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Hito histórico: conocida marca acaba de presentar el primer café cultivado y producido en Argentina

Se trata del primer café cultivado, cosechado y procesado íntegramente en el territorio nacional. Su historia y cuáles son los planes de la empresa
Por A.R.
NEGOCIOS - 26 de Marzo, 2026

Café argentino con denominación de origen. Lo que parecía imposible hoy es realidad: Argentina presentó el primer café cultivado, cosechado y procesado íntegramente en territorio nacional.

Cabrales, la empresa líder del mercado con 84 años de trayectoria, y el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) de Tucumán materializaron un hito sin precedentes. El grano tucumano ya tiene certificación de Mumac Academy, la academia internacional de referencia en cultura cafetera.

El proyecto marca un punto de inflexión para la industria. Argentina deja de ser exclusivamente importador de café y se integra al selecto grupo de países productores de origen, con potencial para abastecer mercado local y exportar.

"En la actualidad, el café tiene como principal productor a Brasil, Colombia, Vietnam y Perú. Pero es la primera vez que se produce en Argentina", aseguró Martín Cabrales, presidente de la compañía, en diálogo con distintos medios.

El directivo destacó la dimensión histórica del logro. "Esto es muy importante para nosotros, porque significa mano de obra intensiva", agregó.

Un café con identidad propia que nació del terroir tucumano

Las condiciones agroclimáticas del noroeste argentino permitieron alcanzar un grano con características únicas. El clima subtropical de Tucumán y el terroir de la región potenciaron cualidades sensoriales distintivas.

El resultado es un café de cuerpo equilibrado y aroma persistente que superó con éxito la fase de pruebas oleaginosas.

"Así como existe el Malbec en Mendoza, la idea es tener un tipo de café de especialidad, gourmet, que individualice un gusto en especial y nos represente no solo en Argentina, sino en todo el mundo", explicó Cabrales.

La estrategia comercial apunta claro. "La franja alta del mercado" es el objetivo declarado de la firma.

Las tratativas comenzaron hace más de un año. En 2025, Cabrales rubricó un acuerdo de colaboración con el gobierno de Tucumán para avanzar con la producción de materia prima.

El convenio contempla la capacitación técnica de productores locales, el intercambio sistematizado de datos y un esfuerzo de investigación conjunta para garantizar que la producción argentina cumpla con estándares internacionales.

Cómo es el perfil de taza del primer café argentino

Cabrales presentó el primer café con sello de origen argentino

Los especialistas de Cabrales probaron el grano tucumano y quedaron sorprendidos. La complejidad sensorial superó expectativas iniciales.

"Estamos gratamente sorprendidos con la complejidad de los primeros cultivos producidos en Tucumán. Hemos logrado una bebida única, con una versatilidad muy marcada", precisó Martín Cabrales.

El café argentino ofrece dos perfiles de taza diferentes pero complementarios. Funciona tanto en método filtrado como en espresso, con características que varían según el punto de tostación.

En versión espresso se destacan notas a chocolate, cacao y frutos secos. El cuerpo es notable y el retrogusto agradable.

El método de filtro, con tueste menos intenso, revela otro universo. Aparecen notas dulces con acidez media y un dulzor bien marcado. El cuerpo se vuelve liviano, logrando una bebida muy bien balanceada.

"En ambos casos, con características muy singulares, una identidad muy marcada. Son poco tradicionales, lo cual se convierte en una bebida con un valor agregado diferente. Vemos mucho potencial", analizó el presidente de la compañía.

Dónde y cuándo estará disponible el café tucumano

Los planes de comercialización ya están en marcha. La empresa adelantó los canales de distribución previstos.

"La idea es tener el producto en un futuro próximo en nuestros locales y en bares de especialidad", anunció Cabrales.

La proyección productiva es ambiciosa. Las plantaciones de café se extenderán a lo largo de 9.000 hectáreas en el pedemonte tucumano.

"Vamos a trabajar con 40 productores en el oeste de la provincia, de norte a sur, donde hay entre siete y ocho localidades", detalló Juan Casañas, vicepresidente del IDEP.

El funcionario provincial resaltó el nuevo rumbo productivo. "Ha sido clave la política público-privada impulsada por el gobernador Osvaldo Jaldo para convertir a Tucumán en el principal productor de café de Argentina", afirmó.

Martín Cabrales resaltó que fue clave la política público-privada

Juan Carlos Olmedo, caficultor involucrado en el proyecto, anticipó expectativas altas. Se espera un gran volumen de producción de cara al futuro, con muchas expectativas para lograr "un buen sabor".

"El consumo de café en el mundo está creciendo y creemos que podemos tener un muy buen producto", sostuvo.

