Edenor mejoró su resultado operativo y elevó su margen en 2025, pese al impacto del impuesto a las Ganancias
A pesar del nuevo contexto tarifario establecido a partir de las medidas que viene tomando el gobierno del presidente Javier Milei, la rentabilidad de las principales distribuidoras de electricidad del país sigue mostrando signos de debilidad financiera.
Un ejemplo es el de Edenor, que el año pasado cerró su balance con una ganancia de $ 239.236 millones contra los 357.981 que había ganado en el 2024, mostrando un derrumbe de su rentabilidad del 33% entre un período y otro.
De todos modos, el perfil de la compañía controlada por la sociedad Edelcos se define por una consolidación financiera y un ambicioso plan de inversión destinado a revertir años de desinversión en la red de media y baja tensión.
La compañía es propiedad del consorcio integrado por los empresarios Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, grupo que tomó el control total tras la salida de Pampa Energía y que ha mantenido una estrategia de fuerte presencia institucional y negociación regulatoria.
En la actualidad, Edenor es considerada como la distribuidora de electricidad más grande de Argentina y una de las más grandes de América Latina en términos de cantidad de clientes y electricidad vendida (tanto en GWh como en pesos).
Suministra energía al 20% del consumo total de Argentina, cubriendo el norte de la Ciudad de Buenos Aires y el noroeste del Gran Buenos Aires, con una base de más de 3,3 millones de clientes. Se trata de una superficie de 4.637 kilómetros cuadrados y una población de aproximadamente nueve millones de habitantes, en su mayoría de ingresos relativamente altos.
Mejorar el perfil
El final del 2025 y el inicio de 2026 marcaron un punto de inflexión en la salud financiera de la empresa. Por caso, en febrero pasado, logró colocar Obligaciones Negociables (ON) por casi u$s100 millones con vencimiento en 2030, mejorando significativamente su perfil de vencimientos. Además y gracias a la actualización tarifaria mensual (VAD), Edenor logró regularizar sus compromisos corrientes con CAMMESA (el mercado mayorista), operando actualmente sin deudas comerciales irregulares.
Y tras años de balances deficitarios, el EBITDA de 2025 mostró crecimientos reales, lo que le devolvió atractivo en el mercado de capitales local e internacional.
Por otra parte, la gestión de la calidad técnica es el campo de batalla principal frente al Ente Nacimiento Regulador de la Electricidad (ENRE), con informes que destacan que su red presenta hasta tres veces menos cortes que su contraparte, Edesur.
En el mismo sentido, el indicador SAIDI (duración de cortes) y SAIFI (frecuencia) mostraron mejoras moderadas, aunque persisten sanciones por incumplimientos en zonas específicas como Escobar, San Fernando y Tigre.
Plan de inversiones
Para los próximos cuatro años, la empresa proyecta inversiones por u$s1.275 millones que llegarán a finales de esta década y que estarán enfocadas en la ampliación de subestaciones y la digitalización de la red.
Para los analistas del sector, Edenor ha pasado de ser una empresa en "modo supervivencia" a una plataforma de inversión regulada con flujos previsibles. El riesgo principal sigue siendo la exposición al tipo de cambio (deuda en dólares vs. ingresos en pesos) y la presión política sobre las tarifas en años electorales.
De hecho, el balance finalizado el 31 de diciembre del 2025 hace mención al "impacto de los ajustes tarifarios implementados", para explicar que "el resultado del ejercicio refleja una mejora operativa y financiera, lo cual le permitió continuar realizando las inversiones necesarias para mantener y mejorar la calidad del servicio prestado, con tecnología e innovación, promoviendo el uso responsable y eficiente de la energía".
De acuerdo al reporte, se refleja una mejora en los ingresos y en el margen de distribución con incrementos del 11% y 9%, respectivamente con un EBITDA positivo en $571.975 millones, producto de los mayores ingresos registrados por la recomposición tarifaria.
