Caputo anunció la adjudicación de rutas con inversión privada y contratos por 20 años
El Gobierno nacional cerró la adjudicación de dos tramos estratégicos de la Red Federal de Concesiones. Son más de 1.800 kilómetros de rutas nacionales que pasarán a operadores privados bajo contratos de 20 años.
La novedad: funcionarán sin subsidios estatales ni financiamiento público directo. Toda la inversión en obras, mantenimiento y modernización correrá por cuenta de las empresas concesionarias.
La resolución oficial se firmó el 15 de mayo. El ministro de Economía, Luis Caputo, lo presentó como un cambio de época: "Sin subsidios, con inversión 100% privada y mejores estándares de servicio".
El nuevo esquema marca una ruptura con el modelo tradicional, donde el Estado aportaba fondos para mantener y ampliar la infraestructura vial mediante contratos con empresas constructoras.
Los corredores adjudicados son el Sur-Atlántico-Acceso Sur y el Pampa. Ambos atraviesan zonas de alta circulación vehicular y fuerte actividad logística.
Qué rutas quedan bajo gestión privada
El Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur incluye tres autopistas clave del área metropolitana: Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery.
También incorpora las rutas nacionales 3, 205 y 226. Es uno de los corredores con mayor flujo de tránsito del país.
Por ese tramo circulan diariamente miles de vehículos particulares, transporte de cargas y servicios vinculados al comercio exterior. Los accesos al aeropuerto internacional, a la Costa Atlántica y al sur bonaerense pasan por ahí.
El Tramo Pampa, en tanto, comprende la Ruta Nacional 5 hasta su empalme con la Ruta Nacional 35. Atraviesa regiones cerealeras y ganaderas del oeste bonaerense y La Pampa.
Ese corredor es vital para el transporte de granos, hacienda y mercaderías hacia los puertos.
Ambos tramos suman más de 1.800 kilómetros. Las empresas ganadoras asumirán la responsabilidad integral: mantenimiento, modernización, explotación y ejecución de obras.
Quiénes se quedaron con las concesiones
El Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur fue adjudicado a un consorcio integrado por CONCRET NOR SA, MARCALBA SA, POSE SA y COARCO SA.
La propuesta económica que presentaron fue de $997, sin IVA, para los 20 años de contrato.
El Tramo Pampa quedó en manos de Construcciones Electromecánicas del Oeste SA. Esa empresa ofertó una tarifa de $2.355,37, también sin IVA y bajo el mismo plazo.
La resolución oficial no aclaró si esos valores corresponden a tarifas por kilómetro, por tramo o a otra unidad técnica. Tampoco precisó cómo se actualizarán durante la vigencia del contrato.
En el proceso licitatorio participaron varios consorcios. En el Sur-Atlántico-Acceso Sur, el segundo lugar fue para Panedile Argentina SAICF e I, Supercemento SAIC y Eleprint SA, con una oferta de $1.057,85.
El tercer puesto correspondió a Benito Roggio e Hijos SA junto a José J. Chediack SAICA, que ofertaron $1.230,58.
En el Tramo Pampa, la segunda mejor propuesta fue de CN Sapag SA en asociación con Víctor M. Contreras y Cía SA.
Cómo funcionará el nuevo modelo de concesiones
Los contratos establecen que las inversiones necesarias para operar y mejorar las rutas serán financiadas exclusivamente por las empresas concesionarias.
El Estado nacional dejará de aportar subsidios o financiamiento directo. No habrá fondos públicos para obras, mantenimiento, señalización ni prestación de servicios en esos corredores.
Las empresas deberán asumir el riesgo operativo completo: conservación de la infraestructura vial, ampliaciones, mantenimiento de calzadas, obras de seguridad y modernización de peajes.
El modelo apunta a reemplazar el sistema tradicional por uno basado en capital privado y concesiones de largo plazo. Según el Gobierno, permitirá atraer inversiones sin impacto en las cuentas públicas.
Las empresas recuperarán su inversión mediante el cobro de peajes. El esquema prevé que puedan fijar tarifas dentro de parámetros establecidos en los pliegos licitatorios.
Los contratos duran 20 años. Durante ese período, las concesionarias tendrán la obligación de mantener estándares mínimos de calidad y ejecutar obras de mejora según cronogramas acordados.
Por qué estos corredores son estratégicos
El corredor Sur-Atlántico-Acceso Sur concentra una parte significativa del tránsito vehicular del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Las autopistas Riccheri, Ezeiza-Cañuelas y Jorge Newbery conectan la Capital Federal con el aeropuerto internacional, la zona sur del conurbano y los accesos hacia la Costa Atlántica.
Las rutas nacionales 3, 205 y 226 cumplen un rol clave en la conexión entre centros urbanos, zonas productivas y puertos marítimos.
El Tramo Pampa, por su parte, constituye uno de los principales corredores para el transporte de granos y hacienda desde la región agrícola del oeste bonaerense y La Pampa hacia los puertos.
Ambos tramos tienen alta densidad de tránsito, tanto de pasajeros como de cargas. Su estado influye directamente en la competitividad de la producción agroindustrial y en los tiempos de viaje de millones de usuarios.
El esquema de concesión prevé que las empresas desarrollen tareas de mantenimiento integral durante los 20 años: mejoras de pavimento, actualización de señalización y modernización de infraestructura vial.
Qué busca el Gobierno con este cambio
La adjudicación forma parte del plan oficial para transferir la operación de rutas nacionales al sector privado. Se enmarca en la política de reducción del gasto público y eliminación de subsidios.
El Ministerio de Economía sostiene que el nuevo esquema permitirá atraer inversiones privadas para obras de infraestructura vial sin comprometer el presupuesto nacional.
La Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones es uno de los primeros pasos del programa de reorganización del sistema vial nacional impulsado por el Gobierno.
Según datos oficiales, el proceso continuará con nuevas adjudicaciones sobre otros 2.500 kilómetros de rutas nacionales. Para esos tramos ya se recibieron 17 ofertas de distintos grupos empresarios.
El Ejecutivo busca replicar este modelo en otros corredores estratégicos del país. La apuesta es que la inversión privada mejore los estándares de servicio y reduzca la presión sobre las cuentas públicas.
Los próximos pasos incluyen la firma definitiva de los contratos y la transferencia operativa de los corredores a las empresas concesionarias. El Gobierno prevé ampliar el sistema de concesiones privadas sobre nuevos tramos en distintas regiones.
La Red Federal de Concesiones aparece así como uno de los principales instrumentos del Ejecutivo para modificar el modelo de financiamiento y administración de la infraestructura vial. Un esquema centrado en inversión privada y contratos de largo plazo.