La mayor petrolera privada obtiene el apoyo de inversores globales para sostener sus planes
La principal compañía privada de energía en Argentina acaba de consolidar su posición en el mercado de capitales tras la obtención de millonarios fondos que usará para apalancar sus próximas inversiones y mantener el actual plan de negocios.
Se trata de Pan American Energy (PAE), que recurre de manera frecuente a los mercados financieros para obtener fondos que le permitan mejorar su plan de inversiones.
En la actualidad, la compañía explora y produce petróleo y gas, participa del negocio de la refinación y comercializamos de combustibles y lubricantes, y tiene presencia en los segmentos de generación de energía y de las renovables.
Su estructura accionaria es el resultado de una histórica alianza estratégica entre capitales argentinos, británicos y chinos que se divide en dos bloques iguales y que se consolidó tras la fusión de los activos de PAE (Upstream) y Axion Energy (Downstream) en una sola compañía integrada.
Su capital se reparte entre British Petroleum (BP), con el 50% del capital, y Bridas Corporation con el otro 50%.
Esta última empresa fue originalmente fundada por la familia Bulgheroni y es el vehículo a través del cual el grupo argentino y el holding chino participan en PAE.
En tanto, la presencia de la multinacional británica le otorga a PAE un fuerte protagonismo en la cuenca del Golfo San Jorge y en Vaca Muerta, integrando sus operaciones globales con el mercado local.
Fuerte presencia en Vaca Muerta
Para entender quiénes son los dueños finales, es necesario desglosar el 50% que le corresponde a Bridas que, a su vez es un joint venture equilibrado entre los Bulgheroni (Bridas Energy Holdings), con el 50% de Bridas (25% del total de PAEG), y CNOOC Limited (China National Offshore Oil Corporation), con el otro 50% de Bridas (25% del total de PAEG).
Bajo esta estructura, PAEG controla activos críticos en Argentina como Cerro Dragón, el yacimiento petrolífero más productivo del país, ubicado en Chubut y Santa Cruz.
También posee participaciones relevantes en bloques de petróleo y gas no convencional (como Aguada Pichana Oeste), en Vaca Muerta, y la Refinería Campana, una de las más modernas de Sudamérica, operada bajo la marca Axion Energy.
A diferencia de YPF, PAE es una empresa de capitales privados y no cotiza sus acciones directamente en bolsa, aunque emite deuda mediante el lanzamiento de Obligaciones Negociables (ON), de forma recurrente en los mercados financieros locales e internacionales.
Apoyo internacional
Precisamente, acaba de colocar la Clase 43 de este tipo de títulos con los que logró que los inversores internacionales le aporten u$s375 millones bajo la modalidad dollar-linked.
Esta maniobra financiera no es aislada, sino que responde a un plan integral de crecimiento en activos estratégicos y una gestión eficiente de sus pasivos.
Las ONs fueron emitidas bajo la ley de Nueva York; con una tasa de interés fija del 7,75; vencimiento a 11 años (2037) y con el objetivo de usar lo recaudado para varios destinos como el apalancamiento de las inversiones en exploración y desarrollo de activos en la Argentina, incluyendo, inversiones en bienes de capital.
También, para el repago de deuda y para financiar el plan de inversiones para la expansión, adquisición, construcción y/o mejoras de activos utilizados en su proceso de refinación de petróleo crudo, y mejoras en la red de distribución de productos refinados en la Argentina.
Actor clave en la exportación regional
En este sentido, el núcleo de la estrategia de PAE sigue siendo el desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, por lo cual una parte significativa de ese dinero destinará para perforación y completación.
Es decir, para acelerar los ciclos de perforación en sus áreas operadas en la cuenca neuquina y ampliar la capacidad de transporte de crudo y gas para evitar cuellos de botella logísticos ante el aumento de la producción.
Además, y en línea con una política de prudencia financiera, la compañía utiliza parte de esos recursos para optimizar su perfil de deuda, mediante la extensión de plazos, cancelando vencimientos de corto plazo y reemplazarlos por obligaciones con vencimiento a largo plazo.
Del mismo modo, PAE lleva a cabo un plan de reducción del costo financiero, aprovechando las tasas competitivas obtenidas en el mercado local para mejorar el flujo de caja operativo.
La estrategia global de la compañía es la de posicionarse como un actor clave en la exportación regional, con proyectos de midstream; inversiones en plantas de tratamiento y compresión y también con proyectos para sus unidades de energía renovable y eficiencia operativa en sus refinerías (como la de Campana).
