DERRUMBE HISTÓRICO

Las acciones de Bioceres valen menos de la mitad de un dólar y la empresa lucha por no ser expulsada del Nasdaq

Con un valor de u$s0,40 y una pérdida superior al 90%, la firma insignia de la biotecnología local enfrenta el riesgo de ser dada de baja en Nueva York
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 20 de Marzo, 2026

La evolución de las acciones de Bioceres Crop Solutions (BIOX) en el Nasdaq durante los últimos dos años (2024-2026) describe una parábola descendente que ha transformado a la empresa argentina de una promesa tecnológica líder a un activo en situación de riesgo extremo.

Esto se debe a que la caída del precio de la acción por debajo de u$s1 activa un protocolo regulatorio estricto del Nasdaq que pone en riesgo su permanencia en el mercado principal de Wall Street.

Hace dos años, Bioceres Solutions Corp mantenía una cotización relativamente estable por encima de los u$s13.

Sin embargo, a medida que avanzó el año, la combinación de factores macroeconómicos en Argentina y resultados financieros que no cumplían las expectativas de Wall Street iniciaron una sangría en su valor que, en la actualidad se encuentra muy por debajo del dólar.

De hecho, la empresa acaba de recibir una notificación por parte de The Nasdaq Stock Market LLC, mediante la cual se le informó que el precio de cierre se ha ubicado por debajo del mínimo requerido de u$s1 por acción durante los últimos 30 días hábiles consecutivos.

Relación diluida

La entidad norteamericana opera y gestiona la segunda bolsa de valores más grande del mundo, donde Bioceres Solutions Corp cotiza bajo el símbolo de BIOX.

Precisamente, la compañía argentina se creó para cotizar en el mercado de Nueva York y siempre funcionó como el brazo financiero internacional de Bioceres S.A para captar inversiones globales.

En este sentido, la empresa rosarina fue creada por más de 300 productores agropecuarios y actualmente es la dueña de la propiedad intelectual de varios productos y de las subsidiarias operativas en el país, como la reconocida Rizobacter.

Hasta hace poco, también era la accionista mayoritaria de Bioceres Crop Solutions.

Sin embargo, en la actualidad, esa relación se ha diluido con el ingreso de grupos como Moolec Science y la influencia del empresario uruguayo Juan Sartori, que han desplazado el control de los fundadores originales de Bioceres S.A.

En este momento, la relación entre ambas empresas que comparten casi la misma razón social es de tensión legal y financiera.

Bioceres S.A. (la matriz original) ha sido declarada en quiebra técnica, lo cual significa que los dueños originales han perdido el control sobre los activos que solían manejar.

En tanto, Bioceres Crop Solutions intenta presentarse ante el Nasdaq como una entidad independiente para evitar que el derrumbe de la matriz en Rosario arrastre definitivamente la cotización en Nueva York.

Existe además una batalla por el control sobre varias patentes tecnológicas, como el trigo HB4, y de las plantas operativas de Rizobacter, que son el corazón del negocio.

Posible exclusión

A estas disputas se le acaba de sumar un grave problema que hace peligrar la continuidad de Bioceres Solutions Corp como miembro del panel de acciones del Nasdaq.

Si bien por ahora la empresa tiene asegurada su continuidad bajo el símbolo "BIOX", el Nasdaq le otorgó un período de 180 días calendario, que llega hasta el 14 de septiembre próximo, para recuperar el precio mínimo.

Para el organismo regulador norteamericano, esa condición se considerará subsanada si, dentro de ese período, el precio de cierre de la acción permanece en u$s1 o más durante al menos 10 días hábiles consecutivos.

En caso de no regularizar la situación, la compañía podría solicitar un segundo período de 180 días, sujeto a cumplir con los estándares aplicables del Nasdaq Global Select Market y a la presentación de un plan para resolver la deficiencia.

Si, luego de todo ese tiempo otorgado, Bioceres no cumple con el requisito, el Nasdaq disparará una cláusula para iniciar un proceso de exclusión de cotización de la compañía.

Así surge de una nota publicada en la página de la Comisión Nacional de Valores (CNV), donde la empresa asegura "estar comprometida con la recuperación del cumplimiento regulatorio".