De no considerar los resultados provenientes del Acuerdo de Regularización de Obligaciones con CAMMESA del 21 de mayo de 2025, el EBITDA resultaría en una ganancia de $ 353.861 millones. En el caso del margen de distribución, se vio fortalecido por la aplicación de mecanismos de actualización mensual (VAD), lo que permitió a la empresa cubrir el aumento de los costos de explotación y mantener los planes de inversión.
Gestión de costos
Es decir, la empresa observó un incremento real en la facturación, reflejando no solo los ajustes de precios sino también una demanda de energía eléctrica que se mantuvo resiliente en el área de concesión. Con relación a las inversiones, solamente el año pasado alcanzaron los $394.892 millones, y las ventas de energía, aumentaron en un 1% para llegar a los 22.951 GWh en comparación con los 22.726 GWh vendidos en el mismo período del año anterior, en tanto que la cantidad de clientes se incrementó en un 1,4%.
Para los analistas, estos números muestran una tendencia hacia la estabilización financiera de la empresa, impulsada por la recomposición tarifaria y una gestión rigurosa de los costos operativos, a pesar de los desafíos macroeconómicos persistentes en Argentina. La gestión de los pasivos financieros fue un pilar estratégico durante el 2025, teniendo en cuenta que en agosto de ese año realizó una exitosa emisión de ON (Clases 8 y 9) por un valor total de aproximadamente u$s80 millones y $20.000 millones respectivamente, con el fin de refinanciar vencimientos y financiar capital de trabajo.
La empresa mantuvo una posición de caja sólida y al cierre del ciclo anterior (diciembre 2024), la liquidez representaba el 344% de su deuda de corto plazo, política que se buscó preservar durante todo 2025 para afrontar la volatilidad del tipo de cambio. A pesar de la coyuntura, Edenor continuó con su plan de infraestructura con el foco que se mantuvo en la modernización de subestaciones y la digitalización de la red para reducir los tiempos de interrupción (SAIDI y SAIFI).
Se profundizaron además los programas de instalación de medidores inteligentes y la lucha contra el fraude eléctrico (pérdidas no técnicas), factores que impactan directamente en el flujo de caja operativo.
Apostar al mercado de capitales
Para este 2026, el principal desafío de la compañía radica en la sostenibilidad de los ingresos en un contexto de potencial desaceleración del consumo y la necesidad de mantener el ritmo de inversión para cumplir con las metas de calidad del servicio impuestas por el regulador.
En este sentido y para contar con mayor liquidez orientada a sostener sus planes para los próximos años, el directorio de Edenor resolvió aprobar la ampliación del monto Programa de Emisión de ON de u$s750 millones a u$s1.250 millones.
El dinero que obtenga del mercado de capitales le servirá para apuntalar una hoja de ruta que combina la estabilización de sus finanzas con una agresiva incursión en nuevos sectores estratégicos.
En ese sentido, una de las medidas que el directorio de Edenor adoptó para encarar el proceso de mejora de sus ingresos se vincula con el lanzamiento oficial de una subsidiaria que operará bajo la marca de Edenor Tech S.A.U.
La sociedad fue constituida el 23 de julio del año pasado bajo la forma de una sociedad anónima unipersonal, con un capital social de $100 millones, representado por la misma cantidad de acciones.
Diversificar negocios
Se dedicará a ciertas actividades relacionadas con la inteligencia artificial y la generación de energía y cuya creación fue producto de la reforma del estatuto de Edenor realizada el 25 de abril del año pasado, cuando sus accionistas aprobaron una modificación de su objeto social para incorporar actividades adicionales.
Otra de las noticias más disruptivas es su ingreso al negocio del litio y el cobre en el norte argentino (Salta, Jujuy y Catamarca).
El objetivo es asegurar materiales críticos para la transición energética y diversificar sus fuentes de ingresos.
También mantendrá su foco en las redes inteligentes (Smart Grid), con la instalación de medidores de este estilo y la digitalización de la red para permitir que los usuarios no solo consuman, sino que también generen y vendan energía (prosumidores).
La electrificación de la movilidad también forma parte de la estrategia de Edenor, mediante la expansión de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, tanto públicos como privados.