeiza y luego desde Aeroparque, cuando éste sea reinaugurado", se adelantó en el comunicado.
Según el oficialismo, "tanto JetSmart como Flybondi, acompañaron y entendieron la propuesta del Gobierno, comprendiendo la irracionalidad que implica en este contexto sostener un aeropuerto operativo para un número reducido de operaciones". Lo particular es que, ante la consulta de iProfesional, fuentes cercanas a ambas compañías evitaron pronunciarse respecto de estos argumentos.
Muy cerca de Transporte se indicó a iProfesional que la intención es, justamente, que las "low cost" cuenten con amarres en el Aeroparque. "Es la intención del ministro, como siempre lo planteó. El ORSNA está en ese proceso", dijo una fuente cercana a la cartera.
Por otra parte, tanto Transporte como el ORSNA señalan que las "low cost" siguen contando con las bonificaciones de tasas que percibían en EPA. Esto último destierra el argumento enarbolado desde una de estas compañías, que colocaba justamente a la diferencia de tasas como argumento fuerte para oponerse a los vuelos desde Ezeiza.
Respecto de la inclusión del Aeroparque como futura base "low cost", la decisión oficial marca un cambio fuerte respecto de lo que fue la primera parte del año. Hasta esta mención, el Gobierno siempre se mostró renuente a abordar la falta de definiciones en cuanto al pedido de JetSmart para operar desde esa terminal.
La compañía en cuestión, que desde su irrupción en la Argentina estableció su base operativa en El Palomar, cerró la compra de la operación local de Norwegian en diciembre del año pasado. Esta última prestaba servicios desde la terminal en Capital Federal.
Sin embargo, el Gobierno nunca habilitó a la empresa que se hizo con los "slots" de la europea para que comience a cubrir vuelos vía el Aeroparque. Quizás ahora, cierre de EPA mediante, la firma obtenga finalmente el guiño para potenciar sus operaciones ya desde el interior de la geografía porteña.