GCDI

El "legado" de Caputo: la ex TGLT pierde juicio millonario contra el ejecutivo que lideró su fusión

La Justicia volvió a fallar a favor de Teodoro Argerich, ex hombre fuerte de Caputo S.A. y CEO de la desarrolladora tras la absorción por parte de TGLT
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 03 de Abril, 2026

​La desarrolladora inmobiliaria y constructora GCDI (anteriormente conocida como TGLT) suma un nuevo frente de tormenta a su ya ajustado balance financiero.

En 2024, y tras un extenso proceso judicial, el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 7 dictó sentencia en los autos "Argerich, Teodoro Jose c/ GCDI S.A. s/despido".

Esa causa condenaba a la compañía a pagar una indemnización que en ese año ascendía a aproximadamente $3.800 millones, cifra que representaba un impacto significativo para una sociedad que ha pasado los últimos años reestructurando su deuda y virando su modelo de negocio desde el desarrollo inmobiliario propio hacia la construcción para terceros.

Ahora, la Sala IX de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo modificó en parte la sentencia inicial aceptando parte de las apelaciones de la ex TGLT.

La ex TGLT pierde juicio millonario: indemnización menor

Según un documento enviado por la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el reclamo "ha derivado en una sustancial reducción del monto de condena".

Si bien el importe definitivo se encuentra sujeto a la liquidación que se practicará en el expediente, la sociedad estima preliminarmente que el monto total de capital e intereses ascendería aproximadamente a $950 millones.

Es decir, el nuevo fallo reduce sustancialmente la indemnización en $2.850 millones, aunque sigue siendo una cifra importante, en especial para una compañía como GCDI que se encuentra jaqueada por causas y demandas judiciales.

De todos modos, los ejecutivos de GCDI celebran que el nuevo fallo ha dejado sin efecto la imposición de costas y las regulaciones de honorarios establecidas en la instancia anterior.

"La sociedad se encuentra analizando la sentencia de Cámara junto con sus asesores legales a efectos de determinar las acciones procesales a adoptar, incluyendo la eventual interposición de los recursos que pudieran corresponder", destaca el informe enviado a la CNV.

​El origen del conflicto de GCDI

​Teodoro Argerich, ingeniero civil de larga trayectoria y ex ejecutivo del Grupo Cartellone, fue una pieza clave en la estructura de la constructora Caputo S.A. desde 2005.

Tras la compra de esta última por parte de TGLT en 2018 —una operación que en su momento fue celebrada como el nacimiento de un gigante del real estate local—, Argerich asumió el rol de CEO de la entidad fusionada.

​Sin embargo, su salida en 2021 se dio en medio de fuertes discrepancias sobre la dirección de la empresa y las condiciones de su desvinculación.

El ejecutivo inició entonces una demanda laboral que ahora parece encaminarse hacia una solución aceptable para ambas partes.

La causa evidencia cómo la ex TGLT atraviesa un 2026 marcado por una pesada herencia judicial que condiciona su balance financiero.

Herencia pesada para la empresa constructora

Mientras intenta consolidarse como constructora bajo el control de nuevos socios como Marcelo Fígoli, dueño de Alpha Media y de Fenix Entertainment, debe gestionar un frente de litigios que abarca desde reclamos de ex directivos hasta amparos vecinales y disputas con bonistas en el exterior.

El frente laboral es el rubro de mayor impacto inmediato en la liquidez de la empresa y es en el que se destaca la causa con Argerich.

El ex CEO inició la demanda tras su salida en 2021 y, en primera instancia, la Justicia falló a su favor, estableciendo una indemnización que, sumando intereses y actualizaciones superaba los $3.800 millones.

GCDI ha calificado el monto de "irrazonable" y ahora ha logrado una sustancial reducción de ese monto.

De todos modos, la empresa debe afrontar otra causa similar, en este caso iniciada por ​Federico Weil, el fundador de TGLT, quien también recurrió a la justicia laboral tras dejar la presidencia en 2023.

Su reclamo, que originalmente rondaba los $300 millones, sigue su curso y suma presión sobre los pasivos contingentes de la firma.

Causas varias

​En el segmento inmobiliario, los nuevos accionistas de GCDI heredaron una pesada causa judicial que involucra al proyecto Astor San Telmo.

La causa representa la batalla legal más larga de la compañía contra organizaciones vecinales (como "Basta de Demoler").

La demanda se centra en la altura del edificio, que según los denunciantes excede lo permitido por el Código de Planeamiento Urbano para esa zona histórica.

Tras años de parálisis y fallos en contra en tribunales de la Ciudad, el caso llegó a la Corte Suprema de Justicia.