Sus ejecutivos también agregaron que "continuará monitoreando el desempeño de sus acciones, evaluando alternativas conforme a la normativa vigente".

Las razones del colapso bursátil

Este crítico escenario en Nueva York no es casual sino que forma parte de la transformación radical que la empresa atravesó en el último año, marcada por una feroz disputa legal, el colapso de su valor bursátil y la quiebra de su sociedad fundacional en Argentina.

En la actualidad, los "dueños" de la compañía se dividen en tres grandes grupos, con un cambio de mando que ha desplazado al management histórico.

Tras una compleja reestructuración societaria completada a mediados de 2025, el control operativo y estratégico de la compañía ha pasado a manos de Moolec Science SA, una firma de "molecular farming" registrada en las Islas Caimán.

El empresario y senador uruguayo Juan Sartori, a través de Union Group, se ha consolidado como el accionista con mayor peso político y ejecutivo dentro del entramado societario de las empresas que operan bajo el paraguas de Bioceres.

Actualmente, Moolec actúa como la matriz que controla a Bioceres Group, desplazando la influencia que históricamente tenían los socios fundadores de Rosario.

A pesar del desplome del precio (que la sitúa como un penny stock), varios fondos de inversión mantienen tenencias significativas, aunque muchos han recortado posiciones recientemente:

  • Agriculture Investment Group (AIGC) posee aproximadamente el 10,8% de las acciones ordinarias tras una serie de ventas masivas durante este mes de marzo
  • Jasper Lake Ventures One LLC mantiene una participación cercana al 12%
  • Otros fondos figuran en los registros de la SEC, como Fourth Sail Capital LP, Mirae Asset Global ETFs y Solel Partners LP

Se trata de grupos que hoy "mueven" el precio en el Nasdaq, aunque su confianza se ha visto erosionada por las pérdidas trimestrales de u$s189 millones anunciadas por la empresa.

También los conflictos internos entre accionistas y ejecutivos de estas empresas viene erosionando el funcionamiento del "mundo Bioceres".

Una de esas batallas involucra a Federico Trucco, el histórico CEO y cara visible de Bioceres S.A, que ha quedado envuelto en una batalla judicial con el grupo de Sartori.

Si bien sigue vinculado a la tecnología HB4, su poder accionariado y ejecutivo ha sido drásticamente recortado en la nueva estructura de Moolec.

En este contexto, la evolución de la acción de Bioceres Solutions Corp ha replicado las constantes disputas en el seno del conglomerado durante los últimos años.

Por caso, en junio del 2024, rompió la barrera de los u$s10 tras reportar una caída en los ingresos por nutrición de cultivos.

Luego, en diciembre del mismo año, el papel cerró cerca de los u$s6,50, perdiendo el 50% de su valor en solo 12 meses.

Al inicio del 2025, con la aceleración de la crisis interna, la empresa sufrió el periodo donde la desconfianza del mercado se volvió estructural.

En el primer semestre, los problemas operativos en Argentina y la falta de una devaluación esperada que mejore los márgenes de exportación golpearon el balance.

En marzo de 2025, la acción ya cotizaba a u$s5,19, mientras que en el segundo semestre de ese año, se profundizó el desplome.

En octubre, BIOX perforó por primera vez los u$s1,50 y los inversores comenzaron a castigar la pesada carga de deuda y la lenta adopción masiva del trigo HB4 frente a los costos de estructura.

Al inicio del primer trimestre de este 2026, la compañía atraviesa por el período más oscuro, marcado por eventos financieros críticos.

En enero pasado, el anuncio de la ejecución hipotecaria de los activos de su subsidiaria Pro Farm (u$s179 millones de pérdida por deterioro) fue el golpe final.

Tras esa información, la acción cayó debajo del dólar, con una cotización actual que se ubica en torno a los u$s0,35 y u$s0,39 por papel.

Esto representa una caída acumulada superior al 91% en un año y del 97% desde sus máximos de principios de 2024.

El impacto en la bolsa local

El desplome en el Nasdaq tiene un impacto directo y doloroso para el inversor minorista en Argentina que opera a través de CEDEARs.

