La mayor distribuidora de electricidad logra aval del mercado para mejorar su perfil de deuda
El mercado de capitales argentino alcanzó en 2025 un nuevo hito histórico a partir de emisiones primarias de Fideicomisos Financieros (FF) y de Obligaciones Negociables (ON), que superaron los u$s20.250 millones.
La cifra convierte al año pasado en el de mayor volumen de colocaciones en al menos en la última década, de acuerdo al 53° Informe Mercado de Capitales, elaborado por el equipo de Deals de PwC Argentina.
El resultado no sólo implica un crecimiento de más del 50% en montos nominales respecto de 2024 (que fue el siguiente año de mayor actividad), sino que además representa el 96% de todo lo emitido entre 2020 y 2023, lo que dimensiona el salto estructural que atravesó el mercado local.
Este dinamismo estuvo impulsado principalmente por ONs en dólares que, según el documento, se consolidó como el gran protagonista del año, alcanzando los u$s16.000 millones a través de 158 colocaciones, el volumen y monto nominal más altos registrados desde 2015.
Detrás de este desempeño se encuentra, en gran medida, el sector de Petróleo y Gas, que concentró cerca de u$s9.200 millones en emisiones new money, con YPF liderando el ranking con u$s2.760 millones colocados a través de 11 ONs.
Si a esto se le suma las licitaciones de las empresas de energía eléctrica, el monto total emitido por el sector energético alcanzó los u$s10.500 millones, crecimiento que tuvo lugar a pesar del contexto de volatilidad generado en la previa de las elecciones de medio término, en los que el mercado estuvo contraído por varios meses.
Año espejo
Para este 2026, se estima que el sector energético se consolidará como el principal motor del mercado de capitales, a partir de datos que apuntan a una mayor escala en las emisiones y una mejora sustancial en las condiciones de financiamiento (plazos más largos y tasas más bajas).
Los analistas apuntan a que se mantengan o superen los niveles de 2025, impulsado por la necesidad de financiar infraestructura clave, con un volumen estimado en un piso de u$s8.000 millones y un techo de u$s11.000 millones en colocaciones del sector.
De hecho, el año comenzó con una agresiva salida al mercado de empresas como YPF; Pan American Energy (PAE); Pampa Energía, entre otras.
A este grupo se acaba de sumar Edenor, con su anuncio de emisión de ONs Clase 7 por u$s93 millones que la mayor distribuidora de energía eléctrica de Argentina lanza como parte de su estrategia de para optimizar su perfil de deuda y financiar sus planes operativos en un contexto de normalización del sector energético.
La distribuidora de electricidad controlada por los empresarios Daniel Vila; José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, viene llevando a cabo su propio proceso de recuperación de sus finanzas que se encontraban complicadas debido a los años de congelamientos tarifarios.
En la actualidad, Edenor es considerada como la distribuidora de electricidad más grande de Argentina y una de las más grandes de América Latina en términos de cantidad de clientes y electricidad vendida (tanto en GWh como en pesos).
Tiene la concesión exclusiva a largo plazo para distribuir electricidad en el noroeste del Gran Buenos Aires y en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires, lo que comprende una superficie de 4.637 kilómetros cuadrados y una población de aproximadamente nueve millones de habitantes y con aproximadamente 3.314.696 usuarios, en su mayoría de ingresos relativamente altos.
La emisión de esta nueva serie de ONs se destaca por haber alcanzado el tope de lo previsto, reflejando un marcado interés por parte del mercado local e institucional.
Mejorar pasivos
De hecho, la licitación de Edenor recibió ofertas que superaron ampliamente el cupo inicial, lo que permitió a la empresa cerrar en el techo de los u$s93 millones autorizados.
En cuanto al destino de los fondos, según los prospectos de emisión, se usarán principalmente a la refinanciación de pasivos de corto plazo, capital de trabajo e inversiones en infraestructura para mejorar la red de distribución en su área de concesión.
Están denominadas en dólares y serán canceladas en esa moneda, además de que pagarán una tasa de interés del 9,75% y vencerán el 24 de octubre de 2030, es decir dentro de cuatro años.
La emisión de Edenor también busca capturar la liquidez del mercado local ante la imposibilidad de acceder a tasas razonables en el exterior y confirma que el mercado está dispuesto a financiar a largo plazo a empresas con activos reales y flujos dolarizados.
Esta operación también se puede enmarcar en los planes financieros y de negocios que Edenor pondrá en marcha durante este 2026.
Tras años de foco exclusivo en la distribución, la compañía está ejecutando una hoja de ruta que combina la estabilización de sus finanzas con una agresiva incursión en nuevos sectores estratégicos.
En el caso del plan financiero se centra en la normalización del balance y la sostenibilidad del flujo de caja, ya que la compañía tiene vencimientos clave en agosto y noviembre próxios (específicamente, la Clase 4 y otras ONs emitidas en 2024/2025).
El proceso contempla el pago total de capital o refinanciaciones bajo mejores condiciones de mercado.
Se estima además que su EBITDA ronde los u$s300 millones para finales de 2026, impulsado por el mecanismo de actualización mensual de tarifas que combina IPC e IPIM.
Por otro lado, la empresa continuará cumpliendo con el plan de pagos (de hasta 72 cuotas) con CAMMESA para regularizar la deuda histórica por compra de energía, lo que le permite operar sin deudas comerciales irregulares.
Ampliar el core business
En cuanto a su estrategia operativa y de negocios, el 2026 puede marcar el despliegue de Edenor como empresa de energía integral, dejando de ser solo una distribuidora.
En ese sentido, una de las medidas que el directorio de Edenor adoptó para encarar el proceso de mejora de sus ingresos se vincula con el lanzamiento oficial de una subsidiaria que operará bajo la marca de Edenor Tech S.A.U.
La sociedad fue constituida el 23 de julio del año pasado bajo la forma de una sociedad anónima unipersonal, con un capital social de $100 millones, representado por la misma cantidad de acciones.
Se dedicará a ciertas actividades relacionadas con la inteligencia artificial y la generación de energía y cuya creación fue producto de la reforma del estatuto de Edenor realizada el 25 de abril del año pasado, cuando sus accionistas aprobaron una modificación de su objeto social para incorporar actividades adicionales.
Otra de las noticias más disruptivas es su ingreso al negocio del litio y el cobre en el norte argentino (Salta, Jujuy y Catamarca).
El objetivo es asegurar materiales críticos para la transición energética y diversificar sus fuentes de ingresos.
También mantendrá su foco en las redes inteligentes (Smart Grid), con la instalación de medidores de este estilo y la digitalización de la red para permitir que los usuarios no solo consuman, sino que también generen y vendan energía (prosumidores).
La electrificación de la movilidad también forma parte de la estrategia de Edenor, mediante la expansión de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, tanto públicos como privados.
Estos planes se financian con un presupuesto de inversión que para este periodo es ambicioso ya que se proyecta una inversión sostenida de aproximadamente u$s250 millones.
Parte de esos fondos también se usarán en la mejora en los índices de calidad (SAIDI y SAIFI), reducción de pérdidas no técnicas (robo de energía) y ampliación de subestaciones de alta tensión.
A mediano plazo, la propuesta es destinar u$s1.275 millones hacia finales de la década.