CRISIS

Se hunde otra láctea: tras 5 meses de parálisis y debiendo sueldos, evalúan su venta parcial o total

La empresa mantiene frenada la actividad en todas sus plantas distribuidas en Santa Fe. Y adeuda meses de salarios completos a sus 700 empleados
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 04 de Mayo, 2026

La situación de declive que atraviesa el sector lácteo en la Argentina sigue acentuando la caída de nombres de peso que hasta no hace muchos años marcaban el ritmo del consumo local y la exportación de leche y sus derivados. La quiebra de SanCor y las pérdidas multimillonarias de La Serenísima, el cierre definitivo de La Suipachense y la venta de buena parte del negocio de Saputo, son evidencias de la crisis por demás agravada que sufre el nicho lechero. En ese marco, Lácteos Verónica acumula 5 meses de parálisis en sus plantas en Santa Fe, adeuda más de tres meses completos a su dotación de 700 empleados y suma casi 4.000 cheques emitidos sin fondos. Ahora, representantes del gobierno santafesino, legisladores y hasta los mismos Espiñeira, la familia aún propietaria de la lechera, mantienen conversaciones para encontrar una salida a la situación de Lácteos Verónica. Se agiganta la posibilidad de una venta parcial o total de la marca y sus activos.

La posibilidad de la venta quedó sobre la mesa en una reunión reciente de la que tomaron parte los ministros de Desarrollo Productivo y Trabajo de Santa Fe, Gustavo Puccini y Roald Báscolo, y los senadores Felipe Michlig, Alcides Calvo, Leonardo Diana y Hugo Rasetto. Del encuentro también tomaron parte Gonzalo y Alejandro Espiñeira, integrantes de la familia propietaria de Lácteos Verónica.

Según medios en esa provincia, los representantes de la empresa aseguraron que "se encuentran trabajando en distintas opciones para garantizar la continuidad de la firma".

La posibilidad de la venta de Lácteos Verónica, sobre la mesa

"Entre las alternativas mencionadas se destacan la posibilidad de una venta total o parcial de la compañía, así como la búsqueda de financiamiento para reactivar la producción. Si bien no se brindaron definiciones concretas, desde el sector político remarcaron la necesidad de que la empresa tome una decisión clara en el corto plazo para evitar mayores incertidumbres y especulaciones en torno a su futuro", indicaron las fuentes.

En Santa Fe resaltaron la voluntad de los Espiñeira de sumarse por primera vez a una instancia de diálogo formal en medio de la crisis que atraviesa la compañía. }

"Las partes coincidieron en la importancia de sostener el diálogo y continuar trabajando en conjunto para encontrar una salida que permita preservar la actividad productiva y las fuentes de trabajo vinculadas a la empresa", aseguraron las fuentes.

En la reunión también se dejó en claro que, aunque continúan formalmente abiertas, las plantas de Lácteos Verónica en Lehmann, Suardi y Clason suman 5 meses de parálisis productiva.

En Santa Fe, medios como El Litoral anticipan que, por efecto tanto del parate de Lácteos Verónica como por la quiebra de SanCor, el sector lechero provincial se encuentra sumergido en un contexto de incertidumbre respecto de su evolución como negocio.

"Se estima que en la primavera faltarán usinas para recibir la producción lechera santafesina y de allí la necesidad de tener certezas sobre el destino de ambas firmas", indicó el portal.

El presunto vaciamiento, otra polémica en torno a Lácteos Verónica

Al contexto de parate operativa que sufre la compañía recientemente se añadió una denuncia pública efectuada por diputados, quienes afirman que la familia Espiñeira habrían incurrido en maniobras de presunto vaciamiento en los últimos meses.

La denuncia en cuestión, promovida por la diputada nacional Julia Strada, de Unión por la Patria, da cuenta de presuntos movimientos de los Espiñeira orientados a, según su óptica, profundizar la situación de deterioro que atraviesa Lácteos Verónica.

"Las Becerras S.A. es el tambo de la familia Espiñeira, los mismos dueños de Lácteos Verónica, que le proveía gran parte de los insumos a la empresa. Hoy Las Becerras le vende la leche a otras empresas lácteas y dejó de proveerle a Verónica. Los mismos dueños le cortan los insumos a su propia empresa mientras 700 trabajadores esperan cobrar. ¿Eso no es vaciamiento deliberado?", expuso la legisladora en su espacio en la red social X.

Siempre según Strada, en septiembre del año pasado, en plena crisis operativa de la lechera, sus propietarios habrían constituido "tres nuevas sociedades anónimas" con similar objetivo social al establecido para Lácteos Verónica. Esto es, explotación económica, tambo y comercialización de leche y sus derivados.

En esa línea, la diputada nacional dio cuenta de la presencia de integrantes de la familia en cuestión en todos los directorios de las sociedades constituidas. En detalle, mencionó a Mariel Espiñeira como presidenta del directorio y accionista de Kawsay SA, Alejandro Espiñeira en igual posición dentro de Agro Prada SA y María del Carmen Espiñeira Danti, también en el rol de presidenta del directorio y accionista de Grandal Agropecuaria SA.

"¿Será casualidad que estas tres empresas tengan exactamente el mismo objeto que Lácteos Verónica? ¿Estarán distribuyendo los activos de la empresa entre estas nuevas sociedades? ¿Alguien lo está investigando?", interrogó Strada, siempre en X.

"¿Cómo que la empresa no tiene plata para comprar insumos si los propietarios de Lácteos Verónica son también dueños de tambos? Están vendiendo su leche a terceros y dicen que no tienen plata para producir", afirmó, para luego añadir: "Cinco meses sin cobrar ya llevan sus trabajadores y trabajadoras: pero no los despiden ni la empresa cierra. Quieren hacerlos renunciar y desgastarlos".

La deuda de Lácteos Verónica no para de crecer

Por estos días, Lácteos Verónica acumula más de tres meses sin pagar de forma completa los haberes de sus 700 empleados. Al mismo tiempo, sus trabajadores afirman que la firma cortó los aportes patronales y jubilatorios, y que ya no disponen de obra social.

Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.

Se estima que sólo con ese grupo de tamberos la deuda que mantiene Lácteos Verónica se ubica en torno a los 60 millones de dólares.

En cuanto a la situación de la deuda bancaria de la compañía, iProfesional constató en el registro del Banco Central (BCRA) que la empresa acumula 3.886 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem cercana a los 14.000 millones de pesos.

Además, Lácteos Verónica debe miles y miles de pesos a entidades de crédito como Catalinas, Credibel y Trend Capital. También posee deudas con los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, entre otros.

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