El mercado bajo fuego: cómo se reconfiguran las empresas de energía y la alimentos que cotizan en Bolsa
El mercado local atraviesa una etapa de madurez y consolidación tras el cierre de las presentaciones de estados contables del primer trimestre del año.
Un reciente análisis sobre las empresas cotizantes en Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) pone la lupa sobre tres pilares fundamentales que traccionan la economía real que son los de energía, alimentación e insumos básicos.
En el primer grupo, se asegura que se trata del "gran protagonista de la plaza bursátil", impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de las energías renovables, cuyas operaciones de créditos de carbono ya son una realidad en el mercado local este año.
En este caso, los balances muestran una tendencia de mejora en los márgenes operativos, de acuerdo a los resultados de un trabajo elaborado por Qualy Consultora que analizó los balances de Pampa Energía; Pan American Energy; Petrolera Aconcagua; Pluspetrol; Tecpetrol; Vista Energy; YPF e YPF Energía Eléctrica.
El documento menciona "mejoras económicas y financieras en un mercado mundial tenso", y asegura que "sigue siendo el sector líder en ventas y rentabilidad operativa, aunque con ajustes contables de impuestos que reducen el resultado neto".
El documento destaca la mejora de la liquidez y la solvencia, indicando una posición financiera más desahogada, con una deuda financiera que crece, pero a largo plazo, orientada a la financiación de inversiones.
Eficiencia en costos y cobertura natural para inversores
"El ciclo comercial se hace más ágil, fortaleciendo tanto la situación financiera como la económica", detalla Qualy, que también señala que "el mercado internacional entró en un período de volatilidad por efecto de las tensiones geopolíticas, pero el precio del petróleo tiende a asentarse en valores relativamente elevados, que favorece las exportaciones".
La eficiencia en los costos de extracción y la creciente demanda de exportación de crudo y gas han blindado los flujos de caja de las principales compañías del panel líder.
Los analistas observan que, pese a la volatilidad macroeconómica, la dolarización de gran parte de sus ingresos ofrece una cobertura natural para los inversores.
En el caso de la industria de la alimentación, el escenario es completamente diferente y está marcado por un contexto de alta competencia y ajustes en el consumo interno, en donde las empresas de este sector que operan en el BYMA muestran demanda débil y mayor apalancamiento.
El documento de Qualy analizó los balances de Arcor; Mastellone Hnos.; Molinos Río de la Plata; Ledesma y Morixe Hnos., llegando a la conclusión de que cayó fuerte la rentabilidad, pero con una mejora del perfil de la deuda financiera de estas compañías.
"Se observa un deterioro operativo respecto de 2024, con caída de ventas y compresión de márgenes, en un contexto de menor dinamismo del consumo y mayores dificultades para sostener la rentabilidad", detalla la investigación.
Recupero del primer trimestre y estrategia de mercado externo
Se hace referencia a un recupero en este primer trimestre que, de mantenerse, llevaría a mejorar las ventas anuales, además de que los indicadores patrimoniales revelan cierta mejora en liquidez y solvencia, sugiriendo una estructura de capital relativamente más sólida.
Para el trabajo de Qualy, "hay un incremento de la deuda financiera total, pero con perfil de largo plazo, indicando mejor uso del financiamiento".
Otros analistas aseguran que los balances de estas empresas reflejan un esfuerzo sostenido por optimizar la logística y la cadena de valor para proteger la rentabilidad, en un entorno donde los precios internacionales de los commodities agrícolas han comenzado a estabilizarse tras los picos del año anterior.
A modo de estrategia, los analistas observan un mayor foco en el mercado externo, alineado con la expectativa de que Argentina cierre el 2026 con un superávit comercial significativo.
Con relación al documento, desde la consultora explica que "la disponibilidad de esta información permite que tanto inversores institucionales como minoristas puedan realizar un seguimiento pormenorizado del rendimiento de estas compañías".
Se asegura también que los balances de empresas cotizantes funcionan como indicadores de tendencias del conjunto de la economía ya que las dificultades observadas en compañías líderes suelen anticipar o amplificar problemas en el resto del tejido productivo.
Boom energético contrasta con caída generalizada de rentabilidad
A modo de conclusión general, el paper observa ventas en baja o con moderado ascenso, salvo en el sector energético, que experimenta un boom.
También se sostiene que la evolución del primer trimestre muestra cierta mejora en las ventas, que de mantenerse haría que el 2026 supere al ejercicio cerrado en 2025.
De todos modos, se advierte una reducción de la rentabilidad, en parte por razones operativas y en parte por impacto de los costos financieros e impositivos.
"La diferencia entre el margen bruto (ventas menos costo de ventas) y el resultado neto es muy grande en la mayoría de casos", resalta Qualy.
Del mismo modo, revela una leve mejora de la situación financiera, donde la deuda de ese carácter tiende a concentrarse en el largo plazo, rasgo que continúa en el primer trimestre de 2026.
"Esta descripción agregada revela tendencias generales como que la situación de cada empresa, por supuesto, se acerca más o menos a esas líneas de acuerdo a su realidad particular", concluye el trabajo.