Plus Ultra desembarcó en Ezeiza y ahora cuatro aerolíneas españolas pelean por dominar la ruta más codiciada
Plus Ultra se estrenó oficialmente en Argentina este fin de semana, convirtiéndose en la tercera aerolínea española en conectar Madrid con Buenos Aires. Un Airbus A330 de la compañía despegó el sábado 23 de mayo desde Barajas con destino a Ezeiza, donde tocó tierra a primera hora del domingo tras más de 11 horas de vuelo.
La llegada marca un hito para la low cost española. Es su primera incursión en el mercado sudamericano, una apuesta fuerte en medio de un escenario cada vez más competitivo.
La compañía no llega de a poco. Arranca con dos frecuencias semanales que en julio se convertirán en cuatro. El objetivo es cerrar el año con cinco vuelos cada siete días, una operación que le permitirá pelear de igual a igual con rivales mucho más grandes.
Para Plus Ultra, Argentina representa una oportunidad de oro. La ruta Madrid-Buenos Aires es una de las más demandadas del Atlántico, con flujo constante de turistas, empresarios y argentinos residentes en España.
Iberia domina la ruta con cifras récord que nadie imaginaba
Mientras Plus Ultra se instala, Iberia ya planea su verano más ambicioso. La aerolínea de bandera española alcanzará un récord histórico de 23 frecuencias semanales entre junio y agosto, con cuatro conexiones diarias dos veces por semana.
Es un número que no tiene precedentes. Buenos Aires se convierte así en el primer destino de largo radio de Iberia en superar los tres vuelos diarios, algo que ni Nueva York ni Miami lograron.
La movida no es casual. Iberia decidió operar la ruta de manera íntegra con el Airbus A350, su avión más grande y moderno, lo que multiplica la capacidad de asientos disponibles y mejora la experiencia de pasajeros en vuelos de más de 11 horas.
La estrategia es clara: dominar el mercado con volumen. Más frecuencias significan más opciones para pasajeros y más poder de negociación con agencias y empresas.
Air Europa y Aerolíneas Argentinas mantienen su territorio
Air Europa no se queda atrás. La compañía mantiene un vuelo diario entre Madrid y Buenos Aires, una operación sólida y constante que le permite captar tanto pasajeros directos como conexiones con otras ciudades europeas.
Del lado argentino, Aerolíneas Argentinas opera hasta 13 frecuencias semanales en la misma ruta. Es la única de bandera nacional en la pelea, y su presencia garantiza competencia de precios y opciones para quienes prefieren volar con una línea local.
El panorama es inédito. Cuatro aerolíneas peleando por la misma ruta, con una demanda que crece pero que también tiene límites. La batalla no es solo por pasajeros: también se juega quién se queda con las franjas horarias más convenientes en Ezeiza y quién logra mejores acuerdos comerciales con agencias de viaje.
Plus Ultra llega con la ventaja de ser low cost, pero enfrenta a gigantes con músculo financiero y operativo. El desafío es grande, pero el mercado también.
World2Fly será la cuarta española y apuesta por Rosario
La competencia ganará un nuevo protagonista en octubre de 2026. World2Fly, aerolínea propiedad del grupo turístico Iberostar, recibirá luz verde para operar en Argentina con una estrategia diferente.
En lugar de sumarse a la batalla por Buenos Aires, la compañía conectará Madrid con Rosario a partir del 1 de octubre. Serán dos frecuencias semanales operadas con Airbus A350, apostando a un mercado menos saturado pero con potencial de crecimiento.
La movida de World2Fly es inteligente: evita el choque directo con Iberia y Plus Ultra en Ezeiza, y apunta a captar pasajeros del interior argentino que hoy deben hacer escala en Buenos Aires para volar a Europa.
Rosario es la tercera ciudad más grande de Argentina, con un aeropuerto internacional que maneja tráfico pero sin vuelos directos a España. Es un nicho virgen que podría resultar muy rentable si la demanda acompaña.
Para 2026, el escenario será inédito: cuatro aerolíneas españolas operando en Argentina, sumadas a Aerolíneas Argentinas. Un total de cinco compañías peleando por pasajeros en una ruta que ya es una de las más competitivas del Atlántico.
El mercado crece, pero también se fragmenta. Los precios bajarán, las opciones se multiplicarán, y los pasajeros serán los grandes ganadores de una guerra aérea que recién empieza.