Grupo suizo vinculado a Manzano avanza en la compra de la red de estaciones de servicio Shell en el país
A mediados de marzo próximo Mercuria Energy Group desembarcaría en la Argentina a través de la compra de la red de estaciones de servicio que operan bajo la marca Shell. El gigante suizo acaba de admitir que está avanzando en negociaciones para adquirir esos activos que actualmente pertenecientes a la compañía brasileña Raízen, que atraviesa dificultades financieras.
Esta compañía, con sede en la ciudad de San Pablo, se creó mediante una alianza entre el grupo anglosajón Shell y una firma brasileña que opera bajo la marca societaria de Cosan. Este gigante energético del país vecino se encuentra atravesando uno de los procesos de reestructuración financiera más agresivos de su historia reciente.
El objetivo central es reducir una deuda neta que superó los 50.000 millones de reales (u$s10.000 millones) y recuperar la confianza de un mercado que ha castigado la acción y los bonos de la compañía en los últimos meses.
Con el cierre de la operación con Mercuria obtendría algo más de u$s1.000 millones, en una transacción que incluye también una refinería ubicada en la localidad bonaerense de Ensenada, además de los 400 locales de despacho de combustible gestionados bajo el paraguas de una de las mayores petroleras del mundo.
Fecha clave
Aunque el contrato todavía no se firmó, iProfesional pudo saber que Mercuria lleva la delantera frente a otras interesadas como Vitol Group y que, de no haber impedimentos de última hora, el traspaso se concretaría antes de finalizar marzo próximo.
Pero Mercuria Group no desembarca en soledad en la Argentina, sino que lo hace de la mano del empresario local José Luis Manzano y de su socio Daniel Vila.
La oferta de Mercuria fue realizada en alianza con los accionistas principales del Grupo América, pero a través de su grupo Integra Capital, con el que buscan tomar el control total de la infraestructura que hoy opera bajo la marca Shell en el país. El trader suizo ya tiene presencia en el upstream (producción) a través de Phoenix Global Resources en Vaca Muerta
Ambos son socios en esa petrolera enfocada en la explotación de hidrocarburos no convencionales en la mayor zona de hidrocarburos de la Argentina y una de las más importantes del mundo.
Mercuria es el accionista mayoritario (con más del 90% de participación), mientras que Manzano y su socio Daniel Vila participan a través de su empresa Andes Energía (con alrededor del 6% del capital). La empresa opera bloques clave como Mata Mora Norte (Neuquén) y tiene planes de inversión que superan los u$s2.000 millones para los próximos años.
Socios en Metrogas
Además, ambos actores comparten intereses en la mayor distribuidora de gas del país, es decir, en Metrogas, donde Manzano, a través de Integra Holding, posee un porcentaje de las acciones (cerca del 9%). Mercuria también tiene presencia en el capital de la distribuidora, lo que refuerza su alineación de intereses en la cadena de valor del gas natural.
Según los analistas del sector, la relación se beneficia de una división de roles clara en donde Mercuria aporta el respaldo financiero global y la experiencia como uno de los mayores traders físicos de energía del mundo. En tanto, Manzano le suma el know-how local, la gestión operativa en territorio argentino y la capacidad de originar negocios en sectores regulados.
A mediano plazo, el objetivo también apunta a extraer crudo en ez zona, transportarlo hacia Buenos Aires, refinarlo en Dock Sud y venderlo a través de las estaciones Shell.
Este modelo les permitiría capturar márgenes de ganancia en cada etapa, reduciendo la dependencia de terceros y optimizando costos logísticos.
Combinación para crecer
La transacción incluye un paquete de infraestructura crítica que hoy posiciona a Shell como el segundo jugador más importante del mercado argentino (detrás de YPF). Con la sociedad con Integra Capital, Mercuria puede combinar el músculo financiero y el expertise en trading global de los suizos con el conocimiento regulatorio y territorial de los empresarios locales.
Existen dos factores fundamentales que aceleraron este plan en 2025 y principios de 2026.
El primero se vincua a la política del gobierno actual de eliminar controles de precios y alcanzar la "paridad de importación" (import parity), que ha vuelto el negocio de la refinación mucho más atractivo para los inversores extranjeros.
El segundo se basa en la necesidad de Raízen de obtener fondos frescos que le permitan hacer frente a una complicada situación financiera que atraviesa y que se ubica en una deuda neta superior a los u$s10.000 millones.
Qué falta para cerrar el deal
Aunque las negociaciones están muy avanzadas y Mercuria es el candidato más firme, el cierre definitivo aún depende de la firma del contrato final; la aprobación de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) y la continuidad del contrato de licencia de marca, ya que se espera que las estaciones sigan operando bajo el nombre Shell a pesar del cambio de dueño.
Un dato relevante es la inversión por u$s715 millones hecha por Raízen para modernizar la refinería de Dock Sud para adaptarla al crudo liviano de Vaca Muerta, lo que entrega a Mercuria una planta tecnológicamente lista para procesar el petróleo que ellos mismos producen.
En el sector se asegura que el ingreso de Mercuria Energy Group junto a Manzano y Vila en el mercado minorista de combustibles es un movimiento de "ajedrez" corporativo que tendrá consecuencias directas tanto para los consumidores como para la estructura laboral de la red Shell.
En el caso de los precios de las naftas que vende esta cadena, no se deberían disparar los precios por sí solo, pero sí cambiará la estrategia de competencia. Pero, al ser productores de crudo en Vaca Muerta (vía Phoenix), Mercuria tendrá costos de materia prima "propios". Esto les da un margen de maniobra que Raízen (que a veces debía importar o comprar crudo localmente) no tenía.
Ganar market share
Además, Mercuria es un trader global y posee una mentalidad de mercado internacional, por lo que es posible que bajo la actual política de desregulación en Argentina, los precios en el surtidor de Shell seguirán muy de cerca el precio del barril Brent y el tipo de cambio, buscando la "paridad de importación".
Para ganar mercado (actualmente tienen el 19%), Mercuria podría utilizar su capacidad financiera para lanzar promociones más agresivas a través de la app de Shell o alianzas comerciales, intentando captar clientes de YPF o Axion mediante estrategias de fidelización.
La presencia de Integra Capital (Manzano/Vila) en el consorcio es una señal de que buscan una transición "aterrizada" ya que los socios locales suelen encargarse de la gestión de las relaciones laborales y el vínculo con los sindicatos (como el de Petroleros y el de Empleados de Estaciones de Servicio).
Un punto a observar es que Mercuria suele aplicar estándares de eficiencia suizos. Esto podría traducirse en una mayor inversión en tecnología en las estaciones, lo cual a largo plazo podría modificar los perfiles laborales requeridos (más orientados a servicios y tiendas de conveniencia que al despacho tradicional).