TEXTIL VICUNHA

La empresa líder de Argentina de tela de jean y que abastece a grandes marcas trabaja al 50% y suspende personal

La gigante brasileña busca aire ante el desplome del consumo y la presión importadora que hace que su planta de San Juan opere a media máquina
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 08 de Abril, 2026

La principal productora de denim del país opera al 50% de su capacidad. Suspensiones rotativas, recortes salariales y el impacto de un mercado que "no hace pie" ponen en jaque a la planta de Vicunha textil ubicada en la provincia de San Juan.

​La situación de este importante productor de indumentaria muestra cómo la industria textil argentina ya no solo habla de recesión, sino de una crisis de supervivencia.

El caso de este gigante de capitales brasileños que hace años se encuentra radicado en la zona de Cuyo se ha convertido en el termómetro más preciso de un sector que combina tres venenos para cualquier plan de negocios: caída vertical de las ventas, apertura de importaciones sin filtro y costos operativos al alza.

Vicunha es una de las mayores empresas textiles del mundo y el principal referente en la producción de denim (tela de jean) y denim colour en América Latina.

Con más de 50 años de trayectoria, la compañía se ha consolidado bajo un modelo de negocio One Stop Shop, integrando desde la hilandería hasta el acabado de tejidos de alta tecnología.

Vicunha, un gigante brasileño

Fundada en 1967 por las familias Steinbruch y Rabinovich), su casa central se ubica en la ciudad de brasileña de San Pablo, también tiene operaciones en Ecuador, filiales en Asia y Europa y exporta a más de 20 países.

A nivel local posee dos unidades productivas, una de tejeduría (actualmente la más afectada por la crisis) y una de hilandería de última generación inaugurada recientemente para sustituir importaciones.

El establecimiento sanjuanino pasó de fabricar 80.000 metros mensuales en sus inicios en el país (2011) a una capacidad instalada superior a los dos millones de metros mensuales.

Emplea a cerca de 600 personas en Argentina (aunque actualmente unos 400 se encuentran bajo esquemas de suspensiones rotativas), y fue pionera en el uso de algodón regenerativo y fibras sustentables (línea Regen).

Vicunha además, utiliza tecnologías de bajo impacto como ozono y láser para reducir el consumo de agua y químicos y sus clientes son las principales marcas de indumentaria nacionales e internacionales (como las que operan en shoppings y grandes retailers).

En su esplendor llegó a tener más de 300 productos, que incluyen denim 100% algodón, tejidos con elastano y mezclas con fibras recicladas.

En el 2025, anunció inversiones por casi $2.000 millones para modernizar maquinaria y construir una nueva nave industrial en San Juan, buscando alcanzar la integración vertical total (producir su propio hilo para no depender de insumos externos).

El gigante del jean: de emblema a crisis profunda

Sin embargo, actualmente atraviesa un cuello de botella financiero y operativo derivado de la caída del consumo interno y la competencia de productos terminados importados, que han llevado a la planta de tejeduría de San Juan a trabajar al 50% de su capacidad, reactivando un ciclo de suspensiones y recortes salariales que no se veía desde la crisis de la pandemia.

​Ubicada en el departamento de Pocito, la planta supo ser un emblema de la producción de tela de jean (denim), mientras que ahora se encuentra atravesando por una profunda crisis que condena la rentabilidad de su proyecto industrial de esa escala.

La estrategia de la empresa para evitar el cierre definitivo ha sido el desdoblamiento de la actividad.

Bajo un esquema de "compartir las cargas", la firma viene implementando suspensiones rotativas, con personal que trabaja dos semanas y las otras dos permanece en su casa, realizando tareas menores de limpieza o mantenimiento.

Del mismo modo, los cerca de 400 trabajadores afectados perciben durante esos períodos de inactividad entre un 70% y 74% de sus haberes netos, un golpe directo al bolsillo en un contexto de inflación persistente en servicios y alimentos.

​En el último año, la firma ya redujo su nómina mediante unos 50 despidos y un programa de retiros voluntarios que no logra frenar la incertidumbre.

Para la conducción de Vicunha, el problema no es de eficiencia ya que recuerdan que la empresa realizó inversiones en tecnología e hilandería hasta hace apenas dos años, por lo que entienden que el crítico escenario deriva del entorno macroeconómico.

Crisis generalizada en la empresa

En este sentido, identifican la apertura comercial permitida por el gobierno nacional como una de las razones de su vía crucis, al haber permitido el ingreso de productos (pantalones y telas) a precios que, según denuncian en el sector, están por debajo de los costos de la materia prima local.

"Es imposible competir con un jean que entra declarado a valores ínfimos desde plataformas internacionales", deslizan desde la cadena de valor.

Las fuentes explican que el jean es un bien elástico y que, ante la pérdida de poder adquisitivo, el recambio de indumentaria es uno de los primeros consumos que las familias argentinas tachan de la lista.

Recuerdan que el sector textil a nivel nacional ya registra un uso de capacidad instalada cercano al 24%, niveles que remiten a lo peor de la pandemia de 2020, del cual Vicunha no está exento.

Por ahora, la empresa líder del jean en la región sobrevive a media máquina, esperando una señal de reactivación que, al menos en este primer tramo de 2026, brilla por su ausencia.

Medios periodísticos de San Juan vienen denunciando la situación de esta empresa, advirtiendo que se encuentra con producción reducida, nuevas suspensiones y medidas salariales, que tornan el panorama nuevamente complejo, en un contexto donde el sector no logra repuntar.

Fuerte retroceso

Una nota del diario Huarpe hace referencia a declaraciones del titular de la Asociación Obrera Textil (AOT), Sergio Olivares, quien confirmó en Noticias de Radio Mitre 95.1 que la empresa retomó los parates y que la actividad opera muy por debajo de su capacidad.

"Nos llamaron desde la empresa para decirnos que sigue mal. Están trabajando al 50% y en algunos casos menos", explicó el dirigente gremial.

La nota sostiene que la situación de Vicunha marca un retroceso respecto a las expectativas que había a comienzos de año, cuando el sector esperaba una recuperación que finalmente no llegó.

"Terminamos el año pasado con suspensiones. La fábrica paró por mantenimiento y vacaciones, pero además hubo gente que directamente no trabajó durante ese período porque se cerró un mes completo", detalló el titular de la AOT a Huarpe.

Además, detalló el cronograma para los próximos frenos de producción que ocurrirán del 20 al 27 de abril y del 11 al 18 de mayo, como parte de un acuerdo entre el gremio y la empresa que también incluye una cláusula que garantiza que no habrá despidos durante ese período.

Preocupación gremial

Pero, para el sindicato, la preocupación se proyecta más allá de esos plazos, teniendo en cuenta que hasta junio próximo el acuerdo será respetado.

La incertidumbre está puesta para lo que resta del año, ya que si la situación no mejora, es probable que las medidas se profundicen y se pueda abrir la opción de despidos masivos o hasta del cierre de la empresa.

El problema no es aislado. Desde el gremio advierten que la crisis atraviesa a toda la industria textil a nivel nacional, con cierre de fábricas en otras provincias y caída sostenida de la actividad.

En ese marco, el dirigente consideró que la salida depende de medidas económicas más amplias. "Si no hay algo a nivel nacional que acompañe al sector, esto no se va a revertir", afirmó al diario Huarpe.

Pese al contexto, desde el gremio sostienen una expectativa moderada de recuperación. "Siempre creemos que puede mejorar, porque es lo que todos queremos", expresó Olivares.

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