Freno en Recoleta: suspenden la demolición de un edificio histórico en la Avenida Alvear
A partir de la presión de organizaciones vecinales y defensores del patrimonio, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires frenó la demolición de un tradicional edificio ubicado en el barrio de la Recoleta.
Se trata de un inmueble ubicado en la Avenida Alvear al 1628 que se había convertido en el centro de una nueva batalla judicial y administrativa.
Mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial porteño este lunes 6 de abril, la administración que lidera Jorge Macri dispuso frenar la demolición prevista en ese lugar, una decisión que impacta de lleno en el mercado de Real Estate de lujo.
La decisión involucra a una construcción de estilo francés que data de las primeras décadas del siglo XX,y que se encontraba en el ojo de la tormenta desde que se conocieron los planes para un nuevo desarrollo inmobiliario.
âLa controversia escaló cuando la asociación Basta de Demoler y grupos de vecinos de Recoleta denunciaron que la estructura posee un valor patrimonial "irremplazable" y que su destrucción vulnera las leyes de protección de edificios anteriores a 1941.
Histórico edificio en avenida Alvear: exponente relevante
En los considerandos de la Resolución N.º 38/SECGDU/26 se recuerda que el proyecto había logrado su aprobación y la solicitud de Factibilidad de Obra Nueva el pasado 16 de octubre del 2025.
También se menciona que el 18 de febrero de este año se emitió el Permiso de Ejecución de Obra Civil N° IF-2026-09095170.
Sin embargo, la Asociación Civil Distrito Buenos Aires Fashion & Arts (BAFA), representada por su Presidente, Sebastián Calfun, y su vicepresidente, María Guedes Caruso, advirtieron a las autoridades porteñas que el inmueble abarca una "obra del arquitecto Enrique Max Laspé que fue construido por la familia Lawson en 1916, constituyendo un exponente relevante de la arquitectura de época en la Ciudad de Buenos Aires, con valor no solo individual sino especialmente contextual dentro del conjunto urbano de Avenida Alvear".
Además, expusieron que "la Avenida Alvear constituye uno de los corredores urbanos más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, no sólo por su calidad arquitectónica de inspiración europea, sino por su carácter de unidad paisajística consolidada, donde cada intervención individual incide directamente sobre la integridad del conjunto".
En este sentido, la asociación civil advirtió que "el inmueble en cuestión no puede ser analizado de manera aislada, sino como parte de un sistema urbano de alto valor simbólico, cultural y económico, cuya alteración genera impactos que exceden lo meramente edilicio".
Recuerdan también que el proyecto de demolición del inmueble ya había sido frenado en el 2022 por la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos, organismo competente en materia de protección patrimonial, "lo que evidencia la relevancia cultural atribuida al bien".
Frenan la demolición de una obra en Recoleta: precedente regresivo
Para los denunciantes, dicho antecedente tiene singular relevancia jurídica, "porque evidencia que el bien ya ha sido objeto de evaluación específica por parte de la autoridad competente, la cual consideró necesario impedir su demolición".
A partir de este escenario, la Asociación BAFA elevó un documento en el cual asegura que "decisiones de esta naturaleza trascienden lo administrativo, en tanto inciden directamente en la configuración del patrimonio identitario de la Ciudad".
En el mismo informe, sostienen que una eventual demolición del inmueble construido en 1916 y emplazado en un área de alta sensibilidad patrimonial "podría configurar un precedente regresivo en materia de protección patrimonial, con impacto directo sobre el capital simbólico, cultural y económico de Buenos Aires".
La postura de esta entidad civil agrega que "la preservación de estos activos resulta estratégica para el posicionamiento internacional de la Ciudad de Buenos Aires".
Con estos argumento, se reclamó a las autoridades porteñas la suspensión de las ohras "frente a la irreversibilidad que se avance en la ejecución de los permisos otorgados, constituyendo una medida proporcional para resguardar preventivamente el ambiente urbano hasta tanto se expida el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales".
De manera adicional, entienden que la postergación de los trabajos debería contar con un plazo de 180 días corridos de los efectos del Permiso de Demolición Total "con el fin que el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales tome una debida intervención para evaluar si el inmueble allí emplazado reúne los elementos suficientes que ameriten una eventual catalogación preventiva".
Freno parcial
A partir de este reclamo, la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano resolvió parar las obras por seis meses, dando la razón a la asociación civil que reclamaba esta medida.
Para los desarrolladores inmobiliarios la medida impide la posibilidad de aprovechar una zona, como la Avenida Alvear, que representa el metro cuadrado más caro de la Argentina, con valores que pueden oscilar entre los u$s5.000 y los u$s8.000 dependiendo de la categoría del proyecto.
â"Suspender una obra en esta instancia no solo implica un freno logístico, sino un golpe financiero por el costo de oportunidad y la incertidumbre jurídica que genera para futuras inversiones en el corredor norte", explican fuentes del sector a iProfesional.
A partir de esta medida, el gobierno porteño deberá ahora realizar un peritaje exhaustivo para determinar si el edificio debe ser preservado de forma total, parcial (manteniendo la fachada) o si se ratifica su demolición.
Además, la decisión del gobierno porteño marca un precedente importante en la gestión de Jorge Macri, quien enfrenta el desafío de equilibrar la modernización urbana y el boom de la construcción con la identidad histórica de barrios como Recoleta, Belgrano y Palermo.
Desarrollo en veremos
âPor ahora, el "petit hotel" de la Avenida Alvear sigue en pie, a la espera de un fallo que defina si se convertirá en un moderno complejo de residencias o si pasará a engrosar la lista de edificios protegidos por su valor histórico.
Años atrás, el edificio fue sede de una tienda de la marca italiana Ermenegildo Zegna y el proyecto actualmente frenado impulsaba la construcción de un complejo de nueve pisos de alta gama que incluirá un local comercial de lujo.
La desarrolladora Pride Developers es la que impulsa el plan y ya había iniciado las obras que ahora no podrá continuar.
La polémica escaló cuando el director inmobiliario Iuri Izrastzoff expresó en redes sociales: "Acabamos de ver que el GCBA autorizó la demolición total de un edificio patrimonial en la avenida más emblemática de Buenos Aires. Escándalo es poco".