La Ciudad de Buenos Aires cambia el status de la empresa que controla el servicio del subte
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acaba de realizar un cambio jurídico y administrativo considerado fundamental en la gestión del transporte público porteño.
Lo hizo mediante la transformación de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) de una Sociedad del Estado a una Sociedad Anónima Unipersonal (S.A.U.), a partir del Decreto N 20 de la Jefatura de Gabinete publicado este lunes 19 de enero en el Boletín Oficial porteño.
Originalmente, SBASE funcionaba bajo la figura de Sociedad del Estado, regida por la Ley 20.705, que imponía ciertas rigideces administrativas propias del derecho público.
Ahora y en sintonía con políticas de modernización del Estado Nacional, se dispuso su transformación en Sociedad Anónima Unipersonal.
En este sentido, el 100% de las acciones sigue perteneciendo al gobierno que comanda Jorge Macri sólo que a partir de ahora la empresa comenzará a regirse por la Ley General de Sociedades (19.550), lo que le otorga un carácter más cercano al derecho privado.
En el entorno del Jefe de Gobierno explican que el objetivo principal de este cambio de figura societaria se vincula con la eficiencia operativa. Bajo el formato de S.E., los procesos de contratación, gestión de recursos humanos y toma de decisiones financieras eran más lentos debido al control administrativo preventivo.
Agilizar la burocracia
Al pasar a ser una S.A.U., se busca agilidad en contrataciones; facilitar convenios con proveedores y socios estratégicos y dotar a SBASE de capacidad de acceder a mercados de capitales o financiamiento de forma más dinámica.
También se pretende mejorar la transparencia corporativa, adoptando estándares de gobernanza similares a los de las empresas privadas, con auditorías y directorios más ejecutivos.
De todos modos, los voceros oficiales aclaran que no se trata de una privatización del servicio, sino de una modificación de la cáscara jurídica que administra la red.
Sin embargo y a pesar de los beneficios de gestión, la transformación ha generado debates con algunos sectores que temen que, al regirse por el derecho privado, se relajen los controles de organismos como la Auditoría de la Ciudad.
Otra de las preocupaciones se debe a que la estructura de S.A.U. sea el paso previo a una futura venta de acciones, aunque por ley el control sigue siendo del GCBA.
Pero más allá de ese temor, lo concreto es que a partir de esta medida, SBASE ahora opera con una mentalidad de empresa corporativa pero manteniendo su misión pública.
El éxito de esta transformación se medirá en la capacidad de la empresa para ejecutar obras de extensión de red y mejorar las frecuencias, algo que históricamente se ha visto demorado por limitaciones presupuestarias y burocráticas.
Figura societaria moderna
SBASE tendrá un nuevo estatuto más cercano al espíritu de reestructuración de empresas públicas que existe en Argentina a partir del desembarco del gobierno libertario y de la búsqueda de modernizar la gestión pública, ordenar las finanzas y mejorar la transparencia, como parte de un plan más amplio del gobierno nacional y de la Ciudad de Buenos Aires.
La figura societaria de SAU es más moderna, adoptada para empresas estatales que pasan a operar bajo un esquema similar a las sociedades comerciales, facilitando la gestión, la inversión y el control, como se hizo con otras entidades como Telam y la Corporación Buenos Aires Sur.
En este sentido, el Decreto N.º 20/26 recuerda que SBASE se creó mediante la Ley Nacional 13.653 de 1977 como una sociedad del Estado que se debía regir por las disposiciones de la Ley Nacional 20.705 y de la Ley General de Sociedades 19.550.
También se explica que el control de la sociedad fue transferido al gobierno porteño para ser el canal regulador y de control del servicio público del Subte que se encuentre exclusivamente en jurisdicción de la CABA y las líneas nuevas o expansiones de las líneas existentes.
Actualmente SBASE tiene a su cargo el desarrollo y la administración del sistema de infraestructura, su mantenimiento, la gestión de los sistemas de control de la operación del servicio que se encuentra concesionado y en manos de la empresa Emova, del grupo Roggio.
Mantener la esencia
En los considerandos del decreto, también se sostiene que, mediante el artículo 40 del Decreto Nacional de Necesidad y Urgencia 70/23 se derogó la Ley Nacional de Sociedades del Estado 20.705 y que el el artículo 48 del mismo decreto establece que las sociedades o empresas con participación del Estado se transformarán en Sociedades Anónimas sujetas a la Ley General de Sociedades 19.550 y sus modificatorias.
En tanto, el anexo de la norma publicada durante esta jornada se establece el capital social de SBASE en $1.184 millones y estará representado por la misma cantidad de acciones nominativas no endosables, ordinarias de un peso cada una.
De todos modos, el capital social podrá elevarse hasta el quíntuplo del monto fijado aunque cualquier resolución de este tipo debe ser elevada a escritura pública.
La sociedad mantendrá su objetivo inicial vinculado a la prestación de servicios públicos de transporte de pasajeros en la Ciudad de Buenos Aires y, por prolongación de sus itinerarios y recorridos, en territorio provincial.
Órgano de control
También regulará la prestación de servicios y toda clase de obras, actividades accesorias, industriales, comerciales, inmobiliarias, y financieras que resulten necesarias y complementarias de su objeto principal, pudiendo delegar en terceros la realización de estos servicios, obras y actividades.
Además, mantiene el control sobre el Subte, su desarrollo y administración así como las políticas relativas al servicio a administrar el sistema de infraestructura y los bienes, como así también el mantenimiento y la gestión de los sistemas de control de la operación del servicio.
Asimismo, administra el patrimonio ferroviario que se encuentre en jurisdicción de la Ciudad; planeará, confeccionará y aprobará proyectos de infraestructuras ferroviarias, construcción, rehabilitación y mantenimiento de los mismos, con sus propios recursos o los recursos asignados a través del llamado "Fondo Subte".
De igual modo, estará a cargo de ejecutar las obras y proyectos relativos a la expansión de las redes de subterráneos; realizar las inversiones para la recuperación y modernización de las líneas existentes y programar y ejecutar la expansión de las redes ferroviarias de superficie y subterráneas.