Textiles en caída: máquinas inactivas y crisis en las fabricantes de Cocot, Dufour, Adidas y Nike
La decisión oficial de abrir de forma irrestricta las importaciones de prendas y calzado, combinada con una merma del consumo que sigue sin levantar y precios que escapan a buena parte de los bolsillos, sigue complicando de forma dramática la supervivencia de las textiles que operan en la Argentina. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la capacidad instalada de la industria en calidad de inactiva ya supera el 40%, y en los últimos dos años el sector perdió cerca de 16.000 puestos de trabajo. Semejante sangría continúa en 2026 y una muestra actual de la pérdida de empleo tiene lugar en lo que ocurre en Eseka, la compañía produce las marcas Cocot y Dufour y atraviesa una instancia de conflicto por el despido de 140 personas en los últimos dos meses. Al mismo tiempo, la empresa viene cubriendo salarios, aguinaldo y vacaciones bajo un régimen de cuotas.
En días recientes, el personal de la empresa se movilizó hasta la planta que Eseka posee en el barrio porteño de Parque Chas y eso derivó en una intervención policial.
Conflicto en la fabricante de Cocot y Dufour
Delegados de los empleados de la compañía señalaron que Eseka abona sueldos del orden de los $700.000 por jornadas de trabajo que superan las 9 horas. Además de exigir una mejora salarial, también remarcaron la necesidad de que la firma achique la deuda de pagos pendientes.
Al mismo tiempo, expusieron que la empresa estaría dirigiendo su negocio a la importación de prendas ya confeccionadas desde China en detrimento de su producción a nivel local. A eso respondería, también, la decisión de Eseka de mantener abierto un esquema de retiros voluntarios.
En línea con los argumentos de que el producto asiático desplazaría al nacional, desde Fundación ProTejer recientemente se indicó que ese movimiento viene consolidándose de manera acelerada en la Argentina.
"La desregulación del régimen courier, la flexibilización aduanera y la falta de controles sobre plataformas digitales abrieron una puerta que China aprovechó como ningún otro país. Hoy, el gigante asiático no solo domina más del 70% del mercado textil importado, sino que también está desplazando la producción nacional y el trabajo argentino", indicó la organización.
Otra compañía que también viene aplicando recortes es Grupo Dass, reconocida por tener a su cargo la producción de zapatillas para marcas como Adidas, Nike, Umbro, Asics y Fila.
Ya durante 2025 la firma impuso cerca de 200 despidos en su planta de Eldorado, en la provincia de Misiones. Además, la compañía bajó la persiana de sus instalaciones productivas en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, en enero de ese año.
En ese inicio de 2026, y de acuerdo a portavoces de la Unión de Trabajadores del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Grupo Dass desvinculó a 43 empleados. La compañía alegó que el recorte responde a la menor demanda de productos, la baja productividad y complicaciones financieras.
La dueña Mauro Sergio y proveedora de Kosiuko aplicó recortes
A estos nombres debe añadirse el caso de Textilana, dueña de la marca Mauro Sergio y proveedora de Kosiuko, y su controlada Hilamar, que a fines de 2025 informó que aplicaría un cronograma de suspensiones de personal que se extenderá hasta bien entrado este año.
En un primer momento, la firma anticipó que frenaría el desempeño de 170 empleados, pero luego ese número se amplió hasta los 250 operarios. En torno a la compañía señalan que Textilana y Hilamar recortaron 150 puestos de trabajo entre despidos y retiros, sólo en los últimos años. La compañía podría entrar en fase de quiebra si no cambia la perspectiva comercial en el corto plazo.
Durante la primera mitad de 2025, Textilana, un ícono de los hilados de Mar del Plata, desaceleró su labor casi un 20% y aplicó una primera ola de 50 cesantías.
En torno a Textilana reconocen que, además de las importaciones, la comercialización también bajó por "la caída en el poder adquisitivo de la población, el cual impacta especialmente en el rubro textil".
"Esto nos obligó a hacer una reestructuración y bajar los niveles productivos un 18% por la falta de demanda. Hoy la planta continúa operando, enfocada en sostener los niveles de producción", indicaron fuentes ligadas a la firma durante el semestre inicial de 2025.
"Hubo un cierre de temporada, que como todos los años implica ciertos ajustes, y también una readecuación del equipo en función de los niveles actuales de producción, que este año fueron más bajos por la caída general de la demanda. Fue un proceso necesario para poder seguir trabajando con foco en la sostenibilidad de la empresa", añadieron.