IMPSA no se vende: las razones por las que la metalúrgica seguirá en manos de los libertarios de Milei

Desde el 2021, la metalúrgica mendocina fundada por la familia Pescarmona es controlada por el Gobierno nacional, que no la pondrá a la venta
28/02/2024 - 16:19hs
IMPSA no se vende: las razones por las que la metalúrgica seguirá en manos de los libertarios de Milei

En el listado de empresas "con cartel de venta" que el presidente Javier Milei ordenó confeccionar para reducir el peso del Estado no figura IMPSA, la emblemática empresa metalúrgica que fue fundada por la familia Pescarmona y que, durante el anterior gobierno kirchnerista, fue estatizada.

Se trata de una sociedad anónima con capital mayoritariamente estatal desde el 2021, cuando el gobierno kirchnerista, a través del entonces Ministerio de Desarrollo Productivo que comandaba Matías Kulfas y la provincia de Mendoza, capitalizaron IMPSA con u$s20 millones y se quedaron con el control de la empresa al pasar a tener el 84% de las acciones de manera conjunta.

La capitalización le permitió a IMPSA recomponer su capital de trabajo y avanzar en la consolidación de su operación en Argentina y volver a competir en los mercados internacionales.

Como el Estado nacional inyectó u$s14,4 millones, su participación accionaria actual es del 63,7%, mientras que Mendoza aportó 4,9 millones, quedándose con el 21,2% de las acciones.

El porcentaje restante (15,1%) permanece en manos privadas, correspondiendo un 9,8% al fideicomiso de acreedores y otro 5,3% al fideicomiso de la familia Pescarmona.

La decisión se tomó luego de que la mayor metalúrgica mendocina no lograra salir de los problemas financieros, a pesar de haber podido alcanzar en la Justicia un acuerdo para cancelar una millonaria deuda superior a los u$s1.300 millones.

Alberto Fernández y Matías Kulfas decidieron en el 2021 capitalizar IMPSA aportando u$s14 millones y quedándose con el 64% del capital
Alberto Fernández y Kulfas decidieron en el 2021 capitalizar IMPSA aportando u$s14 millones y quedándose con el 64%

El objetivo oficial era revertir el escenario y sacar a IMPSA de los constantes balances negativos a partir de inyectarle fondos; nuevos negocios y mejorar su perfil corporativo.

IMPSA, sin el cartel de venta

En este sentido, IMPSA debería haber formado parte del pool de sociedades, organismos y empresas con participación mayoritaria que el Gobierno, ahora a través del Ministerio de Economía, saldrá a buscar interesados para venderlas.

Sin embargo, no es así. La empresa quedó de lado y, por los próximos años, la administración libertaria seguirá administrando su futuro operativo.

Esto se debe a que, desde la capitalización, tanto el Estado Nacional como el Provincial se plantearon el objetivo de que, una vez ordenada la empresa, haya acciones de IMPSA cotizando en el mercado.

Siguiendo con esa decisión, en la asamblea del 28 de abril de 2023 los accionistas autorizaron al Directorio a que solicite a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el ingreso de la metalúrgica a dicho régimen teniendo en cuenta que ya figura en el de oferta pública de Obligaciones Negociables.

Una vez obtenida esa autorización, se solicitará el correspondiente listado en la Bolsa, un proceso que es largo y en donde aún resta definir varias cuestiones y que irá avanzando de acuerdo con los tiempos habituales para estos trámites.

Este procedimiento es el que el Gobierno utiliza como argumento para no salir a buscarle comprador a la participación mayoritaria de la empresa que comparte con el gobierno mendocino.

De todos modos, todavía no se conocen más detalles sobre la cantidad de acciones que se lanzarán, ni el precio con el que serán ofrecidas, ni cómo quedaría integrado el capital accionario luego de esta propuesta.

Esto se debe a que, desde la capitalización, tanto el Estado Nacional como el Provincial se plantearon el objetivo de que, una vez ordenada la empresa, haya acciones de IMPSA cotizando en el mercado.
Desde la capitalización, se planteó el objetivo de que, una vez ordenada la empresa, haya acciones de IMPSA cotizando en el mercado.

De todos modos, lo concreto es que la decisión se enmarca en el cumplimiento de todo el esquema financiero que los ejecutivos de la compañía elaboraron cuando presentaron ante la Justicia su plan de reestructuración.

De hecho, se trata del segundo intento de IMPSA por colocar acciones en el mercado bursátil mediante este mecanismo. El primero fue durante el 2021, cuando no tuvo éxito, ya que el fideicomiso de acreedores no aceptó adquirir las acciones.

Proceso previo

Cuando el Gobierno nacional y la provincia de Mendoza tomaron el control de IMPSA, el directorio aprobó la formación de un comité de auditoría como paso previo a su proceso de ingreso al mercado bursátil.

Ocurre que legalmente, para que pueda negociar acciones en el mercado de valores, entre otras cosas, un paso que se requiere es que se establezca un Comité de Auditoría.

