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Cómo la yerba pasó de ser un producto tradicional a negocio que marca tendencia y bate récords de exportaciones

Exortaciones récord, bebidas funcionales en EE.UU., marcas nacidas en redes y lanzamientos disruptivos. ¿El desafío:? Convertir el ritual en marca mundial
Por Soledad Caprini
NEGOCIOS - 10 de Marzo, 2026

La industria de la yerba mate argentina está atravesando una transformación que pocos imaginaban hace una década. Lo que durante mucho tiempo fue un producto asociado casi exclusivamente al consumo regional, empieza a consolidarse como una categoría global dentro del negocio de bebidas funcionales y energéticas naturales.

Los números explican parte del fenómeno. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en 2025 las exportaciones argentinas alcanzaron en 2025 57.980.912 kilos, el mayor volumen anual registrado hasta ahora y un salto cercano al 32% interanual. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la expansión en mercados como Siria, Chile, Estados Unidos y España.

En paralelo, el consumo interno se mantuvo robusto: los despachos al mercado local superaron los 324 millones de kilos, con una mejora cercana al 7,3% frente al año anterior.

El avance de la yerba mate también se explica por un fenómeno global más amplio. Según estimaciones del sector, el mercado mundial de bebidas a base de yerba mate superó los u$s2.500 millones en 2024 y podría crecer a una tasa anual de más del 6% hasta 2030, impulsado por consumidores jóvenes que buscan alternativas naturales al café o a las bebidas energéticas tradicionales.

Bebidas funcionales y startups: el mate entra al mundo wellness

Uno de los motores del crecimiento es la irrupción de bebidas listas para tomar basadas en yerba mate. En Estados Unidos, por ejemplo, la marca Mateína, desarrollada con la participación del neurocientífico Andrew Huberman, logró ingresar al catálogo de la cadena de alimentos saludables Whole Foods, un hito clave para posicionar al producto en el segmento premium.

La bebida se comercializa en formato lata, sin azúcar y con unos 80 mg de cafeína por unidad, un nivel similar al de una taza de café filtrado. Además, incorpora antioxidantes, teobromina y polifenoles, compuestos que se promocionan como beneficiosos para la concentración y la energía sostenida.

La empresa asegura tener más de 50.000 consumidores registrados en su comunidad digital y apunta al segmento de consumidores interesados en bienestar, productividad y alimentación saludable.

El mensaje es claro: posicionar al mate como una bebida con energía natural "sin crash", capaz de competir en el mercado global con el matcha, el cold brew o las bebidas energéticas orgánicas.

La expansión del mate también empieza a atraer proyectos empresariales con perfiles inesperados. Uno de los casos que generó mayor repercusión es SOLLOS Yerba Mate Inc., una startup estadounidense que desarrolla bebidas energéticas basadas en yerba mate.

La compañía fue incorporada en Delaware en diciembre de 2025 y registrada en Florida en enero de 2026, y cuenta con u$s1 millón de capital inicial levantado a través de una colocación privada, según documentos presentados ante reguladores estadounidenses.

Entre los directores figura Barron Trump, hijo del presidente estadounidense Donald Trump, junto con otros socios vinculados al ecosistema emprendedor de Florida. La startup se presenta como una marca de bebidas funcionales y de estilo de vida, con ingredientes "limpios" y orientada a consumidores jóvenes.

El proyecto planea lanzar su primer producto al mercado en la primavera de 2026, apostando a capitalizar el creciente interés de los consumidores norteamericanos por la yerba mate como alternativa natural al café.

Influencers, redes y nuevos consumidores

A la par de estas iniciativas internacionales, el negocio del mate también vive una renovación en el frente del marketing. En los últimos años comenzaron a aparecer marcas nativas digitales, impulsadas por influencers y creadores de contenido que construyen comunidad en redes sociales antes de llegar a las góndolas.

Un ejemplo es Cósmico, la marca creada por la pareja de influencers Samantha Trottier y Hernán Regiardo, que pasó del e-commerce y las redes a ganar presencia en supermercados y plataformas online.

Este tipo de proyectos adopta una lógica distinta a la tradicional del sector: fuerte identidad visual, storytelling cultural, diseño de producto y construcción de comunidad digital.

La expansión del mate también empieza a cruzarse con otro fenómeno del consumo actual: las marcas personales impulsadas por celebridades e influencers.

Un caso reciente es el de la modelo y conductora Zaira Nara, que en 2025 lanzó su propia marca de yerba mate llamada "Alba Nueva", producida en Misiones junto a productores locales y con el asesoramiento de una sommelier especializada en blends.

El producto se presentó como una propuesta premium con identidad de marca, con paquetes de 500 gramos que rondaban los $3.400, un precio por encima de muchas marcas masivas del mercado.

El lanzamiento se apoyó fuertemente en redes sociales, donde Nara reúne más de 8 millones de seguidores, un canal directo para posicionar el producto entre consumidores jóvenes.

"El mate es un ritual que me acompaña todos los días… un día me pregunté por qué no hacerlo de la mejor manera posible y compartirlo con quienes me siguen", explicó la modelo al presentar la marca.

La estrategia refleja un cambio más amplio dentro del negocio: el mate ya no se vende solo como producto alimenticio, sino también como experiencia de marca vinculada a identidad, estilo de vida y comunidad digital.

Innovación en góndola: del chocolate con pistacho al mango picante

Mientras el mate gana visibilidad global, las empresas tradicionales también buscan renovar la categoría con propuestas cada vez más disruptivas.

Una de las más activas es Establecimientos Santa Ana, la compañía detrás de CBSé, pionera en el desarrollo de yerbas saborizadas.

La firma lanzó recientemente dos ediciones limitadas que apuntan a consumidores jóvenes: CBSé Chocolate Dubái y CBSé Mango Picante.

La primera combina yerba mate, chocolate y pistacho, inspirada en sabores asociados a Medio Oriente y tendencias virales en redes. La segunda mezcla mango tropical con un toque picante, una propuesta pensada para quienes buscan experiencias más intensas.

"Estos lanzamientos invitan a la gente a reunirse, a desafiarse y a probar lo nuevo, ampliando el territorio del mate hacia experiencias más sensoriales", explicó Carolina Valeria, gerente de Marketing y Comunicaciones de la compañía.

Las presentaciones se comercializan en packs de 250 gramos y forman parte de una estrategia que busca conectar el mate con nuevas formas de consumo, donde la experimentación y el diseño pesan tanto como la tradición.

El gran desafío: convertir el ritual en una marca global

A pesar del boom exportador, el principal desafío para la industria sigue siendo transformar el mate en una marca global consolidada.

Hoy la producción continúa concentrada en Misiones y Corrientes, donde se ubican los principales molinos y plantaciones del país. Pero el salto internacional exige algo más que volumen: requiere branding global, innovación en formatos y nuevas estrategias de distribución.

La tendencia, sin embargo, parece irreversible. Entre bebidas funcionales, startups tecnológicas, influencers y sabores cada vez más disruptivos, el mate comienza a recorrer el mismo camino que otras bebidas tradicionales que terminaron convertidas en fenómenos globales.

Si ese proceso se consolida, el producto más emblemático de la cultura argentina podría dejar de ser solo un ritual doméstico para transformarse en una de las próximas grandes categorías del negocio mundial de bebidas saludables.

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