VIDEO | Samid se declaró en quiebra y ahora hace publicidades y canjes en redes para llegar a fin de mes
Alberto Samid entró en quiebraa fines del año pasado y se las rebusca para llegar a fin de mes. El empresario conocido durante décadas como el "rey de la carne" atraviesa un momento económico complicado. Y ahora usa las redes sociales para promocionar productos y generar ingresos.
Samid supo ser una de las figuras más influyentes del sector ganadero argentino, pero la realidad actual es otra: hoy ofrece espacios publicitarios en sus redes para poder llegar a fin de mes.
La Justicia decretó la quiebra de Samid en diciembre 2025
La quiebra fue decretada en diciembre del año pasado por el Juzgado Comercial N°25. El fallo llegó después de que fracasara el acuerdo con acreedores en el marco de un concurso preventivo que Samid había iniciado en 2022, cuando todavía intentaba salvar su situación financiera.
Los números son contundentes. El empresario acumuló un pasivo superior a los $276 millones, principalmente por deudas con organismos fiscales.
ARCA y ARBA encabezan la lista de acreedores. Las obligaciones tributarias se fueron acumulando año tras año, sin que Samid pudiera honrarlas.
Este escenario marcó el punto de quiebre definitivo. Ya no había margen para negociar, ni activos suficientes para cubrir el pasivo. La justicia comercial sentenció lo inevitable.
Alberto Samid hace publicidades y canjes en redes
El propio Samid explicó públicamente por qué comenzó a hacer publicidad en redes sociales. La respuesta fue directa y cruda.
"A algunos amigos que no están de acuerdo con que haga publicidad, tienen que entender que me jubilé y con $300.000 por mes no vivo", expresó en su cuenta personal. Esa cifra resume la distancia entre su presente y su pasado de empresario exitoso.
A partir de esa realidad económica, el "rey de la carne" empezó a ofrecer servicios que nunca había imaginado:
- Publicidad de productos en sus stories de Instagram
- Promociones pagas en su muro de Facebook
- Canjes comerciales con marcas y emprendedores
- Menciones en sus posteos a cambio de compensación económica
Incluso invitó directamente a marcas y emprendedores a contactarlo para difundir sus servicios. Su nombre, su historia y su exposición mediática se convirtieron en su único capital disponible para generar ingresos en un mercado que ya no es el del negocio cárnico, sino el de la economía de la atención digital.
De esta manera, Samid monetiza su fama residual en un ecosistema digital donde cualquier figura conocida -y con muchos seguidores- puede intentar vender algo.
Qué restricciones legales y financieras enfrenta ahora
La quiebra no solo implica dificultades económicas. También trae aparejadas restricciones legales y financieras que condicionan cualquier intento de recuperación.
El proceso judicial se da en un contexto de deudas acumuladas con organismos públicos, falta de acuerdo con acreedores y limitaciones para operar comercialmente.
En la práctica, Samid no puede emprender nuevos negocios con la libertad de antes. Cada movimiento comercial queda bajo la lupa de la sindicatura de la quiebra.
Este escenario condiciona su capacidad de recuperación en el corto plazo, porque los ingresos que genere en redes o cualquier otro medio quedan sujetos al reparto entre acreedores hasta que se complete el proceso concursal.
La imagen de un empresario histórico recurriendo a publicidades en redes para sostenerse marca un cambio de época. El paso de los grandes negocios tradicionales a la economía digital, incluso en situaciones límite, muestra cómo las reglas del juego económico y mediático se transformaron.
El caso de Samid refleja una tendencia más amplia: el uso de redes sociales como herramienta de ingresos ante situaciones económicas adversas. Sin embargo, también deja al descubierto la fragilidad de trayectorias empresariales que, pese a haber sido exitosas, pueden enfrentar crisis profundas.
El futuro del "rey de la carne" dependerá ahora de su capacidad para reinventarse en ese nuevo escenario. Por ahora, su estrategia de supervivencia pasa por Instagram y las marcas que quieran pagarle por una mención en su cuenta.