Tras 30 años, histórico shopping del sur bonaerense invierte más de u$s10 millones en su renovación
Uno de los centros comerciales más importantes del sur del Gran Buenos Aires atraviesa una etapa de transformación que marcará un antes y un después en su historia. A tres décadas de su inauguración, Alto Avellaneda anunció un plan de ampliación y renovación que implicará una inversión superior a los 10 millones de dólares y la incorporación de 8.000 metros cuadrados nuevos, con el objetivo de redefinir su oferta comercial, gastronómica y de entretenimiento.
La iniciativa se inscribe dentro de la estrategia de reconversión que el grupo IRSA impulsa en varios de sus shoppings, orientada a consolidarlos como espacios de experiencia, con mayor diversidad de propuestas y una permanencia extendida a lo largo del día y la noche.
Alto Avellaneda, un centro comercial clave del sur del conurbano
Inaugurado en 1995, Alto Avellaneda se consolidó desde sus primeros años como un punto de referencia para el consumo y el ocio en la zona sur del Área Metropolitana de Buenos Aires. Con 75.000 metros cuadrados cubiertos, 123 locales comerciales y un flujo mensual cercano a los 700.000 visitantes, el shopping se ubica entre los de mayor facturación del portafolio de IRSA, junto con Abasto y Alto Palermo.
Su localización estratégica y su escala lo convirtieron en un espacio central para los habitantes de Avellaneda y distritos cercanos, que lo utilizan no solo como lugar de compras, sino también como punto de encuentro, entretenimiento y acceso a servicios.
Al cumplir 30 años el pasado 13 de noviembre, la administración del shopping definió encarar la renovación más importante desde su apertura, con una ampliación que permitirá diversificar su propuesta y responder a nuevas dinámicas de consumo.
Una inversión millonaria dividida en dos etapas
El plan de ampliación de Alto Avellaneda se desarrollará en dos etapas principales, que en conjunto sumarán 8.000 metros cuadrados adicionales a la superficie existente.
La etapa actualmente en ejecución contempla la incorporación de 5.000 metros cuadrados nuevos. Estos espacios estarán destinados a dos proyectos de gran formato: un moderno espacio de entretenimiento y una nueva propuesta de servicios, cuyo nombre y características finales aún no fueron confirmados. Esta fase busca reforzar la oferta vinculada al ocio y a actividades complementarias a la compra tradicional.
La segunda etapa está prevista para 2026 y añadirá otros 3.000 metros cuadrados. En esta instancia se incorporará un nuevo sector gastronómico de referencia y un restaurante independiente, que funcionará por fuera del esquema tradicional del patio de comidas, una novedad para este centro comercial. Este formato apunta a ampliar las opciones culinarias y a atraer públicos que buscan experiencias gastronómicas diferenciadas.
Con la ampliación total, el shopping contará con mayor capacidad para la llegada de nuevas marcas, la ampliación de locales ya existentes y el fortalecimiento de los rubros comercial, gastronómico y de entretenimiento.
Un shopping con ocupación plena y lista de espera
Alto Avellaneda opera actualmente con un nivel de ocupación del 100% y mantiene una lista de espera de marcas interesadas en instalarse en el centro comercial. Este indicador refleja la demanda sostenida por espacios comerciales en el shopping y su posicionamiento dentro del mercado minorista.
Según datos de la administración, el centro funciona como un destino deliberado: los visitantes llegan con un objetivo definido, ya sea realizar compras, asistir al cine o utilizar la oferta gastronómica. Este comportamiento se traduce en un elevado nivel de conversión de visitante a consumidor.
En línea con esta dinámica, el shopping mantiene locales, cine, gastronomía y servicios con horarios extendidos, incluso hasta la madrugada en algunos casos, lo que refuerza su rol como espacio de uso intensivo más allá del horario comercial tradicional.
La estrategia de IRSA y los centros de experiencia
La renovación de Alto Avellaneda forma parte de un plan más amplio del grupo IRSA, orientado a la reconversión de sus centros comerciales en la Argentina y la región. El enfoque apunta a transformar los shoppings en centros de experiencia, con espacios más flexibles, propuestas vinculadas al bienestar, el entretenimiento y actividades nocturnas.
