Llega a la Argentina una importante marca británica de ropa: cuánto costará tener una franquicia
El desembarco de Superdry & Co en la Argentina se suma a la nueva ola de marcas internacionales que vuelven a apostar por el país y promete impactar de lleno en el negocio de las franquicias de indumentaria. La marca inglesa confirmó su llegada para este año como punto de partida de un ambicioso plan de expansión en Latinoamérica, con una inversión estimada de entre u$s40 millones y u$s50 millones en los primeros cuatro años y un horizonte de desarrollo de 20 años.
Fundada en 1985 en Cheltenham, Reino Unido, Superdry logró posicionarse a nivel global con una propuesta que combina diseño vintage, prendas de calidad y precios accesibles. Actualmente, opera en más de 60 países y cuenta con más de 700 tiendas. Su llegada al mercado argentino se realizará en alianza con Tango Fabric, la empresa creada por Ezequiel García y Juan Ignacio Tubio Mónaco, quienes estarán a cargo de la operación local y de la expansión regional.
Ambos socios cuentan con experiencia previa en el negocio de la indumentaria, especialmente en marcas vinculadas a ropa de invierno y al mundo del ski. Ese recorrido fue clave para entender las limitaciones de los negocios estacionales y los llevó a buscar una marca "all season". Con ese objetivo, durante varios años analizaron distintas opciones internacionales hasta encontrar una que encajara con su visión de largo plazo.
"Averiguamos por muchas, nos entrevistamos con unas 20 marcas, pero después de seis años de negociaciones cerramos con Superdry", cuenta García. No fue una elección al azar: ambos socios son también consumidores habituales de la marca y, hasta ahora, aprovechaban cada viaje al exterior para comprar sus prendas.
La apertura del primer flagship store está prevista para agosto, con la temporada primavera/verano, en la zona del Hipódromo de San Isidro. Ese local funcionará como tienda insignia, sede regional y centro de decisiones para Sudamérica. En paralelo, se lanzará la tienda online oficial para el mercado argentino, que ya anticipa la llegada de la marca a través de su sitio web local.
La primera etapa del proyecto prevé la creación de 150 puestos de trabajo directos y el objetivo de cerrar 2026 con cinco franquicias en funcionamiento. A partir de marzo de 2027, con el inicio de la temporada otoño/invierno, se sumarán otras cinco aperturas para alcanzar un ritmo de 10 franquicias por año, medido por año empresa y no por calendario.
"La elección de Argentina como punto de partida responde tanto a la tradición en consumo de moda como a su rol estratégico como centro operativo regional", afirmó Juan Ignacio Tubio Mónaco, co-CEO de Superdry Latinoamérica. En esa línea, agregó: "En términos de posicionamiento, la marca apunta a ocupar un lugar diferencial en el mercado, ofreciendo una alternativa concreta frente a una oferta local muchas veces limitada. La propuesta está diseñada para el consumidor argentino que busca calidad real a precios razonables".
Desde el punto de vista operativo, el proyecto introduce estándares tecnológicos poco habituales en el retail local. Todas las tiendas funcionarán con el mismo sistema ERP que utiliza la marca en Europa y contarán con tecnología RFID, lo que permitirá mejorar la eficiencia logística, el control de stock y la experiencia de compra omnicanal. "Además, Superdry trabajará exclusivamente con prendas actuales: no habrá saldos ni temporadas pasadas, y la oferta será la misma que se encuentra en cualquiera de las tiendas del mundo.", remarca García.
Otro de los ejes del desembarco es la política de precios. Superdry buscará vender en la Argentina al mismo valor que en Europa. Un ejemplo concreto es el de la remera de algodón orgánico, emblema de la marca, que actualmente se comercializa a 33 dólares en el mercado europeo y tendrá ese mismo precio para el consumidor argentino. "Nuestro objetivo es que el consumidor no pague sobreprecios como suele pasar con las marcas internacionales cuando llegan al país.", sostiene García.
