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Cerveza Antares se reinventa por caída del consumo y cambio de hábitos: cuánto cuesta una franquicia

Con 40 locales en el país, Antares busca crecer con un formato más rentable y una propuesta gastronómica completamente renovada
Por Laura Andahazi Kasnya
NEGOCIOS - 16 de Mayo, 2026

Antares, la histórica cervecería nacida en Mar del Plata en 1998 fue una de las pioneras en la Argentina y hoy, después de casi 28 años de historia, encara una nueva etapa con cambios en sus locales, su propuesta gastronómica y su modelo de negocio. Con 40 franquicias distribuidas en todo el país, la compañía busca adaptarse a un consumidor distinto, que ya no sale únicamente a tomar cerveza sino que prioriza experiencias más amplias, saludables y familiares.

"Fuimos la tercer cervecería artesanal de Argentina", recordó Pablo Rodríguez, cofundador de Antares, durante el Discovery Day organizado por la consultora Canudas Franquicias, evento del que participó iProfesional. La marca nació cuando Rodríguez se unió a Leo Ferrari y Mariana Rodríguez, quienes elaboraban cerveza casera en un garage de Mar del Plata.

El primer local abrió en 1998 con una fábrica integrada y una capacidad de producción de entre 5.000 y 6.000 litros mensuales. "Era algo muy raro. La gente decía ‘¿cómo que hacen cerveza acá?’", recordó Rodríguez sobre los primeros años de una categoría prácticamente inexistente en el mercado argentino. En aquel momento, Antares arrancó con tres estilos: una rubia estilo alemán, una Scotch y una Porter, en lo que luego se convertiría en el clásico esquema de "rubia, roja y negra" de la cerveza artesanal.

El proyecto contemplaba un restaurante con capacidad para 100 cubiertos, pese a que ninguno de los socios tenía experiencia gastronómica. "Arrancamos bastante grande para la cero experiencia en gastronomía. Fueron los primeros porrazos y aprendizajes", admitió el empresario.

Pero la expansión de la marca no fue inmediata. Antares pretendía inicialmente vender barriles y botellas a bares, supermercados y almacenes, pero rápidamente chocó contra la dificultad de competir con las grandes cerveceras industriales. "Nos dimos contra una pared. Había un monstruo del otro lado y era Quilmes", explicó Rodríguez. Según relató, muchas veces los bares quitaban las canillas de Antares ante las presiones comerciales de las grandes compañías.

Ese obstáculo terminó impulsando uno de los grandes diferenciales de la compañía: el desarrollo de un sistema de franquicias propio. "Ni siquiera sabíamos que eso se llamaba franquicia. Solo pensamos en replicar el modelo del local que funcionaba bien", contó. La primera franquicia se abrió recién en 2004.

El crecimiento fue lento en una primera etapa. Entre 2005 y 2010 la empresa abría uno o dos locales por año. Sin embargo, entre 2009 y 2017 llegó el gran boom de la cerveza artesanal en la Argentina y Antares pasó a inaugurar entre seis y ocho franquicias anuales en distintas ciudades del país

La pandemia representó otro punto de inflexión. Hasta entonces, el 90% del negocio estaba enfocado en barriles y consumo gastronómico. Con los bares cerrados, la empresa tuvo que acelerar su estrategia de productos envasados y reforzar su presencia en góndolas. Hoy la compañía produce entre 600.000 y 700.000 litros mensuales y parte de esa capacidad también se destina a fabricar cerveza para terceros y desarrollar nuevas bebidas.

La marca produce entre 600.000 y 700.000 litros de cerveza por mes en su fábrica marplatense

La reinvención actual de Antares apunta a un consumidor diferente. "La gente quiere cerveza más suave, menos alcohol y propuestas más inclusivas", aseguró Rodríguez. En esa línea, la marca lanzó una IPA sin alcohol, uno de los productos que más crecimiento mostró en el último tiempo. "Las opciones sin alcohol son tendencia mundial", afirmó.

