RHEEM

Marca líder en Argentina de calefones y termotanques tiene una pesada deuda y busca escapar del default

La empresa mantiene negociaciones con varios de sus acreedores para renegociar el pago de una millonaria deuda que venció a fines del año pasado
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 11 de Febrero, 2026

Durante el año pasado, la situación contable de la principal fabricante de termotanques de la Argentina estuvo marcada por una fuerte presión financiera, reflejada en millonarias pérdidas que no han logrado ser revertidas en lo que va de este 2026.

Se trata de la empresa Rheem, cuyo capital accionario se reparten entre la sociedad local Garovaglio y Zorraquín S.A. (controlante del 70%), y Rheem Manufacturing Company (propietaria del 30% restante).

Esta relación societaria se remota al 10 de noviembre de 2017, cuando ambos grupos instrumentaron un Acuerdo de Uso de Marca que se inició en el 2018 y posee una vigencia de 10 años.

En concepto de pago por la licencia, Rheem S.A. abona una tasa del 1,5% sobre sus ventas netas, más un monto fijo de u$s1.925.000 pagadero en 12 cuotas trimestrales y consecutivas.

En la actualidad, la empresa atraviesa por una sensible situación comercial y financiera que la podría llevar al borde del default si es que en los próximos meses sus ejecutivos locales no logran cancelar una serie de millonarias deudas.

Líder en la fabricación de calefones debe saldar pesada deuda en dólares

En este contexto, Rheem notificó a finales de 2025 pérdidas que superaron el 26% de su patrimonio neto y que la colocaron al borde de la disolución como sociedad debido a que su resultado negativo erosiona de manera importante el capital de la sociedad.

El balance se vio afectado por el arrastre de deudas en moneda extranjera y el costo de las licencias que la empresa paga al grupo propietario de la marca a nivel internacional, lo cual, en un contexto de devaluación o estancamiento de ventas, impacta directamente en la última línea del estado de resultados.

Como medida ante la caída de la actividad, se reportaron ajustes en la planta de producción de la provincia de San Luis, incluyendo reducciones de personal y esquemas de retiros para mitigar el impacto de la menor demanda de bienes durables (termotanques y calderas).

Si bien no se han publicado las cifras finales consolidadas del cierre de diciembre (que suelen publicarse en los primeros meses de 2026), la tendencia trimestral mostró una contracción en el volumen de ventas comparado con años anteriores, afectada por la pérdida de poder adquisitivo del mercado interno.

Este escenario profundizó sus problemas financieros al punto que sus ejecutivos debieron salir a negociar con sus acreedores una propuesta para reestructurar deudas comerciales subordinadas, especialmente aquellas vinculadas a sus socios locales (Grupo Garovaglio & Zorraquín).

Rheem, golpeada por el consumo

El núcleo del problema financiero de Rheem S.A. radica en su estructura de deuda ya que, al ser una empresa con una licencia internacional (Rheem Manufacturing Co. de EE. UU.), mantiene compromisos significativos en dólares.

Ocurre que el pago de la tasa del 1,5% sobre sus ventas netas más un canon fijo trimestral en dólares por el uso de la marca se volvió insostenible para el grupo argentino en contextos de devaluación y caída de ventas.

Pero la crisis financiera no fue solo un tema de balances, sino que se trasladó rápidamente a la producción, golpeada por la caída del consumo del sector de electrodomésticos y de bienes durables (termotanques, calefones y calderas), que sufrió una contracción severa debido a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores y la paralización de la construcción.

​Por eso, el proceso de renegociación con sus acreedores incluye la firma de acuerdos para extender los vencimientos de su deuda subordinada hasta los últimos días del año pasado, pero con prórrogas técnicas para este 2026.

​En ese contexto, Garovaglio & Zorraquín ha tenido que absorber parte del riesgo, aunque esto ha debilitado la cotización bursátil del grupo que ahora enfrenta una nueva "tormenta", al no haber podido Rheem hacer frente a los pagos que vencieron en diciembre del 2025.