A diferencia de otras empresas nacionales que cotizan afuera (como YPF o Pampa), Bioceres era vista como la "joya biotecnológica" de crecimiento exponencial, lo que atrajo a muchos perfiles que hoy enfrentan pérdidas de capital severas.

Pero con la acción en Wall Street rindiendo -91% anual, el componente "negocio" se pulverizó.

En otros momentos, la suba del Contado con Liqui (CCL) compensaba las caídas externas.

Sin embargo, con un tipo de cambio financiero que ha mostrado cierta estabilidad o subas menores a la inflación en períodos recientes, el inversor quedó totalmente expuesto a la pérdida de valor real del activo.

Al cotizar por debajo de u$s1, Bioceres Solutions Corp entra en la categoría de Penny Stock y, según los analistas, le genera dos problemas graves para el tenedor local: amenaza de Delisting (si no logra revertir su desplome mediante un Reverse Split, podría ser expulsada al mercado OTC) y dificultad para salir (ante una caída tan vertical, las "puntas" de compra se retiran y el spread se amplía).

De hecho, muchos asesores financieros que recomendaban a Bioceres como una apuesta de crecimiento (Growth) basada en la patente del trigo HB4, ahora ya no valoran la promesa tecnológica, sino la solvencia financiera.

Es decir, el accionista local pasó de invertir en "el futuro del agro" a quedar atrapado en una empresa con problemas de deuda y ejecución de activos (caso Pro Farm).

Los expertos advierten que, quienes mantuvieron BIOX perdieron la oportunidad de capturar el rally de otros activos energéticos o bancarios locales que sí acompañaron la suba del mercado argentino en el último año.

Si Bioceres decide hacer un Reverse Split (por ejemplo, 10 acciones viejas por 1 nueva), la cantidad de CEDEARs en la cuenta comitente de un inversor argentino disminuirá proporcionalmente para que el precio "aparente" sea mayor y cumpla con las normas del Nasdaq, pero el valor total invertido seguirá siendo el mismo (bajo).

En este aspecto, un dato a tener en cuenta es que muchos fondos comunes de inversión y de pensión tienen prohibido por estatuto mantener acciones que valgan menos de un dólar (consideradas penny stocks).

Esto genera una presión de venta automática, hundiendo aún más el precio, además de que los analistas de los grandes bancos (como JP Morgan o Morgan Stanley) suelen dejar de cubrir empresas que caen en este rango, lo que reduce la visibilidad de la empresa ante nuevos inversores.

A pesar del escenario sombrío, la empresa apuesta a un plan de tres años centrado exclusivamente en la rentabilidad de su negocio principal, excluyendo los activos de Pro Farm.

La gran apuesta sigue siendo el trigo HB4, cuya aprobación y comercialización en mercados como Estados Unidos, Brasil y Australia representan el único catalizador que podría revertir esta tendencia en el largo plazo.

La obtención de patentes en Estados Unidos hasta 2042 y la expansión de hectáreas en Brasil son los únicos catalizadores positivos.

Si la adopción del trigo resistente a sequía se acelera este año, la empresa podría generar el flujo de caja necesario para sanear sus cuentas.

De todos modos, el futuro de Bioceres Crop Solutions se encuentra atravesando por una gran incertidumbre, con un desplome que redujo su capitalización de mercado a niveles mínimos y que deja a la compañía rosarina lejos de ser el "unicornio biotecnológico" del agro, para convertirse en una empresa que lucha por su permanencia en Wall Street.

Por eso, los analistas advierten que la empresa necesita demostrar en los reportes de mayo y septiembre próximos que puede operar sin depender de nuevos créditos externos, algo difícil con tasas globales altas y un mercado de insumos agrícolas que sigue deprimido.

Además, la "guerra" de accionistas, que amenaza con escribir nuevos capítulos, también contribuye a que las predicciones de los expertos sobre Bioceres sean cada vez más pesimistas.

Mientras el grupo de Sartori acusa al management anterior de un "vaciamiento" que llevó a la quiebra de la filial argentina, Federico Trucco y los socios históricos denuncian una maniobra de toma hostil aprovechando la crisis financiera.

Esta disputa es la que hoy mantiene la cotización bajo una presión extrema.

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