Yerba mate en crisis: una provincia irá contra una media de Milei que desreguló el negocio
La crisis de la yerba mate en Misiones sumó este miércoles un nuevo capítulo político e institucional. El gobernador Hugo Passalacqua recibió a productores yerbateros en la Casa de Gobierno y confirmó que la provincia acompañará una presentación judicial contra Nación para restituir las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en un contexto de fuerte deterioro de los precios y creciente tensión en la cadena productiva.
El anuncio oficial marca un punto de inflexión en un conflicto que se profundizó desde diciembre de 2023, tras la entrada en vigencia del DNU 70/2023, que limitó la capacidad del INYM para fijar precios de referencia. Desde entonces, el mercado quedó librado a la negociación entre privados, en un esquema que los productores califican como desequilibrado.
Durante el encuentro, los representantes del sector expusieron la gravedad de la situación económica. Según plantearon, actualmente el productor percibe menos del 50% del costo de producción de la hoja verde, lo que implica una rentabilidad negativa en muchos casos. A esto se suma el incremento sostenido de costos, especialmente en insumos clave como el combustible.
Un mercado concentrado y sin regulación efectiva
Uno de los puntos centrales del reclamo es la estructura del mercado yerbatero. Los productores describieron un esquema "oligopsónico", es decir, con pocos compradores que concentran la demanda y fijan condiciones. En ese contexto, sostienen que los precios se deprimen de manera sistemática, afectando principalmente a los pequeños productores y a los trabajadores rurales.
La pérdida de herramientas regulatorias del INYM aparece como un factor determinante en este proceso. Históricamente, el organismo funcionaba como un ámbito de concertación donde se definían precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada. Esa referencia permitía ordenar la cadena y garantizar cierta previsibilidad.
Sin embargo, tras los cambios introducidos por el DNU 70/2023, el instituto quedó sin capacidad efectiva para intervenir en la formación de precios. Esto derivó en una mayor volatilidad y en un escenario donde, según los productores, predomina la imposición de condiciones por parte de la industria.
El giro político de Misiones
La decisión del gobierno provincial de acompañar judicialmente el reclamo marca también un cambio en la postura política de Misiones frente al conflicto. En los últimos meses, la administración local había mantenido una posición más cauta, mientras se acumulaban reclamos del sector.
Ahora, el respaldo explícito de Passalacqua implica una señal de alineamiento con los productores y de confrontación institucional con el Gobierno nacional en torno al modelo de regulación de la actividad.
"El gobernador reafirmó el compromiso de la provincia en la defensa del productor yerbatero y del equilibrio de toda la cadena", señala el comunicado oficial. En esa línea, confirmó que acompañará la estrategia judicial que será presentada en el fuero federal en los próximos días.
El planteo apunta a restituir las funciones del INYM, especialmente la posibilidad de fijar precios de referencia, considerada clave para evitar distorsiones en el mercado.
Un conflicto que se arrastra desde 2023
La crisis yerbatera comenzó a fines de 2023 con la desregulación impulsada por el Gobierno nacional, que rompió el esquema de acuerdos que venía funcionando, con tensiones periódicas, desde la creación del INYM.
En los meses siguientes, los productores comenzaron a advertir una caída sostenida en los precios de la hoja verde, en paralelo con una suba de costos. La situación derivó en protestas, pedidos de intervención estatal y reclamos para recuperar mecanismos de regulación.
Incluso propuestas como la creación de una "pizarra de precios" fueron desestimadas por el propio INYM, bajo el argumento de posibles distorsiones en el mercado, lo que profundizó el malestar en el sector.
Más recientemente, el histórico dirigente político Carlos Rovira también se expresó sobre el tema y reclamó la necesidad de volver a establecer precios de referencia, en un gesto que evidenció la creciente preocupación dentro de la dirigencia misionera.
Impacto en la economía regional
El conflicto excede a los productores y tiene impacto directo en la economía de Misiones. La yerba mate es una de las principales actividades productivas de la provincia, con fuerte incidencia en el empleo, la recaudación y el comercio local.
Según se planteó en la reunión con el gobernador, la crisis actual afecta no solo a la producción primaria, sino a todo el entramado económico regional. La caída de ingresos en el sector repercute en las localidades del interior, donde la actividad yerbatera es un motor central.
En ese marco, el reclamo por recuperar herramientas regulatorias no se presenta solo como una demanda sectorial, sino como una cuestión estructural para la economía provincial.
Lo que viene: judicialización y disputa por el modelo
Con la decisión de avanzar en la Justicia, el conflicto entra en una nueva etapa. La discusión ya no será solo económica o sectorial, sino también jurídica e institucional, en torno al alcance de las facultades del Estado para intervenir en los mercados de economías regionales.
El caso del INYM se convierte así en un testigo clave de un debate más amplio sobre regulación versus desregulación, con impacto directo en la distribución de ingresos dentro de la cadena productiva.
Mientras tanto, los productores mantienen su advertencia: sin herramientas que equilibren el mercado, la actividad seguirá perdiendo rentabilidad y poniendo en riesgo a miles de familias que dependen de la yerba mate en Misiones.