Negociaciones en marcha

Es más, la empresa acaba de enviar una nota a la Comisión Nacional de Valores (CNV), admitiendo este default técnico y recordando que el pasado 31 de diciembre "se produjo el vencimiento de los varios préstamos financieros de nuestra controlada Rheem S.A".

La nota destaca la deuda impaga con Rheem Manufacturing Company por algo más de u$s6,9 millones, a una tasa de interés del 5,25%.

Tampoco pudo cancelar un préstamo otorgado Federico Zorraquín, accionista mayoritario del grupo controlante de Rheem en la Argentina, por un monto cercano a los u$s4.8 millones y una tasa de interés también del 5,25 % vigente al 31 de diciembre de 2025.

A estas deudas, la empresa le suma otra con una sociedad que opera bajo la denominación de Sol y Oro S.A, por u$s541.929, que también venció a fines de diciembre pasado.

En el informe también se admite que se venció el plazo hasta el cual Rheem Manufacturing Company le cobraría a Rheem S.A., u$s1 por año, como única y total prestación en el marco del contrato de licencia de marca vigente.

"Se mantienen desde el mes de noviembre de 2025 negociaciones con cada una de las partes involucradas para poder darle una solución de fondo a la cancelación de los préstamos", reconocen los ejecutivos de Garovaglio & Zorranquín en la nota enviada a la CNV.

También aseguran que tienen previsto concluir las conversaciones e instrumentar los acuerdos en negociación antes de finalizar el ejercicio en curso.

El plan de la firma para evitar el default: nuevos lanzamientos

Como parte del mismo plan de salvataje, la empresa ha intentado "huir hacia adelante" mediante el lanzamiento de productos que justifican un mayor ticket promedio o ahorro energético.

Por caso, el año pasado lanzó productos como el EcoSmart y sistemas solares, buscando captar el mercado de usuarios que intentan reducir facturas de gas y electricidad.

Recientemente acaba de presentar NovoTouch, una nueva interfaz tecnológica, intentando reposicionarse como una marca de alta gama frente a la competencia importada.

De todos modos, en el mercado advierten que la sostenibilidad de Rheem S.A. en este 2026 depende estrictamente de que la estabilidad macroeconómica le permita alcanzar un flujo de caja en dólares suficiente para cubrir sus regalías sin comprometer el capital de trabajo.

Historia centenaria

En el caso de G&Z, inició sus actividades en el 1924 en el mercado azucarero, expandiéndose luego a la comercialización de productos alimenticios y posteriormente a la actividad agrícola ganadera.

Luego, se convirtió en un holding empresario con participación accionaria en diversas empresas que desarrollaban actividades industriales, financieras y de servicios.

Desde hace años, la compañía no lleva adelante operaciones propias sino que participa en el patrimonio de Finpak S.A. (con una tenencia del 98,05 %) y Rheem S.A. (con el 70%).

En la primera de las sociedades, el grupo también informó este miércoles 11 de febrero haber celebrado un boleto de permuta mediante el cual se comprometió a transferir la planta Industrial ubicada en Ruta nacional 38 Km. 1305, Área Industrial El Pantanillo, en Catamarca.

El establecimiento posee una superficie de 18.697,78 m² y será cambiado por un lote de 28.403,63 m², ubicado en el Departamento Capital de la provincia de Córdoba, sobre Camino a Los Molinos, Km.9, dentro de los 60 días hábiles desde la firma de dicho contrato.

Pero antes de esta operación, Rheem también celebró un contrato de mutuo con Finpak que consistía en la entrega, en carácter de préstamo (mutuo), de Cedears, (Certificados de Depósitos Argentinos Representativos de Acciones Extranjeras), con cancelación al 30 de junio de 2023.

Sin embargo, el 30 de junio de 2023 celebró la adenda del contrato de mutuo para extender la cancelación al 30 de junio del 2024.

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