DANIEL FUNES DE RIOJA

Un crítico del Gobierno asume la presidencia de la entidad industrial local de mayor peso

Reemplazará a Miguel Acevedo en el máximo cargo de la UIA. Considerado dialoguista, es respetado por sus posturas contra el "intervencionismo" estatql
NEGOCIOS - 08 de Mayo, 2021

Después de cuatro años y dos mandatos al frente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo dejará su cargo como presidente de la principal organización empresarial del país.

Su sucesor será probablemente elegido por consenso durante la próxima asamblea que será convocada para los primeros días de junio próximo y todo indica que quien ocupará el cargo del dueño de Aceitera General Deheza (AGD) será Daniel Funes de Rioja.

No se trata solamente de un cambio de nombres sino de postura política de la UIA sobre la relación con el Gobierno que, seguramente, será más crítica en especial con las medidas regulatorias que desde la Casa Rosada se han venido aplicando y que han generado fuertes rispideces con el empresariado.

De esta forma quedó descartada la posibilidad de ir a elecciones con dos listas diferentes ya que Miguel Angel Rodríguez (Sinteplast), quien era el otro candidato a presidir la entidad, no logró el consenso necesario entre sus pares a pesar de tener el respaldo del actual titular de la UIA, Miguel Acevedo y, según algunas fuentes privadas, del propio presidente Alberto Fernández.

Quienes abonan esta teoría recuerdan la visita de Acevedo a la fábrica de pinturas de Rodríguez durante el festejo del anterior Día de la Industria, el 20 de septiembre del año pasado, en donde ambos compartieron palco con el propio Jefe de Estado y el gobernador Axel Kicillof.

Esto significa que no habrá espacio para una disputa electoral entre las tradicionales líneas internas Lista Celeste y Blanca y el Grupo Industriales, que fueron dando forma a la central industrial durante los últimos 20 años.

Para cumplir con los pasos reglamentarios, en la reunión de junta directiva del martes 11 de mayo que debería haberse realizado ya una semanas atrás. Esa junta tendrá, en principio, que convocar a la asamblea para el cambio de autoridades.

Previamente, hasta el lunes 10 de mayo, los socios de la UIA tendrán tiempo para enviar los nombres de sus consejeros que serán entre 230 y 250 miembros ya que luego no podrán modificarlos teniendo en cuenta que serán quienes luego votarán por los nuevos miembros de la UIA en la asamblea que seguramente tendrá lugar el próximo 10 de junio.

Esta lista de consejeros se compone habitualmente en partes iguales por representantes de cámaras sectoriales y las filiales regionales de la UIA y, para este caso, se le solicitará a todos los asociados que también contemplen que haya la mayor cantidad de mujeres posibles para cumplir con los cupos femeninos.

Mientras tanto, quienes impulsan la lista de unidad, en especial los grupos Techint y Arcor, discutirán con el resto de los socios de la UIA los nombres del resto de las autoridades, algo no tan fácil de llevar a cabo si se tiene en cuenta que deberán llenar al menos 116 casilleros.

De esta forma, la interna de la UIA quedará saldada por el abrumador consenso que existe para coronar a Funes de Rioja, a quien sus colegas respetan por su carácter dialoguista en pos de mantener buenas relaciones con el Estado a pesar de encontrarse ideológicamente en las antípodas del pensamiento de un gran sector del Frente de Todos como es el kirchnerismo y de tener también posturas firmes en contra de varias medidas que aplicó el gobierno del presidente Alberto Fernández.

Una visión diferente a la que le atribuyen a Rodríguez, más cercano al pensamiento oficial a partir del cargo de titular de UIA Pyme que viene ocupando aun cuando su empresa de pinturas tiene más de un centenar de empleados y factura millones de dólares.

"Daniel no será del gusto del Gobierno, pero que no se metan en la lista de los empresarios", advirtieron desde una de los grupos empresarios que apoya la llegada de Funes de Rioja al máximo sillón de la UIA.

Desde otra compañía agregaron que la postulación del titular de Sinteplast venía siendo sostenida no sólo por sectores del Frente de Todos, sino por el propio Acevedo a quien acusan de manejar la entidad industrial como si fuese de su propiedad. También le critican sus posiciones "light" sobre varias medidas aplicadas por el Gobierno que causaron daños en el sector corporativo como el impuesto a la riqueza o el caso Vicentín, entre otros.

"Se vino comportando como el dueño de la UIA y lejos está de serlo. No es el gran elector ni mucho menos, lo cual va a quedar evidenciado a partir de su reemplazo por Daniel", agregaron desde otra compañía que suma su apoyo a las más de 14 filiales de la UIA que se comunicaron con el por ahora titular de la Copal para para darle su respaldo.