Este modelo busca adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo, donde la compra de productos convive con la búsqueda de experiencias, servicios y opciones de ocio integradas en un mismo lugar. En ese contexto, la ampliación de Alto Avellaneda responde a la necesidad de diversificar su oferta y extender el tiempo de permanencia de los visitantes.
Marcas ancla y oferta comercial consolidada
La propuesta comercial de Alto Avellaneda incluye una amplia variedad de marcas nacionales e internacionales. Entre las tiendas ancla y locales más relevantes se encuentran Zara, Nike, Frávega, Puma, Levi’s, Prüne, Starbucks, Isadora, Caro Cuore, Key Biscayne y Paula Cahen D’Anvers, entre otras.
Esta combinación de rubros abarca indumentaria, tecnología, calzado, gastronomía y servicios, lo que permite atender a distintos perfiles de consumidores. La ampliación prevista facilitará la incorporación de nuevas marcas y la expansión de locales existentes, en un contexto de alta demanda por espacios comerciales dentro del shopping.
El entretenimiento es otro de los ejes centrales. El complejo Cinemark cuenta con ocho salas, incluida una sala principal con capacidad cercana a las 500 butacas, considerada la de mayor tamaño del país. Este cine representa uno de los principales atractivos del centro comercial y un generador constante de flujo de visitantes.
Cambios y novedades ya visibles en el shopping
El proceso de transformación de Alto Avellaneda ya muestra avances concretos que los visitantes pueden observar y utilizar. Entre las incorporaciones recientes se destaca Maldini Park, un espacio orientado al público familiar que combina juegos, gastronomía y cafetería en un mismo entorno.
Otra novedad es la instalación de Flash Mercado Libre, el primer punto físico del gigante del comercio electrónico destinado a la compraventa de autos, una propuesta que amplía el abanico de servicios disponibles dentro del shopping.
Además, se llevaron adelante renovaciones y ampliaciones en tiendas ancla, junto con la llegada de nuevas marcas vinculadas a la indumentaria y el lifestyle. Estas acciones forman parte del proceso gradual de actualización de la imagen y la oferta del centro comercial.
Orígenes y evolución de Alto Avellaneda
Alto Avellaneda abrió sus puertas en 1995 sobre un predio de 18 hectáreas que anteriormente había albergado un mercado de hacienda y una fábrica de lana. Su construcción significó una transformación relevante para una zona históricamente asociada a la actividad industrial y fabril.
La llegada del shopping acompañó y aceleró el proceso de reconversión urbana de Avellaneda, incorporando una oferta de servicios, gastronomía y entretenimiento que hasta entonces no tenía una presencia significativa en el área. Con el paso de los años, el centro comercial se integró a la vida cotidiana de la ciudad y de los municipios vecinos.
Desde sus inicios, el shopping dejó de ser un espacio de tránsito ocasional para convertirse en un destino elegido de manera intencional. Las personas comenzaron a acudir no solo para realizar compras, sino también para pasar tiempo libre, asistir al cine o compartir actividades gastronómicas.
Un rol consolidado en la vida urbana
A lo largo de tres décadas, Alto Avellaneda se posicionó como un actor relevante dentro del entramado urbano del sur del Gran Buenos Aires. Su crecimiento estuvo ligado al desarrollo de nuevas formas de consumo y al cambio en las dinámicas sociales de la zona.
Juan Pablo Lombardo, actual Center Manager del shopping, señaló que el centro comercial creció en paralelo a las familias del sur del conurbano y se integró a la rutina de varias generaciones. Según explicó, el elevado nivel de conversión de visitantes en consumidores se debe a que la mayoría de las personas llega con una intención clara y definida.
Con la ampliación en marcha y las nuevas etapas previstas, Alto Avellaneda se prepara para una nueva fase de su historia, con una oferta ampliada y una estrategia orientada a consolidarse como un centro de experiencias que combine compras, servicios, gastronomía y entretenimiento en un mismo espacio.