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ALERTA

Histórica fábrica de alfajores de Córdoba anunció su cierre definitivo tras 30 años

El 28 de este mes será el último día de actividad para La Paila. Los "constantes cambios" y la "difícil realidad económica", entre las claves
19/02/2026 - 20:08hs
La Paila cierra después de 30 años

El cierre de La Paila vuelve a poner en foco el delicado escenario que atraviesan las pequeñas y medianas empresas industriales en distintas regiones del país. La histórica firma cordobesa, que durante más de tres décadas formó parte de la oferta tradicional de alfajores y dulces regionales, comunicó que bajará la persiana el 28 de febrero, en medio de un contexto que definió como de "difícil e inestable realidad económica".

A través de un mensaje difundido en redes sociales, los propietarios señalaron que los "constantes cambios" en el entorno económico tornan cada vez más complejo planificar la producción, proyectar inversiones y sostener la actividad. En esa línea, enfatizaron que la decisión no obedece a conflictos internos ni a problemas de gestión, sino a la imposibilidad de operar bajo reglas previsibles.

La Paila: histórica fábrica de alfajores de Córdoba frena su actividad

Fundada en 1992 como un emprendimiento familiar, la empresa logró consolidarse en el mercado cordobés con una propuesta basada en alfajores artesanales, colaciones y dulces. Con el paso del tiempo amplió su presencia en centros comerciales y llegó a emplear a unas 15 personas en sus momentos de mayor actividad, convirtiéndose en una referencia local dentro del rubro.

"La difícil e inestable realidad económica que vivimos en Argentina, especialmente para quienes emprenden y producen, hace cada vez más difícil sostener un proyecto en el tiempo", remarcaron desde la compañía. Y en el tramo final del mensaje agregaron: "Nos despedimos con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta, pero también con la tranquilidad y el orgullo de haberlo dado todo. Ojalá que algún día existan condiciones más previsibles y favorables para quienes trabajan y apuestan por este país".

Vale aclarar que los dueños dejaron abierta la posibilidad de vender la marca para que otro inversor continúe con el nombre y el posicionamiento construidos durante más de 30 años, una alternativa que permitiría preservar el capital simbólico alcanzado en el mercado regional.

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El comunicado de La Paila.

El caso se inscribe en un escenario más amplio de tensión para distintas pymes industriales. En el sector textil, Hilado SA, perteneciente al grupo TN & Platex, solicitó la apertura de su concurso preventivo con el argumento de ordenar pasivos y garantizar la continuidad operativa. Entre los factores señalados por la compañía figuran la caída del consumo interno, el avance de importaciones, la desregulación de ventas a través de plataformas del exterior y el elevado costo financiero durante 2025.

En paralelo, el holding había dispuesto en enero el cierre por tiempo indefinido de su planta en Los Gutiérrez, Tucumán, con la suspensión de 190 trabajadores. Parte del personal fue reubicado y otra quedó afectada a tareas administrativas, mientras la empresa busca reordenar su estructura en medio de la contracción del sector.

La presión importadora también se refleja en las cifras de comercio exterior: en 2025, las compras externas de indumentaria, textiles y calzado superaron los u$s 1500 millones, con subas interanuales en distintos segmentos. Las cámaras empresarias advierten que la competencia de productos que ingresan a menor precio y el avance de plataformas internacionales sin estructura local impactan en la producción nacional.

En electrodomésticos, el panorama no fue ajeno a los ajustes. A comienzos de febrero, Neba desvinculó a 34 trabajadores en su planta del Parque Industrial El Pantanillo, en Catamarca, tras una caída de ventas y un aumento de costos, en un contexto de mayor presión importadora. La firma producía heladeras, freezers y hornos y ya había reducido su plantel a poco más de 50 empleados.

El año pasado, Whirlpool discontinuó la fabricación de lavarropas en su planta de Pilar y reorientó su operación hacia un esquema con mayor peso de productos importados, una decisión que implicó la salida de unos 220 trabajadores. En ese mismo mercado, otras compañías también debieron ajustar su producción local ante una mayor oferta externa y precios que, medidos en términos reales, mostraron una tendencia a la baja.

Fate no es la única: lista de empresas que cerraron o se achicaron por importaciones

El cierre de Fate, considerada la principal fabricante de neumáticos a nivel local, con la consiguiente pérdida de más de 900 empleos, acentúo la discusión respecto del impacto a nivel productivo y laboral que viene generando la decisión oficial de abrir de forma irrestricta las importaciones. El cambio en cuestión, señalan diversas mediciones, disparó a nivel promedio cuanto menos un 35% el ingreso de insumos o productos terminados efectuado por actores industriales. En paralelo, sendos monitoreos señalan que las importaciones crecieron seis veces más que el PBI durante el período 2025. Es en ese contexto que se multiplican los cierres o el achique de compañías de peso de sectores como el textil, el electrónico, las autopartistas y la metalmecánica, por mencionar algunos nichos, con lo que eso implica en términos de cesación de empleos y reducción del producto nacional.

