Importados matan la electrónica local: de BGH a Mirgor y Aires del Sur, se apaga la producción fueguina
La apertura irrestricta de las importaciones, en combinación con un nivel de consumo que sigue en fase subterránea, golpea de la peor forma la producción de electrónica que se realiza en Tierra del Fuego y los miles de empleos que ese nicho genera. La reciente de decisión de BGH de paralizar la producción por al menos un mes y medio, con impacto en la continuidad de al menos 1.000 puestos de trabajos entre directos e indirectos, se sumó a la quiebra informada por Aires del Sur, dueña de las marcas Electra y Fedder, y los recortes de empleos promovidos por Solnik, la firma que fabrica celulares y tecnología del hogar para Xiaomi y LG, entre otras marcas. En la provincia más austral de la Argentina se registra una pérdida del 20% de los puestos de trabajo sólo en lo que va del año y la producción de electrónica se redujo casi 55% interanual respecto del primer tramo de 2025.
Según datos de la Fundación Innovación Fueguina (FINNOVA), la ocupación en el ámbito fabril de ese distrito cayó 20,7% en la parte inicial de 2026 respecto de igual lapso pero del año pasado.
"Si se compara con diciembre pasado, cuando había 8.861 operarios, la pérdida supera el 21%. La industria electrónica, que concentra la mayor parte del empleo, es la más afectada: pasó de 7.317 puestos a 5.473 en apenas dos meses", indicó la organización.
Se derrumba la producción local de electrónica
"Entre enero y febrero, la fabricación electrónica se contrajo un 54,8% interanual. La tendencia también se replica en otros rubros, como el textil, que retrocedió un 56,1%, y la confección, con una caída del 74,7% en unidades producidas", añadió.
Otra muestra de la merma que evidencia la producción de electrónica en ese territorio está en el consumo energético, que registra una baja interanual cercana al 27% y una demanda por parte de la industria que se ubica entre las más bajas desde 2015 a la fecha.
En ese contexto, BGH viene de comunicar a su personal en Río Grande que paralizará su producción por al menos un mes y medio. La medida estará vigente a partir de julio y la compañía decidió adelantar las vacaciones de sus operarios para evitar suspensiones inmediatas, pero todo indique que ese será el paso siguiente si las ventas no muestran signos de recuperación.
Según fuentes patagónicas, la decisión repercutirá en 600 empleos directos y casi 1.000 indirectos. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) interviene en ese escenario y busca cerrar un acuerdo para que los empleados de BGH queden bajo el paraguas de las vacaciones anticipadas.
La incertidumbre no solo pasa por la paralización de la producción, sino especialmente por el impacto directo en los ingresos de los trabajadores. En el caso de la planta de BGH en Río Grande, hasta ahora no hay definiciones oficiales sobre cómo se afrontará el pago de salarios de ese período sin actividad, lo que abre varios escenarios posibles.
El problema es que, según lo informado hasta ahora, la empresa todavía no comunicó bajo qué modalidad se implementará la medida ni qué nivel de cobertura salarial tendrán los empleados durante los 45 días de parate previstos
"La determinación fue transmitida a los trabajadores a través de una asamblea donde se explicó que el esquema de parálisis se iniciará en julio y afectará tanto a la fabricación de televisores como a la de equipos de aire acondicionado", detallaron medios en territorio fueguino.
Los recortes de empleos se suceden en Tierra del Fuego
Por su parte, Grupo Mirgor acaba de aplicar otro recorte de 14 puestos de trabajo en sus instalaciones en la misma ciudad. Al mismo tiempo, Oscar Martínez, secretario general de la UOM en Río Grande, indicó que la también electrónica KMG "anunció el cierre de su fábrica", lo cual impactará de lleno en la continuidad de "40 empleos".
"Las empresas manifiestan que no tienen posibilidades de lograr colocar sus productos, que hay un ‘stop’ o un sobrestock", declaró.
Por el lado de Aires del Sur, sus propietarios elevaron un pedido de quiebra en febrero pasado donde se formalizó el cierre de una compañía que supo ser un jugador relevante en el segmento de la climatización.
En el escrito judicial, la empresa aseguró encontrarse en "estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible", describió su crisis como de carácter "estructural" y admitió que el plan de continuidad productiva implementado no logró revertir la situación.
La decisión impacta de lleno en la planta que la firma operaba en Río Grande, donde en los últimos meses se intensificaron los reclamos gremiales.
En ese sentido, al momento de establecerse la quiebra la misma UOM exigió definiciones sobre la continuidad operativa y el pago de salarios adeudados, además de vouchers previamente acordados. Finalmente, los 140 trabajadores de Aires del Sur fueron desvinculados.