La conformación de este comité el 22 de marzo del año pasado y tuvo como objetivo de darle más transparencia a la empresa y le permitirle cotizar en la bolsa de valores.

Tal como enfatizó la metalúrgica en varios de sus balances anuales, el comité de auditoría "implicará una mejora en la calidad organizacional y contribuirá a continuar el camino iniciado en pos de adoptar las mejores políticas de Gobierno Corporativo a nivel nacional e internacional, así como una mayor transparencia y control de gestión".

"Además, permitirá a la Sociedad avanzar en la adecuación de sus estructuras, formas de actuación y políticas internas a las requeridas por la Ley de Mercado de Capitales, facilitándose así la transición hacia el cumplimiento de las exigencias necesarias para su futuro ingreso al régimen de oferta pública de acciones", dijeron en informes anteriores a la CNV.

Rescate complicado

IMPSA logró cerrar su Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE), que fue homologado por el Juzgado interviniente en la causa, el 14 de abril del 2021.

Del mismo modo, el dinero aportado por el Gobierno le permitió continuar con su plan de recomposición de la estructura de capital, que se inició con la reestructuración de la deuda y continuó con la asistencia oficial primero con el sistema ATP y luego con el "Programa de Asistencia a Empresas Estratégicas en proceso de Reestructuración de Pasivos" (PAEERP), mediante el cual se pagó el 75% de los salarios de los trabajadores de la empresa, hasta diciembre del 2020.

También completó el canje de los bonos internacionales con vencimiento en el 2025 por u$s182 millones, por nuevos títulos sin oferta pública que vencerán en el 2036.

Producto del canje y de la emisión de los nuevos bonos IMPSA ha procedido a la cancelación total de los títulos en circulación, a la vez que firmó nuevos contratos de préstamos con la Corporación Andina de Fomento (CAF) y con el Banco Hipotecario que reemplazan a los créditos con dichas entidades alcanzados por el APE.

La debacle financiera de IMPSA comenzó con un plan de los Pescarmona para expandirse en Brasil
La debacle financiera de IMPSA comenzó con un plan de los Pescarmona para expandirse en Brasil

Esta operación se suma a la concreción, a comienzos de diciembre del 2021, del canje de una serie de Obligaciones Negociables (ON) existentes y la entrega de nuevos títulos Clase VII emitidas en el marco del Programa Global de Emisión de Obligaciones Negociables de IMPSA.

La empresa también logró firmar otros contratos de préstamo bilaterales que reemplazaron a los préstamos alcanzados por el APE que habían sido cerrados con Export Development Canada (EDC); el Banco Interamericano de Inversiones (BID) y la Corporación Interamericana de Inversiones.

En esa oferta, IMPSA apuesta a reestructurar u$s536 millones entre capital e intereses de la denominada "deuda elegible" (que se pudo comprobar) que no incluye las obligaciones pendientes con organismos estatales, como Anses o AFIP, lo que se conoce como "deuda excluida".

La propuesta contempla la emisión de bono en dólares, con un interés anual del 1,5%, cuyo capital comenzaría a pagarse en el 2028 en nueve cuotas anuales que se extenderán hasta el 2036.

Fusión en marcha

En los últimos meses, la compañía inició un proceso de reducción de sus costos operativos mediante la fusión de su subsidiaria 100% controlada Ingeniería y Computación ("ICSA"), conforme fuera aprobado por los Directorios de ambas compañías.

De acuerdo a un documento enviado por IMPSA a la CNV, las empresas fusionarán sus actividades "mediante la absorción por parte de IMPSA, y la incorporación a su patrimonio, de todos los activos, pasivos, derechos y obligaciones y el patrimonio neto de ICSA, que se disolverá sin liquidarse".

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En los últimos meses, IMPSA absorbió a su subsidiaria ICSA 

En consecuencia, IMPSA, como sociedad incorporante, sumó todas las actividades comerciales desarrolladas por ICSA desde el 1° de enero pasado, así como sus estados de situación financiera especiales de fusión al 30 de septiembre de 2023 de IMPSA y de ICSA, así como el estado de situación financiera consolidado de fusión al 30 de septiembre de 2023.

Según el informe, la fusión "no implicará cambios en el patrimonio de IMPSA ni en el desarrollo normal de sus operaciones ni de las que ICSA desarrollara hasta la fecha efectiva de fusión, estableciéndose que, a partir de dicha fecha, (i) la totalidad de los empleados de ICSA continuarán desarrollando sus tareas desde IMPSA".

El objetivo de la fusión es permitir centralizar la gestión de ambas sociedades bajo una única organización, logrando ventajas operativas y económicas relacionadas con una mayor eficacia y eficiencia operativa, la utilización optimizada de los recursos disponibles, de las estructuras técnicas, administrativas y financieras, y la racionalización y reducción de los costos asociados.

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