OPCIONES LOW COST

¿Tenés u$s10.000?: diez franquicias baratas para ser dueño de un negocio llave en mano

Ganan terreno por su rentabilidad. Cómo deben ser los contratos para tener éxito y modelos probados que reducen riesgos. Rubros con mejor proyección
Por Ignacio Raúl Carella
NEGOCIOS - 18 de Enero, 2026

Las franquicias low cost (de bajo costo) se consolidan como una de las principales puertas de entrada al mundo emprendedor en la Argentina. Con tickets iniciales que parten desde u$s10.000, estos modelos permiten iniciar un negocio propio con menor exposición al riesgo, respaldo de marca y procesos ya testeados en el mercado. En un contexto donde el capital escasea y el crédito aún resulta limitado, la posibilidad de emprender con reglas claras y previsibilidad financiera explica buena parte de su crecimiento.

El atractivo no se reduce solo al monto de inversión. Las franquicias de bajo costo ofrecen un sistema probado, manuales operativos, acompañamiento y una curva de aprendizaje más corta que la de un emprendimiento independiente. Esa combinación seduce tanto a inversores primerizos como a perfiles más experimentados que buscan diversificar.

Menor barrera de entrada y negocios en expansión

Según explicó Marcelo Bernardini, socio consultor de Franquicias que Crecen, las franquicias low cost "reducen al mínimo las barreras de entrada al mundo de los negocios, tanto económicas como operativas". En muchos casos, funcionan como una participación dentro de un sistema más amplio, ya que las franquicias low cost estructuradas suelen ubicarse entre u$s19.000 y u$s35.000, aunque existen formatos escalables desde valores menores.

En cuanto a los rubros con mayor demanda, se destacan los negocios ligados al consumo cotidiano y a los servicios de cercanía. Gastronomía, retail flexible, limpieza, mantenimiento, turismo y cuidado de mascotas concentran gran parte de las consultas. Se trata de sectores con alta rotación, estructuras livianas y posibilidades de crecimiento sin grandes inversiones adicionales.

Desde Franchising Company, su socio fundador Marcelo Schijman coincidió en que el atractivo radica en "emprender con una inversión accesible y con un modelo ya probado". En ese sentido, remarcó el buen desempeño de franquicias vinculadas a servicios, estética, bienestar y gastronomía, donde la eficiencia operativa resulta clave.

Algunos ejemplos

A continuación, diez franquicias para invertir desde u$s10.000:

  • La Fábrica (sándwiches): Inversión mínima desde u$s10.000. Duración del contrato, 36 meses. Rentabilidad, deja un 16% anual en dólares.
  • Rustikas (revestimientos): Inversión inicial u$s16.000. Rentabilidad estimada, u$s4.000. Tiempo de recupero 6 meses. Superficie mínima del local 120 m2.
  • Ramallo Club (sándwiches): Inversión inicial u$s19.000. Rentabilidad estimada u$s 2.000. Tiempo de recupero 18 meses. Superficie mínima del local 40 m2.
  • Central de Pizzas y Empanadas (pizzería) Inversión inicial u$s27.000. Rentabilidad estimada: u$s1.500. Tiempo de recupero 18 meses. Superficie mínima del local 30 m2.
  • By Papas (fast food): Inversión inicial u$s26.900. Rentabilidad estimada, u$s2.000. Tiempo de recupero 18 meses. Superficie mínima del local 30 m2.
  • Franccesca (pastas): Inversión inicial u$s24.700. Rentabilidad estimada u$s2.000. Tiempo de recupero 12 meses. Superficie mínima del local 30 m2.
  • Dulce Hora: (panadería) Inversión inicial u$s29.500 Rentabilidad estimada u$s1.350 Tiempo de recupero 24 meses. Superficie mínima del local 40m2.
  • Kit Solar (energía solar): Inversión inicial u$s29.000. Rentabilidad estimada u$s5.000. Tiempo de recupero 18 meses. Superficie mínima del local 40 m2.
  • Peluquería Clásicos: Inversión inicial u$s19.000. Rentabilidad estimada u$s1.000. Tiempo de recupero 20 meses. Superficie mínima del local 25m2.
  • BIGG PIZZA (pizzería): Inversión inicial u$s27.000 Rentabilidad estimada u$s1.500. Tiempo de recupero 18 meses. Superficie mínima del local 30 m2.