A la par de lo que ocurre en Fate, una muestra cercana en el tiempo de lo que viene ocurriendo con las empresas que son impactadas por el ingreso de productos desde el exterior o, en todo caso, han optado por redefinir sus esquemas de negocios hacia la comercialización de mercadería fabricada en el exterior, corresponde a Dass, la única fabricante de calzado para Adidas y Nike en la Argentina.

De origen brasileño, la firma viene de recortar 45 puestos de trabajo en su planta de Eldorado, en la provincia de Misiones, y en 2025 bajó la persiana de sus instalaciones productivas en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires.

En territorio misionero, la pregunta que prevalece es por cuánto tiempo más permanecerá abierta la planta de la compañía en cuestión. En los años recientes, Dass —un auténtico gigante en Brasil, con más de 36.000 empleados— redujo la dotación de personal en Eldorado de 1.500 a los actuales 220 operarios.

Textiles y calzados, en el tope de los nichos complicados

Sobre todo durante 2025, la firma pasó de mantener en operación unas 60 líneas de producción de manera simultánea a un presente de apenas 15 en estado de funcionamiento. En torno al personal de la compañía señalan que la fabricación en Misiones fue mutando rápidamente a una actividad de "ensamblado" de calzado para, luego, sufrir el efecto de los importados.

En ese sentido, fuentes misioneras señalan que marcas como Adidas y Nike vienen optando por ingresar a la Argentina calzado terminado proveniente de China y Asia en general, lo cual les permite bajar de manera contundente los costos de producción.

De acuerdo a Gustavo Melgarejo, delegado gremial de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), tan sólo en los primeros meses de 2025 una marca clave como Adidas importó alrededor de 12 millones de pares de zapatillas terminados mientras que, en contrapartida, las instalaciones de Eldorado elaboraron cerca de 700.000.

Otro caso de impacto es el de Eseka, la compañía produce las marcas Cocot y Dufour. La firma atraviesa una instancia de conflicto por el despido de 140 personas efectuado en los últimos dos meses. Al mismo tiempo, la empresa viene cubriendo salarios, aguinaldo y vacaciones bajo un régimen de cuotas.

Tal como expuso iProfesional en una nota reciente, la empresa estaría dirigiendo su negocio a la importación de prendas ya confeccionadas desde China en detrimento de su producción a nivel local. A eso respondería, también, la decisión de Eseka de mantener abierto un esquema de retiros voluntarios.

A estos nombres debe añadirse el caso de Textilana, dueña de la marca Mauro Sergio y proveedora de Kosiuko, y su controlada Hilamar, que a fines de 2025 informó que aplicaría un cronograma de suspensiones de personal que se extenderá hasta bien entrado este año.

En un primer momento, la firma anticipó que frenaría el desempeño de 170 empleados, pero luego ese número se amplió hasta los 250 operarios. En torno a la compañía señalan que Textilana y Hilamar recortaron 150 puestos de trabajo entre despidos y retiros, sólo en los últimos años.

Durante la primera mitad de 2025, Textilana, un ícono de los hilados de Mar del Plata, desaceleró su labor casi un 20% y aplicó una primera ola de 50 cesantías.

En torno a Textilana reconocen que, además de las importaciones provenientes de China, la comercialización también bajó por "la caída en el poder adquisitivo de la población, el cual impacta especialmente en el rubro textil".

En línea con los argumentos de que el producto asiático viene desplazando al nacional, desde Fundación ProTejer recientemente se indicó que ese movimiento viene consolidándose de manera acelerada en la Argentina.

"La desregulación del régimen courier, la flexibilización aduanera y la falta de controles sobre plataformas digitales abrieron una puerta que China aprovechó como ningún otro país. Hoy, el gigante asiático no solo domina más del 70% del mercado textil importado, sino que también está desplazando la producción nacional y el trabajo argentino", indicó la organización.

Siempre en el sector textil resta decir que en meses recientes TN & Platex discontinuó líneas de producción en Corrientes y La Rioja, dando de baja 88 empleos. De igual modo, Luxo y Vulcalar cerraron sus fábricas y dejaron un saldo de 168 personas despedidas.

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Detalle de las compañías que aplicaron despidos o suspensiones en meses recientes.

A raíz del arribo masivo de productos elaborados fuera del país, la industria argentina atraviesa una crisis que sólo en los últimos tres meses originó la pérdida de casi 4.400 empleos, según consultoras como Sistémica. La firma en cuestión documentó 21 situaciones de cierre, reestructuración y despidos masivos tan solo en el último trimestre de 2025.

Si bien cada firma presentó razones internas para ajustar operaciones, pero dos denominadores comunes se repiten al momento de abordar el mal momento comercial que se transita: la caída del consumo interno y la pérdida de competitividad frente a las importaciones.

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