Invirtieron el valor de un auto usado y crearon una app para fidelizar clientes que factura $50 millones al mes
"A pesar de que íbamos todas las semanas, en el bar no sabían quiénes éramos. No sabían que éramos clientes frecuentes ni se iban a enterar si algún día dejábamos de ir". La frase es de Nicolás Abramovich, pero podría pertenecer a cualquier consumidor habitual de un comercio de barrio. Esa escena —dos amigos sentados en el mismo bar de siempre, sintiéndose invisibles— fue el punto de partida de Tienda de Puntos, una startup que nació para resolver un problema concreto: cómo lograr que los negocios reconozcan, cuiden y premien a quienes los eligen todos los días. Hoy, coinciden los especialistas, tener una estrategia de fidelización de clientes es clave para sostener ventas y siguiendo esa línea, la startup puso herramientas de nivel corporativo al alcance de comercios chicos y medianos.
Hoy, Tienda de Puntos es utilizada por más de 1.000 marcas, tiene presencia en más de 300 ciudades del país y en el último año cuadruplicó su base de clientes. Su propuesta permite que cualquier comercio —desde una verdulería hasta una cadena con varias sucursales— tenga su propio programa de beneficios, personalizado, simple de usar y sin necesidad de desarrollar tecnología propia.
Captar la atención de un cliente ya no es suficiente, ahora hay que lograr que vuelva, que compre más y que elija una marca frente a decenas de alternativas; ese es hoy uno de los mayores desafíos del comercio. Según distintos estudios, una estrategia de fidelización bien implementada puede incrementar entre un 15 % y un 25 % los ingresos provenientes de clientes recurrentes. Sin embargo, durante años este tipo de herramientas estuvo reservado casi exclusivamente a grandes empresas como bancos, aerolíneas, estaciones de servicios o multinacionales.
La historia del emprendimiento comenzó en 2020. Abramovich y Diego Cabrosi, amigos desde la secundaria, se reunían con frecuencia en un restaurante de Cañitas, en la Ciudad de Buenos Aires. Iban siempre al mismo lugar, pero no existía ningún registro de esa recurrencia, ni incentivo para seguir eligiéndolo.
"Esa persona que va todas las semanas ya casi es un socio del lugar, y el comercio no lo sabe. Eso es un lujo que hoy ningún negocio puede darse", reflexiona Abramovich, CEO y cofundador de la startup.
Una idea genial y una inversión equivalente al precio de un auto usado
La idea empezó a tomar forma en plena pandemia, cuando la adopción masiva de códigos QR —impulsada por los menús digitales— terminó de allanar el camino tecnológico.
Con una inversión inicial de apenas u$s15.000, proveniente de ahorros propios, los fundadores comenzaron a desarrollar una solución básica para registrar clientes mediante QR y otorgar beneficios. El proyecto fue validándose de manera casi artesanal: publicidad en Google, primeros interesados, y clientes iniciales que exigían mucho más de lo que la plataforma todavía ofrecía.
"Los primeros clientes se quejaban bastante, y eso fue clave", admite Abramovich. "Nos daban feedback todo el tiempo, nos exigían más funciones. En ese enojo también estaba la validación de que había una necesidad real."
Durante ese proceso se sumó como socio Juan Martín Villagra, hoy responsable del desarrollo tecnológico. Con apenas 23 años, Villagra profesionalizó la plataforma y aceleró un crecimiento que había sido lento al comienzo, en parte porque ninguno de los fundadores originales era programador.
Cómo funciona Tienda de Puntos
Tienda de Puntos funciona como una plataforma de marca blanca, diseñada para que el comercio sea siempre el protagonista. Cada negocio cuenta con su propio entorno digital, con logo, colores, premios y base de datos independiente. "Para el cliente final, no existe Tienda de Puntos como intermediario: lo que percibe es que su comercio de confianza ahora lo reconoce y lo premia", explica Abramovich.
El sistema es simple: el encargado de local registra al cliente o el cliente escanea un código QR y se registra para comenzar a acumular puntos con cada compra. Esos puntos pueden canjearse por premios definidos por el comercio. No hay que descargar aplicaciones: todo funciona desde el navegador. Además, la plataforma permite enviar notificaciones por WhatsApp o mail, activar sorteos, encuestas incentivadas, programas de referidos y recordatorios automáticos.
"Muchas veces no solo somos su primer programa de fidelización, sino también su primera herramienta tecnológica para entender a sus clientes", explica Abramovich. "Hay negocios que por primera vez pueden ver métricas como ticket promedio, frecuencia de compra o recurrencia."
Pero la tecnología es solo una parte de la propuesta. Tienda de Puntos también cumple un rol cercano al de una agencia de marketing. El equipo acompaña a cada comercio en el diseño de su programa: desde definir cuántos puntos otorgar por compra hasta calcular cuánto debe consumir un cliente promedio para llegar a un premio.
El modelo de negocio de la startup es por suscripción, sin costo de alta ni contratos de permanencia. El precio arranca en $55.000 mensuales y, en la mayoría de los casos, se mantiene cerca de ese valor. La tarifa incluye todas las funcionalidades y el acompañamiento, sin módulos adicionales. Solo varía en situaciones particulares, como cadenas, supermercados o estaciones de servicio con altísimos volúmenes de transacciones.
Los resultados empiezan a verse rápido. Según datos internos de la compañía, algunos comercios registraron mejoras de entre un 10 % y un 20 % en el ticket promedio. "Vimos casos muy claros, como una dietética de Palermo, donde el ticket promedio de los clientes del programa era entre 10 % y 20 % más alto que el resto", detalla Abramovich. "No prometemos triplicar la facturación, pero sí mejoras sostenidas."
También hay ejemplos de crecimiento en la base de clientes. Heladería Fiore, con más de 30 años en el mercado patagónico y 10 sucursales, pasó de 17.500 a más de 22.000 clientes registrados en apenas cinco meses. En Coronel Suárez, Grupo Sabores superó los 10.000 usuarios registrados, un número significativo para una ciudad pequeña.
Hoy Tienda de Puntos opera con una estructura de nueve personas, altamente eficiente, apoyada en automatización, CRM y procesos internos. Cada integrante de equipo puede atender cientos de cuentas, ya que la mayor demanda de soporte se da al inicio y luego disminuye.
Según detalla Abramovich, actualmente Tienda de Puntos factura entre $40 millones y $50 millones por mes, ingresos que se reinvierten casi en su totalidad en desarrollo de producto, mejoras tecnológicas, marketing y ampliación del equipo. La empresa decidió crecer sin levantar capital externo. "Preferimos autofinanciarnos con los ingresos. Vamos más lento, pero aprendemos el negocio de verdad y somos solventes en todo momento", sostiene Abramovich. Diego Cabrosi, hoy con un rol más inversor que operativo, ha aportado capital adicional en momentos puntuales para acelerar decisiones estratégicas, como la contratación de personal.
De cara al futuro, el objetivo planteado es duplicar el nivel de facturación hacia 2026, ampliar el conjunto de herramientas de marketing para PyMEs y avanzar en la expansión regional. El próximo destino es México, con un desembarco previsto entre abril y junio, a través de una estrategia gradual y adaptada al mercado local.
En un contexto donde sostener clientes es tan importante como conseguirlos, Tienda de Puntos apuesta a consolidarse como una estrategia de fidelización de clientes accesible, medible y pensada para los comercios de barrio que necesitan competir sin perder cercanía.