Rentabilidad y plazos de recupero

Uno de los puntos centrales para cualquier inversor es la rentabilidad esperada. En escenarios realistas, Bernardini señaló que la inversión inicial suele recuperarse en un plazo de entre 12 y 16 meses, siempre que el franquiciado respete los procesos definidos por la marca y mantenga un seguimiento activo del negocio.

Los contratos de franquicia, regulados por la Ley 27.506, establecen una duración mínima de cuatro años, lo que otorga un horizonte suficiente para recuperar la inversión y consolidar la rentabilidad. Además, muchas franquicias low cost no cobran canon de renovación, lo que mejora el rendimiento en el mediano plazo y facilita la apertura de nuevos puntos.

Schijman agregó que se trata de modelos pensados para recuperar el capital en menos de 24 meses, aunque aclaró que no existen atajos: "No son negocios mágicos, pero sí muy sostenibles, siempre que el franquiciado se involucre en la gestión".

Errores frecuentes al invertir

Pese a sus ventajas, las franquicias low cost no están exentas de riesgos. Uno de los errores más comunes consiste en delegar la operación demasiado pronto. Bernardini explicó que, durante los primeros meses, la presencia del franquiciado resulta clave para conformar el equipo, supervisar procesos y asegurar el cumplimiento de los estándares. Solo con el negocio estabilizado es posible avanzar hacia un rol más estratégico o semipasivo.

Otro error habitual aparece cuando se intenta mejorar márgenes a costa de la calidad. Modificar insumos o alterar la experiencia del cliente impacta de forma directa en la reputación de la marca y en las ventas. En un sistema franquiciado, el producto y el servicio forman parte de una identidad común que no admite atajos.

También se repite la tentación de no respetar los manuales operativos. Los modelos franquiciados funcionan porque se apoyan en procesos probados. Improvisar o ignorar esos lineamientos atenta contra la eficiencia y la escalabilidad del negocio.

Desde Franchicias que Crecen remarcaron que el acompañamiento desde el inicio resulta determinante para anticipar problemas, alinear expectativas y construir negocios sostenibles.

Qué mirar en el contrato antes de firmar

El contrato de franquicia regula la relación entre el inversor y la marca, por lo que su análisis merece especial atención. Entre los puntos críticos a revisar se destacan:

  • Duración del contrato: la ley fija un mínimo de cuatro años, clave para proyectar la inversión.
  • Canon de renovación: algunas marcas permiten renovar sin cargo, mientras otras fijan un monto.
  • Regalías y fondo de publicidad: conviene conocer porcentajes, servicios incluidos y posibles mínimos.
  • Exclusividad territorial: el contrato debe detallar con precisión la zona asignada y evitar superposiciones.
  • Schijman subrayó que un contrato bien armado no frena el negocio, sino que lo potencia, ya que brinda reglas claras desde el inicio y permite al franquiciado enfocarse en vender y crecer.

    Low cost no es low value

    No todas las franquicias de bajo costo representan una oportunidad real. Algunas propuestas solo buscan bajar el ticket de ingreso sin estructura ni respaldo. Para Bernardini, una franquicia bien estructurada se distingue por contar con un modelo probado, procesos claros, capacitación permanente, soporte operativo y un contrato alineado con la ley.

    Las señales de solidez aparecen también en el crecimiento de la red, la reinversión de franquiciados actuales y la expansión territorial. En cambio, las propuestas débiles suelen carecer de información concreta sobre rentabilidad, mostrar contratos incompletos y apoyarse solo en el precio como argumento comercial.

    "Lo low cost no tiene que ser low value (valor bajo): debe ser una puerta real al crecimiento y no una ilusión barata", concluyó Bernardini.

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