La respuesta de los inversores a esta nueva emisión de deuda, con ofertas que duplicaron el monto originalmente previst, demuestra la alta solvencia crediticia de PAE y la confianza del mercado en la capacidad de ejecución de la compañía.
Al ser una colocación de gran volumen, ayuda a dar profundidad al mercado de capitales local y establece un benchmark para otras empresas del sector energético.
Gestión proactiva
Además, le permite a PAE "blindar" su plan de inversiones ante la volatilidad cambiaria, asegurando los recursos necesarios para mantener el ritmo operativo en un año clave para la producción energética nacional.
En este sentido, el perfil de vencimientos de PAE para los próximos años muestra una gestión financiera proactiva, caracterizada por la extensión de plazos y un acceso fluido a los mercados de capitales, tanto locales como internacionales.
A enero de este 2026, la compañía mantiene una posición de liquidez robusta para afrontar sus compromisos de corto y mediano plazo, con vencimientos entre este año y el 2032, distribuidos entre ONs y préstamos bancarios.
Es más, a fines de 2025 e inicios de 2026) PAE ha ejecutado movimientos estratégicos para despejar el horizonte de pagos, como lo hizo precisamente con la colocación de estas ON Clase 43, que le permite precancelar deuda más cara o de corto plazo, estirando la duración de su cartera.
A esto le suma un amplio préstamo sindicado firmado el año pasado con entidades como ICBC, Bank of China y Santander por más de u$s460 millones con vencimientos finales en 2030.
Riesgo mitigado
A partir de estos datos, los expertos del sector entienden que, a pesar de las fuertes inversiones en Vaca Muerta y sus activos convencionales, el ratio de Deuda Neta / EBITDA se ha mantenido en niveles saludables (estimado entre 1.8x y 2.6x según el trimestre).
Aseguran también que la compañía suele mantener una posición de caja y equivalentes que cubre una parte sustancial de sus vencimientos a 12 meses, lo que mitiga el riesgo de refinanciación ante volatilidades del mercado argentino.
De manera adicional, mantiene las máximas calificaciones locales (AAA.ar por Moody’s y FIX), lo que le garantiza el costo de fondeo más bajo entre los emisores corporativos del país.
Por lo tanto, en el mercado se sostiene que el perfil de PAE para los años que van desde el 2026 hasta el 2028 está bien escalonado.
Si bien este 2026 representa un año de pagos importantes, la reciente emisión a 11 años y la capacidad de generar flujo de caja operativo (EBITDA proyectado con márgenes del 30% al 35% sugieren que la petrolera no tendrá dificultades para cumplir o refinanciar sus obligaciones.
Emisor frecuente
En los últimos años, PAE había volcado más de $40.000 millones a su plan de crecimiento, también a partir de la colocación de una serie de títulos en los mercados financieros mediante la emisión de ONs entre el 2023 y el 2024.
PAE recurre de manera frecuente a los mercados financieros para obtener fondos que le permitan mejorar su plan de inversiones.
Por caso, en 2020, en plena crisis del Covid-19 y del complicado escenario que sufría la Argentina por las consecuencias económicas que causaron las medidas sanitarias para combatir la pandemia, obtuvo más de $17.700 millones.
Luego, en mayo del mismo año, colocó en los mercados dos nuevas series, denominadas en pesos y en dólares. Con las primeras ON Clase XIII recaudó u$s25 millones a un tipo de cambio unitario que en ese momento se ubicaba en $67.5, lo cual le generó un flujo adicional de $1.685,5 millones. A este monto, le sumó otros $3.000 millones que ese mismo mes recaudó por la colocación de las ON Clase XII.
Y seguidamente cerró la colocación de otras tres series de ON lanzadas en pesos y en dólares, como las de febrero de 2024 por las que recaudó en conjunto algo más de u$s77.9 millones a 36 meses de plazo.
También el año pasado mantuvo esta estrategia, con la emisión de ONs por u$s200 millones que se sumó a otras dos colocaciones que PAE llevó a cabo durante estos primeros meses del año, como la del 11 de febrero pasado cuando lanzó la Clase 38, por u$s120 millones, con vencimiento agosto de 2027, a una tasa fija de 6,50% anual e intereses pagaderos semestralmente.
Luego, el 7 de marzo del año pasado, emitió la ON Clase 39, por $55.000 millones, con vencimiento en marzo de este 2026, a una tasa TAMAR (Tasa Mayorista de Argentina) 2,15% e intereses pagaderos trimestralmente.