Negociador y diplomático

Pero a pesar de ser considerado un duro ante la mirada oficial sobre el sector empresario, entre sus pares destacan la impronta "dialoguista" y "negociador" que Funes de Rioja siempre ha demostrado más allá de los partidos políticos que fueron ocupando la Casa Rosada.

Se lo resalta además por su llegada a sectores de la diplomacia internacional a partir de haber ocupado diversas posiciones que, en los últimos 20 años lo vincularon con el resto del mundo corporativo, especialmente de los países más desarrollados. Su última intervención fue la de ser el máximo responsable de la pata local del G20, en el 2018.

Ese año, ocupó el cargo de chairman del "B20 Argentina 2018. Recomendaciones de los empresarios a los líderes de G-20". El Business 20 (B20) representa al sector privado y tiene como objetivo elaborar propuestas que luego puedan ser implementadas por las autoridades del G20, donde se nuclean los mayores líderes empresariales y gubernamentales del mundo.

"Si bien es un hombre de ideas liberales y representa a la patronal, es un hombre que siempre se muestra abierto al diálogo, tal como lo hizo cuando lo tuvo que hacer ante el anterior gobierno de Mauricio Macri, y como lo viene haciendo con la actual gestión", definió un importante industrial que conoce la trayectoria de Funes de Rioja.

Las palabras de este empresario pueden ser respaldadas por las posturas que, como presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) que es la primera minoría en la UIA con 27 consejeros.

Como presidente de esta cámara que agrupa a las mayores compañías de alimentos del país, Funes de Rioja aceleró en los últimos meses las críticas contra las regulaciones impuestas desde el Ministerio de Desarrollo Productivo que comanda Matías Kulfas.

Algunos recuerdan el cruce de acusaciones que mantuvo con el ministro Kulfas por la supuesta "inconstitucionalidad" de la Ley de Abastecimiento.

Daniel Funes de Rioja es uno de los principales críticos de las políticas aplicadas por Matías Kulfas en el sector alimenticio

Una pelea que se dio en el marco de una reunión virtual que el funcionario mantuvo con la conducción de la UIA y durante la cual según informó la agencia Télam, Kulfas acusó a las empresas de "aumentar precios y violar los acuerdos", mientras que Funes De Rioja mantuvo la postura de denunciar la política de "persecución" oficial contra el sector alimenticio.

Críticas que también se extienden a otras exigencias que se vienen sumando desde Desarrollo Productivo contra las empresas alimenticias como la de informar mensualmente los precios vigentes y las cantidades vendidas de todos los bienes finales o intermedios, así como también el stock de todos los productos.

A partir de estas diferencias, a Funes de Rioja le toca debatir con las autoridades casi de manera constante la serie de medidas oficiales supuestamente tomadas para controlar la inflación pero que impactan de manera negativa en el sector alimenticio y que generan más burocracia, más carga tributaria y desincentivos a la creación de empleo e inversiones.

Medidas como las de mantener el congelamiento de precios; controles sobre las etiquetas; regular los mecanismos de producción, manejar la ubicación de los productos en una góndola; implementar fiscalizaciones y controles en las grandes cadenas y aplicar multas a importantes grupos productores como Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Arcor Nestlé y Mondelez, entre otras, bajo la excusa de combatir la "especulación" mediante la aplicación de la controvertida Ley de Góndolas.

Funes de Rioja también cuestionó la amenaza oficial de aplicar la Ley de Abastecimiento y los controles de precios que el Gobierno insiste en mantener.

A estas demandas, propias de la impronta "alimenticia" que seguramente intentará sumar Funes de Rioja a la agenda de reclamos de la UIA le sumará los temas que ya vienen siendo levantados como bandera por la entidad empresarial.

En especial, en lo referido a la presión impositiva que ya deben enfrentar las empresas en el país y que en las últimas semanas provocó un fuerte comunicado de la UIA para quejarse por el proyecto de ley que modifica la alícuota de Ganancias que el Gobierno envió al Congreso para su tratamiento.

Los cuestionamientos de la UIA pasan por entender que, de aprobarse, incrementará todavía más la presión fiscal que ya debe afrontar el sector corporativo local; profundizará los problemas industriales, más aún en una economía con volatilidad económica, crisis recurrentes, muy bajo nivel de financiamiento productivo y prácticamente sin crédito a la inversión a largo plazo.

Para los industriales, este contexto requiere fomentar los negocios y no obstaculizarlos tal como entienden que lo hace la iniciativa oficial a la que también cuestionan por considerar que tiene una mirada fiscalista que afectará a la actividad económica local; desincentivará las inversiones; frenará el aumento de la producción y la creación de empleo formal.

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