Tras la compra de los cazas F-16, ahora el Gobierno va por helicópteros que son un emblema de EE.UU.
La decisión oficial de promover el rearme militar también tendrá su continuidad en 2026. Tras la incorporación de los cazas F-16 que el Gobierno compró a Dinamarca por u$s300 millones, y el arribo de los vehículos 8x8 adquiridos a Estados Unidos, ahora La Libertad Avanza (LLA) se trazó más objetivos: reactivará las negociaciones con la nación norteamericana para hacerse con helicópteros UH-60 Black Hawk y, en paralelo, avanzará con la incorporación de unidades AW109 italianas. Para el primer objetivo se plantea reabrir la negociación con Estados Unidos, que quedó en la nada a mediados del año pasado por cuestiones presupuestarias. Para el segundo, en cambio, se acordó financiamiento del Credit Agricole, un banco de crédito agrícola francés, que cubrirá una operación valuada en algo más de 70 millones de euros.
La intención respecto de los Black Hawk es establecer un reemplazo para los helicópteros Bell UH-1H y Huey II. La compra inicial sería de 3 aeronaves, pero con la perspectiva de luego incrementar ese número a 10.
En esa línea, publicaciones especializadas como Zona Militar señalan que desde el Estado Mayor General del Ejército se han intensificado los contactos con socios estratégicos para reactivar el proyecto.
"La reciente visita del director de Aviación de Ejército, general de brigada Sergio Di Clemente, al Centro de la Guardia Nacional de Georgia se enmarcó en el Programa de Asociación Estatal con Estados Unidos, orientado a fortalecer la interoperabilidad y profundizar los vínculos institucionales entre ambas fuerzas. Este tipo de intercambios, además de fomentar la capacitación y el intercambio técnico, sientan las bases para una futura adquisición bajo esquemas FMS o EDA (Excess Defense Articles)", se indicó.
Argentina incorporará nuevos helicópteros
En cuanto a los costos por helicóptero, en artículos anteriores iProfesional expuso que la cotización superaría los u$s2 millones por aparato.
El año pasado se informó que los Black Hawks en cuestión son parte de un remanente de 51 UH-60L que la Armada de los Estados Unidos anticipó que quitaría de servicio.
"El excedente de Black Hawks del Ejército de EE.UU. será ofrecido a través de los distintos programas que el Departamento de Defensa mantiene para la enajenación de material y armamento", detalló este medio. De ocurrir la compra, los helicópteros recibirá una actualización por parte de la firma hebrea Elbit Systems.
En paralelo a estos movimientos, el gobierno de Javier Milei viene de anunciar la aprobación de un contrato con el banco francés Credit Agricole para la compra de cuatro helicópteros livianos AW109, fabricados por Italia, que serán destinados a la Armada.
"El Gobierno aprobó un contrato de financiamiento para la adquisición de cuatro helicópteros AW109 junto al Credit Agricole, un banco de crédito agrícola francés, con el objetivo de mejorar la capacidad de vigilancia y control de los espacios marítimos jurisdiccionales de la Argentina", declaró el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en conferencia de prensa en la Casa Rosada.
El funcionario señaló que "el Ministerio de Defensa, a través de la Armada, será el área responsable de la ejecución del programa y la utilización de los recursos del préstamo, que se destinará a potenciar la defensa de los recursos que son de todos los argentinos".
La intención de LLA es recibir los primeros dos AW109 en el transcurso de los próximos 18 meses.
El Gobierno busca comprar submarinos
Por último, resta decir que la gestión que encabeza Javier Milei continúa buscando la forma de cerrar la compra de tres submarinos clase Scorpène a desarrollar por la firma francesa Naval Group. En esa dirección, LLA impulsa un acuerdo para cubrir el pago contra entrega de al menos uno de los sumergibles.
Esa opción, poco usual en las transacciones ligadas al equipamiento militar, choca de frente con la postura gala de garantizarse un porcentaje anticipado ante los reiterados incumplimientos que han mostrado, sobre todo en los últimos años, las gestiones presidenciales argentinas con firmas extranjeras.
Por otra parte, se descartó la posibilidad de que el astillero Tandanor tome parte de la fabricación a raíz de deficiencias en su infraestructura.