El Gobierno crea un fondo para financiar series y películas en el país
A finales de enero pasado, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), bajo la actual intervención de Juan Martín Ozores, oficializó un cambio estructural de alto impacto en el sistema de fomento de medios en Argentina. A través de la Resolución 11/2026, el organismo derogó el histórico Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (FOMECA) y creó en su lugar el Fondo para la Promoción de Proyectos Audiovisuales (FOPROA).
El anterior fondo, creado originalmente por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Ley 26.522), destinaba el 10% de los gravámenes recaudados a medios comunitarios, de frontera y de pueblos originarios. El nuevo fondo mantiene el porcentaje de financiamiento, pero redefine totalmente su destinatario y propósito. Es decir, el presupuesto del FOPROA no tiene una cifra fija cerrada, ya que su financiamiento es variable y depende directamente de la recaudación de impuestos al sector.
Sin embargo, para entender la magnitud económica del fondo en 2026, hay que considerar tres factores clave como es el origen del dinero que proviene de ese 10% de gravámenes y tasas que pagan los servicios de comunicación audiovisual (radios, canales de TV y servicios de cable) según la Ley 26.522.
Esto significa que, si la recaudación impositiva del sector crece, el presupuesto del fondo también lo hace.
Base millonaria
Para poner en perspectiva el volumen de dinero que maneja el ente, en febrero de 2026 se aprobaron otras partidas relacionadas con conectividad que sirven como termómetro presupuestario. Por ejemplo, se asignaron $40.000 millones para el programa de apoyo a proveedores de servicios TIC; se actualizaron proyectos de infraestructura en barrios populares por montos que superan los $888 millones.
Aunque el ENACOM no ha publicado el "techo" del FOPROA para este año, se estima que el fondo operará con una base de al menos $15.000 millones iniciales (provenientes de la deuda acumulada) más el flujo mensual de la recaudación de gravámenes.
Ocurre que el nuevo fondo abre el destino del dinero a aportarse a medios comerciales ya que, mientras que el FOMECA era exclusivo para entidades sin fines de lucro, el FOPROA permite que empresas comerciales (licenciatarias o no) compitan por los fondos. Otro cambio se vincula con la eliminación del registro previo, teniendo en cuenta que se derogó la Resolución 1436/20, eliminando el "Registro FOMECA" obligatorio, lo que el Gobierno califica como una reducción de la "burocracia".
Además, el nuevo reglamento prioriza la "factibilidad", la "capacidad de promover la industria" y el potencial de "inserción competitiva en el mercado global".
Objetivos del fondo
Desde la intervención del organismo, se sostiene que el esquema anterior era ineficiente y que la industria necesita adaptarse a la evolución tecnológica. Se asegura que los objetivos del FOPROA son los de atraer inversiones, buscando que el fondo sirva de palanca para inversiones privadas en el sector. También se persigue fomentar la digitalización y el uso de nuevas tecnologías para mejorar la calidad técnica de los contenidos.
Del mismo modo, se intenta incentivar producciones que puedan competir en mercados internacionales, alejándose del foco puramente local o comunitario. La medida ha generado una fuerte reacción de redes de medios como FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias) y CONTA (televisoras alternativas), desde donde se argumenta que la Ley 26.522 estipula específicamente que esos fondos deben ser para sectores históricamente postergados, no para empresas comerciales.
También se denuncia que el Estado mantiene una deuda de más de $15.000 millones por proyectos ganados en 2023 y 2024 que nunca fueron pagados.
Además, al poner a competir a una radio comunitaria con una gran empresa de medios bajo "igualdad de condiciones", los críticos sostienen que se condena a la desaparición a los medios pequeños.
Metas para el 2026
Hasta el momento, no se ha publicado el cronograma detallado de las convocatorias específicas para este año, pero el nuevo reglamento del FOPROA define las áreas en las que se centrarán las futuras líneas de subsidio. En este marco, las líneas de este año estarán diseñadas bajo pilares técnicos y comerciales como el de financiar proyectos audiovisuales con potencial de comercialización internacional y alta calidad técnica.
También, subsidios destinados a la adquisición de equipamiento de última generación, digitalización de estudios y mejora de la infraestructura de transmisión. A esto se le suman líneas abiertas para productoras y licenciatarios comerciales que presenten proyectos de impacto industrial, así como para programas para la actualización de recursos humanos en nuevas tecnologías aplicadas a la industria audiovisual.
Para este año, el ENACOM evaluará las propuestas basándose en la factibilidad económica y técnica del proyecto; capacidad de generar empleo y dinamizar el sector y potencial de inserción en el mercado global.
Es importante notar que, mientras se lanzan estas nuevas líneas, el sector se encuentra en alerta debido a una deuda acumulada de gestiones anteriores que asciende a aproximadamente $15.000 millones en subsidios ya otorgados pero no liquidados.