Por qué Argentina puede convertirse en productor de café ahora

El cambio climático modificó el mapa mundial de cultivos tropicales. Lo que antes era imposible hoy es viable en latitudes subtropicales.

"Hay un fenómeno mundial que consiste en el desplazamiento de los cultivos tropicales hacia el subtrópico", explicó Casañas.

El ingeniero reconoció la paradoja. "El calentamiento global tiene una parte negativa muy importante, pero también presenta ciertos aspectos positivos, como la posibilidad de que en un clima subtropical podamos desarrollar un cultivo tropical".

Tucumán reúne condiciones excepcionales. "Es un vergel, una tierra de alta productividad, con numerosos microclimas y gran variedad en la riqueza vegetal, ambiental y bacteriana", describió el vicepresidente del IDEP.

Los antecedentes técnicos respaldaron la apuesta. Casañas encontró plantas de café de 15 o 16 años de antigüedad que estaban produciendo en territorio tucumano.

Ese hallazgo demostró la potencialidad real de la provincia. "Lo que se observa hasta ahora nos permite ser optimistas", evaluó el funcionario.

Qué desafíos enfrenta la producción de café argentino

El proyecto atraviesa una etapa experimental con avances prometedores. Los ensayos en siete localidades del oeste tucumano muestran resultados positivos.

"Si bien aún atravesamos una etapa experimental, los avances agronómicos son positivos y nos permiten seguir proyectando", planteó Casañas.

El desarrollo del café como cultivo intensivo en mano de obra requiere resolver múltiples variables. La producción, los materiales, el impacto ambiental y la formación de recursos humanos calificados aparecen como ejes prioritarios.

"Los desafíos agronómicos aún están en pleno análisis. No hemos encontrado soluciones definitivas", admitió el vicepresidente del IDEP.

La novedad del cultivo en Argentina plantea un camino sin precedentes. "Es una actividad nueva: en la Argentina nadie produce café y Tucumán es la primera provincia que muestra una organización y una interacción entre el sector público y el privado", remarcó.

El año que viene marca un punto de inflexión. La mayoría de las plantaciones experimentales comenzará a rendir frutos comercialmente.

"Ahora estamos enfocados en la producción y en el proceso de beneficio, que es la poscosecha: cosechar el café y tratarlo para obtener el café verde, que es el producto que se comercializa", repasó Casañas.

Cómo funciona la trazabilidad del café argentino

El control de calidad es uno de los pilares del proyecto. Cabrales y el IDEP diseñaron un sistema de trazabilidad integral que abarca todo el proceso productivo.

"Lo que buscamos es tener una trazabilidad en absolutamente todo el proceso: desde el plantín y la genética hasta la plantación, siguiendo con la vida de la planta y la cosecha", detalló Martín Cabrales.

El objetivo es crear una red de productores que mantenga documentada cada etapa. Esa información permitirá experimentar sobre mejores calidades y optimizar el perfil de taza.

"Buscamos lograr una red de productores que mantenga documentada la trazabilidad de las plantas y que esa trazabilidad impacte en el café y el beneficio. El objetivo de esto es tener un control de lo que se planta y se cosecha", agregó.

La cosecha será manual, siguiendo el modelo colombiano. Un detalle que garantiza selección del grano pero que multiplica la necesidad de mano de obra calificada.

Qué impacto económico puede tener el café tucumano

Martín Cabrales dimensionó el potencial transformador del proyecto. El café argentino representa mucho más que un nuevo producto en góndola.

"Es un proyecto que va a necesitar tiempo para desarrollarse, pero lo que vemos es un impacto grande. Un cambio de paradigma", evaluó el empresario.

El desafío planteado trasciende lo comercial. "Ya de por sí lanzar un café argentino cultivado en nuestro suelo, industrializado acá, con mano de obra calificada argentina, es un lindo desafío y una gran oportunidad", afirmó.

La fase actual es inicial pero prometedora. "Si bien estamos en una etapa inicial, es muy prometedora en el mediano y largo plazo. Es un hito para nuestra industria", sostuvo.

La transformación del rol de Argentina en el mercado cafetero global aparece como el cambio estructural más relevante. De importador nato a productor de origen con proyección exportadora.

"Esto coloca a la Argentina en una posición distinta: de ser un importador nato de café de distintos orígenes a poder abastecer a futuro parte del mercado local, como así también exportar, cosa muy necesaria en este país para el ingreso de divisas", concluyó Cabrales.

El contexto histórico refuerza la magnitud del logro. Si bien hace décadas existía café en el norte argentino, las condiciones actuales pueden transformar el cultivo en una fuente de riqueza para el país y la región, según la visión del empresario.

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