Firman el mayor convenio de perforación petrolera de la historia de Argentina
En el mundo petrolero, DLS Archer es considerada una de las principales empresas de servicios de perforación y mantenimiento de pozos en el Cono Sur, integrada dentro del conglomerado global Grupo Archer.
Con más de 45 años de trayectoria, la compañía se ha consolidado como un socio estratégico en la industria de hidrocarburos, especialmente en Argentina y Bolivia, en donde opera como la división de "Land Drilling" (perforación terrestre) de Archer en Latinoamérica.
Petróleo en Vaca Muerta: se firmó un acuerdo de perforación histórico
A nivel local, su centro de acción está ubicado en Vaca Muerta, donde opera equipos de perforación de última generación para recursos no convencionales.
También tiene presencia en la Cuenca del Golfo San Jorge (Chubut/Santa Cruz), con una fuerte concentración de equipos de perforación, workover y pulling, mientras que en Río Grande (Tierra del Fuego) y Bolivia posee bases operativas y equipos activos.
La empresa cubre todo el ciclo de vida de un pozo, desde su construcción hasta su mantenimiento.
En perforación (Drilling), cuenta con una flota de más de 35 equipos, incluyendo unidades de alta tecnología (AC-powered), como los modelos Quicksilver e Ideal.
En el caso de los servicios de Terminación y Workover, utiliza más de 20 equipos destinados a la preparación y reparación de pozos.
En tanto, en Pulling, controla una flota de más de 25 equipos (varios de ellos 0 km) para mantenimiento preventivo y correctivo.
Reforzar la capacidad de perforación
En agosto de 2024, DLS Archer adquirió la filial argentina de Air Drilling Associates Inc., reforzando su capacidad técnica en Vaca Muerta y prometió inversiones por u$s30 millones para acompañar el crecimiento del sector energético.
De la mano de Gerardo Molinaro como VP de Land Drilling, la compañía acaba de firmar uno de los mayores contratos para Vaca Muerta.
Lo hizo en el marco de una asociación con Patterson-UTI Energy y con el objetivo de reforzar significativamente la capacidad de perforación en la mayor formación de hidrocarburos de la Argentina y una de las principales a nivel mundial.
Su socio en este emprendimiento es uno de los gigantes de servicios petroleros de Estados Unidos, con un modelo de negocio en el país que ha evolucionado de la venta de productos especializados a una participación directa en la infraestructura de perforación de Vaca Muerta.
Patterson-UTI ya tenía presencia en Argentina a través de su subsidiaria Ulterra, líder en la fabricación de trépanos (brocas) de perforación.
Para este grupo, el mercado local representa la frontera de crecimiento más lógica fuera de Norteamérica por varias razones, teniendo en cuenta que Vaca Muerta requiere perforación horizontal de gran escala y alta precisión, un área donde los equipos APEX 1500 de Patterson son estándar de la industria.
Estrategia compartida: YPF, protagonista
Como parte del convenio, Patterson-UTI alquilará a DLS Archer dos plataformas de perforación APEX 1500 de alta especificación que provienen de la flota actual de la compañía en los Estados Unidos.
Por su parte, DLS Archer será responsable de todos los costos de preparación, actualización y movilización hacia Argentina, y el objetivo mayor de este proceso es el llamado "Mega Contrato" con YPF, considerado como la pieza operativa fundamental para que DLS Archer cumpla con el mayor convenio de perforación en la historia de Vaca Muerta, adjudicado por la petrolera estatal en diciembre del 2025.
Dicho contrato con YPF tiene una duración de cinco años y contempla la operación de un total de siete equipos de perforación, esperando inicialmente que las dos nuevas unidades comiencen a operar en el campo hacia mediados de este 2026.
El acuerdo asegura la disponibilidad de equipos de alta gama (high-spec) necesarios para sostener el ritmo de crecimiento de la producción de petróleo y gas en la cuenca neuquina.
Para Patterson-UTI, representa una expansión directa en el mercado internacional de servicios no convencionales (shale), complementando su presencia actual en el país a través de su división de trépanos Ulterra.
Con respecto a DLS Archer, consolida su liderazgo en la región al incorporar tecnología de punta capaz de perforar pozos de mayor complejidad y longitud, optimizando los tiempos y costos operativos.
Mega contrato marca un antes y un después
El desembarco y la consolidación de este grupo noruego en Vaca Muerta marcan un antes y un después en la escala operativa del shale argentino.
Lo que comenzó como una presencia sólida se ha transformado, entre finales de 2025 y principios de este 2026, en una hegemonía tecnológica tras adjudicarse el contrato de perforación más grande en la historia de YPF, valorado en u$s600 millones.
Al respecto, Molinaro califica al acuerdo como "determinante" para el desarrollo del negocio de perforación en Vaca Muerta.
"Nos permite obtener una gran capacidad de la mano de YPF y del resto de los operadores de la zona, con el objetivo de acelerar lo que representa un mayor nivel de capacidad de perforación en toda la cuenca", agrega el ejecutivo.
Si bien, admite que se trata de una "gran inversión", también entiende que se trata de una apuesta "con el el convencimiento de que en la zona está todo por hacerse" y de que "este es el momento para inciar el despegue definitivo de Vaca Muerta".
En este sentido, Molinaro recuerda que, si bien la región inició su desarrollo hace ya 13 años, "hoy estamos en un momento en el que todas las empresas de la envergadura de Patterson toma la decisión de venir a la Argentina, junto a nosotros, para acompañar ese crecimiento".
Sumar capacidad
El convenio, que más allá de sus cinco años de duración inicial, tiene opción a extenderse por dos más, posiciona a la compañía como el principal brazo ejecutor de la perforación en la cuenca neuquina.
El objetivo es el de sostener el ciclo de expansión de YPF, buscando llevar la producción de hidrocarburos no convencionales a niveles de exportación masiva.
La gran diferencia competitiva de DLS Archer en este desembarco es la integración de la tecnología MPD (Managed Pressure Drilling) que permite controlar con precisión milimétrica la presión en el pozo durante la perforación.
Esto soluciona problemas críticos de Vaca Muerta como la inestabilidad de las paredes del pozo y las pérdidas de circulación, reduciendo drásticamente los tiempos de inactividad (NPT).
De manera paralela, el acuerdo con Patterson-UTI, le permite sumar esos dos equipos adicionales de última generación para operar en la zona, marcando un impacto que no solo aumenta la capacidad de perforación, sino que introduce estándares de automatización y seguridad operativa propios de los campos más avanzados de Estados Unidos (como Permian).