Mientras tanto, el desarrollo acumula demandas adicionales de compradores de pozo que exigen la devolución de sus aportes o indemnizaciones por el incumplimiento en los plazos de entrega.

​En el sector financiero, la principal causa judicial que enfrenta la compañía la llevan adelante bonistas y tenedores de una serie de Obligaciones Negociables (ON), en el mercado del proceso de reestructuración de la deuda de la era TGLT.

​Este frente se mantiene abierto en los tribunales del Distrito Sur de la ciudad de Nueva York y se basa en reclamos de inversionistas que denuncian incumplimientos en el pago de intereses de series lanzadas en 2017.

La compañía también enfrenta litigios menores pero constantes con organismos de control como la CNV, que monitorea de cerca los estados contables de la firma.

La demora en la resolución de juicios laborales obliga a GCDI a realizar previsiones que afectan la presentación de sus balances, lo que en el pasado ha generado sanciones administrativas.

Empresa en metamorfosis

Mientras intenta resolver este pesado frente judicial, la administración de la empresa que ahora lidera el dueño del Grupo Alpha, intenta sanear sus balances y consolidar proyectos emblemáticos en un mercado que exige eficiencia operativa y liquidez.

En este sentido, Fígoli heredó una empresa que ya venía llevando a cabo una metamorfosis en el modelo de negocios bajo una premisa clara: dejar de ser desarrolladora para convertirse en la constructora de referencia para proyectos AAA.

El dueño de emblemáticas radios como Rivadavia; La Metro y Rock & Pop, entre otras, ha tomado un rol protagónico en la conducción de GCDI.

Este movimiento busca inyectar una nueva dinámica de gestión, apalancando la experiencia del grupo en medios y entretenimiento para potenciar la visibilidad y el posicionamiento de la constructora en el mercado local e internacional.

​Este cambio de mando llegó acompañado de una renovación en la cúpula directiva a principios de este 2026, con el objetivo de agilizar la toma de decisiones en un contexto donde el costo de los insumos y la eficiencia en los plazos de obra son los únicos garantes de la rentabilidad.

​En la actualidad, la cartera de obras de GCDI refleja su especialización en grandes estructuras y proyectos de alta complejidad técnica.

De River a San Telmo

En este sentido, la empresa continúa siendo un actor clave en la modernización del estadio de River Plate, una obra que sirve como su principal carta de presentación en términos de infraestructura deportiva.

También le da impulso al proyecto Bliss Buenos Aires, uno de los desarrollos más ambiciosos que la firma tiene en carpeta, con una superficie total proyectada de 280.000 m², marcando su regreso a la construcción de escala urbana.

En las zonas de ​Puerto Madero y San Telmo también busca acelerar obras y, tras años de litigios judiciales, el proyecto Astor San Telmo ha logrado destrabar su situación normativa con el Gobierno de la Ciudad, permitiendo retomar las tareas en una de las zonas más codiciadas de la Capital.

Asimismo, la firma mantiene su presencia en Puerto Madero con obras residenciales de lujo.

En este caso, en marzo pasado, se dio inicio a la construcción de una noria gigante en esa zona, un proyecto de entretenimiento donde GCDI aporta su capacidad de ingeniería para un hito que promete cambiar el skyline porteño.

Inversores cautelosos

Pero, a pesar de la reactivación operativa, el frente financiero sigue exigiendo una vigilancia estricta y el mercado bursátil ha mostrado signos de cautela pero con una tendencia a la recuperación.

El papel de GCDI en el panel general de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ha mantenido una cotización que refleja las expectativas de los inversores ante los aumentos de capital y la posibilidad de que la empresa participe en licitaciones de obra pública que podrían reactivarse en el segundo semestre de este 2026.

Mientras tanto, el plan de GCDI para lo que resta del año se apoya en la construcción para terceros, con el objetivo de minimizar el riesgo de capital propio y enfocarse en contratos de obra civil para clientes corporativos y desarrolladores externos.

No obstante, el "legado" de su etapa de expansión acelerada sigue pasando factura. Al juicio de Argerich se suman otros procesos y la presión de acreedores que vigilan de cerca la capacidad de la empresa para generar flujo de caja operativo en un mercado inmobiliario que, aunque muestra signos de reactivación, sigue condicionado por la volatilidad macroeconómica.

​Para los analistas del sector, la resolución final de este caso será un indicador clave para medir la salud del "backlog" (cartera de obras) y la solvencia de GCDI para honrar sus pasivos contingentes sin afectar el ritmo de sus desarrollos en curso.

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