El rediseño también alcanza a los locales. La empresa busca abandonar el modelo clásico de cervecería oscura, con banquetas altas y foco exclusivo en la noche. "Queremos algo más luminoso, familiar y cómodo", explicó el fundador. El nuevo concepto incorpora cafetería, coctelería, más opciones gastronómicas y formatos orientados a todo el día. Según Rodríguez, la idea es que el cliente pueda "resolver todo en el mismo lugar".

Desde u$s50.000 y 30 meses para recuperar la inversión

El nuevo escenario del consumo también modificó el perfil de franquiciado que busca Antares. Para Rodríguez, ya no alcanza con aportar capital y delegar completamente la operación. "Hoy el franquiciado tiene que estar presente en la gestión del negocio", remarcó.

La empresa considera clave el control de costos, la eficiencia operativa y el seguimiento permanente de indicadores. "El 1% de rentabilidad hoy vale muchísimo", sostuvo. Por eso, la cadena incorporó nuevas herramientas tecnológicas y sistemas de gestión para ayudar a los franquiciados a controlar stocks, compras y desperdicios.

La IPA sin alcohol fue uno de los lanzamientos más exitosos de la marca en el último tiempo

El formato de los locales también cambió. Si durante el auge cervecero predominaban espacios de más de 300 metros cuadrados, hoy Antares apuesta por unidades más chicas y eficientes. "Apuntamos a locales de 100 o 120 m2", detalló Rodríguez. La idea es reducir costos fijos y simplificar la operación con equipos de entre cinco y siete personas.

En cuanto a la inversión, abrir una franquicia de Antares requiere actualmente entre u$s50.000 y u$s60.000 para un local remodelado de aproximadamente 100 metros cuadrados. Ese monto incluye obra, equipamiento y mobiliario. A eso se suma un fee de ingreso de entre u$s10.000 y u$s11.000 y honorarios de arquitectura que rondan entre u$s6.000 y 8.000 dólares.

"Hoy conviene remodelar un local gastronómico existente porque construir desde cero es mucho más caro", explicó Rodríguez. Según detalló, una obra nueva puede costar entre u$s1.200 y u$s1.400 por metro cuadrado, mientras que una remodelación ronda entre u$s600 y 700 dólares.

El tiempo de obra depende del estado previo del inmueble, aunque una remodelación liviana puede completarse en entre 45 y 60 días. Durante ese período, la empresa acompaña al franquiciado en el reclutamiento y capacitación del personal. Los puestos clave, como encargado, jefe de cocina y jefe de barra, reciben formación específica por parte de la cadena.

Antares busca locales de entre 100 y 120 m² con equipos de entre cinco y siete personas

En términos de recupero de inversión, la compañía proyecta actualmente un plazo cercano a los 30 meses. "La ecuación gastronómica cambió y ya no son los rendimientos de hace ocho años", reconoció Rodríguez. Aun así, destacó que el objetivo del nuevo formato es volver a lograr retornos más rápidos gracias a estructuras más eficientes.

Otro aspecto central es la elección de la plaza. Antares considera viable abrir locales en ciudades desde 60.000 habitantes, aunque el éxito depende del hábito de consumo y de la vida gastronómica de cada lugar. Entre las plazas prioritarias aparece Rosario, donde la marca supo tener presencia y ahora busca regresar.

Actualmente la cadena tiene 40 franquicias en funcionamiento y tres nuevos proyectos en etapa de diseño. Además, trabaja en el rebranding progresivo de los locales ya existentes. "Queremos que entre ocho y diez locales adopten el nuevo formato este año", adelantó Rodríguez.

El empresario asegura que la cerveza artesanal sigue vigente pese a los cambios de hábito. "La cerveza está muy fuerte y la gastronomía es un rubro que no va a desaparecer", afirmó. Para Antares, el desafío pasa ahora por volver a diferenciarse en un mercado mucho más competitivo y maduro que el de hace una década.

Después de haber sido pionera en el auge de la cerveza artesanal en la Argentina, la compañía apuesta a una nueva etapa donde las franquicias de Antares buscan combinar experiencia gastronómica, gestión profesional y una propuesta más amplia para seguir creciendo en un mercado que ya no se parece al de sus inicios.

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