A partir de 2027, el plan de expansión avanzará hacia siete mercados estratégicos de la región: Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú. Todos los territorios se desarrollarán bajo el modelo de franquicias y forman parte de un bloque económico que representa el cuarto mayor del mundo, según su PBI. La Argentina funcionará como base operativa para ese crecimiento regional.
Para abrir una franquicia de Superdry hay que invertir desde u$s120.000
Uno de los aspectos centrales del proyecto de Superdry en la Argentina es el modelo de franquicias, diseñado para priorizar la rentabilidad del operador local. Esta decisión no es casual y que tiene mucho que ver con la experiencia previa de sus socios. Hace unos cuantos años, mucho antes de crear Tango Fabric, García fue franquiciado de Subway, lo que le permitió conocer de primera mano los desafíos del negocio "del otro lado del mostrador".
La inversión estimada para abrir una franquicia Superdry parte de los u$s120.000, correspondientes a la colección inicial de unas 7.000 prendas, y el tiempo de recupero proyectado es de aproximadamente 24 meses. A ese monto deben sumarse los costos de acondicionamiento del local, que varían según ubicación, formato y características del espacio.
El local ideal debe contar con unos 100 metros cuadrados de superficie comercial más 20 metros destinados a depósito y estar ubicado en zonas de alto tránsito. En ese sentido, Tango Fabric ya inició conversaciones para que las primeras aperturas se concreten en centros comerciales como Unicenter y Alto Palermo. La expansión comenzará en Buenos Aires, pero el objetivo es llegar progresivamente a todo el país.
Uno de los principales diferenciales del modelo es el margen ofrecido al franquiciado. Superdry planea trabajar con un markup promedio de cuatro puntos, "el doble del estándar habitual de la industria textil local, que suele ubicarse en torno a los dos puntos", detallan los socios. Este esquema es posible gracias a un acuerdo especial que Tango Fabric negoció con la marca a nivel internacional, contemplando volúmenes para ocho países de la región.
Siguiendo el ejemplo de la remera de algodón orgánico, el franquiciado la adquiere a unos u$s10 y la vende al público a un precio similar al de Europa, alrededor de u$s33. Esto permite realizar promociones agresivas o liquidaciones de entre 50% y 70% sin perder rentabilidad. Lo mismo ocurre con prendas de mayor valor, como camperas, que incluso en liquidación continúan dejando margen positivo.
"Vamos a ser la primera marca que logre vender en el país al mismo precio que en Europa", festejó García. En la misma línea, agregó: "Nosotros decidimos achicar ahora nuestros márgenes, apuntando a equilibrarnos en el año 4 con la expansión regional, para duplicar el margen del franquiciado y que pueda hacer promociones y liquidar temporadas sin perder plata".
Los primeros cinco franquiciados contarán con condiciones especiales: no pagarán fee de ingreso y tendrán bonificaciones en regalías. Los primeros tres no abonarán regalías durante seis meses y los dos siguientes durante tres meses. Luego, las regalías se fijan en el 2% sobre la venta bruta, muy por debajo del promedio del mercado, que ronda el 10%. Además, se establece un aporte del 3% para publicidad. Los costos operativos incluyen software (u$s275 mensuales) y música (u$s25 mensuales), abonados en pesos al tipo de cambio del mes.
En cuanto al perfil del franquiciado, desde la compañía aclaran que no es un requisito excluyente tener experiencia previa en el rubro de la moda. La marca se encarga de la capacitación y de brindar todas las herramientas necesarias para la operación diaria.
Con un esquema de costos más bajo, márgenes superiores al promedio, tecnología de punta y una propuesta de precios alineada con los mercados internacionales, el desembarco de Superdry & Co en la Argentina busca diferenciarse de otras marcas del sector y sentar las bases de un negocio regional de volumen, donde las franquicias sean el motor de crecimiento y la rentabilidad del franquiciado ocupe un lugar central.